Mujeres Agotadas

Trabajo, viajes y comidas ¿Todo vale?

Los trabajos que requieren viajar a menudo, las visitas continuas a clientes, horarios sin fin... Comer bien muchas veces es (o así lo crees) incompatible con ciertos trabajos. Te voy a enseñar cómo cambiar esa dinámica.

Pilar Benítez

Pilar Benítez

Experta en hábitos saludables y cocina terapéutica. Autora de los libros “Mujeres agotadas” y “¡Siéntete Radiante! en 8 semanas”.(Ed. Grijalbo)
www.sienteteradiante.com

comer viaje trabajo

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Nora es una mujer que viaja mucho por trabajo, y tiene comprobado que cada vez que lo hace, le resulta muy difícil mantener sus rutinas de alimentación y de horarios y sufre incómodas consecuencias: estreñimiento, abdomen hinchado, y mucho cansancio.

A veces se plantea incluso la opción de cambiar de trabajo, para estabilizar sus horarios y rutinas tras años con un ritmo de vida muy dinámico. Pero es una pena, porque el que tiene le gusta, así que le he propuesto que ponga en práctica estos consejos antes de tomar una decisión demasiado radical.

Si viajas, puntualmente o a menudo, o tu ritmo de vida y horarios de trabajo son "de locos" , todas estas claves pueden serte útiles también.

"No llevo bien los horarios de comidas"

"Trabajo en el mundo de la producción audio visual, y mi trabajo consiste en la localización de lugares y espacios para los rodajes. Es divertido y me encanta descubrir lugares nuevos, sin embargo, y aunque llevo años dedicándome a lo mismo, cuando viajo no consigo poner orden en mis horarios de comidas (tampoco en los menús) y me “desajusto”.

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Siempre es lo mismo:

  • Dejo de ir al baño
  • Se me hincha la barriga
  • Tengo ansiedad por picar entre horas
  • Acabo el día cansadísima

Hago viajes de 3, 4 o más días si es un destino intercontinental, así que tengo que comer fuera de casa durante una semana entera. Creo que como mal y fuera de hora y eso es lo que me provoca que no tenga ni energías para disfrutar de algún rato libre y hacer un poco de turismo.

"Me falta energía y si tengo un rato libre solo pienso en dormir"

Me imagino entonces lo bien que estaría con un trabajo con horarios ordenados, y un despacho al que poder llevarme todos los días mi tupper saludable".

cómo comer si viajas por trabajo

Viajar por trabajo puede ser a la vez tan apasionante como agotador. Destinos nuevos e interesantes pero horarios imposibles y trabajo sin fin donde la comida es muchas veces solo un paréntesis entre reunión y reunión.

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  • Para empezar, la comida en el avión (o en el aeropuerto donde puede que pases muchas horas) es poco nutritiva (básicamente porque es toda necesariamente precocinada), y eso ya supone un día de ida y un día de vuelta comiendo mal.
  • Luego hay otra trampa: los bufés libres de los hoteles, donde la comida entra por los ojos y acabas comiendo más de la cuenta: solo imagínate el típico "desayuno continental" y compáralo con el desayuno que tomas en casa.
  • Seguir este ritmo algunos días de forma puntual no es problema, pero imagina esa situación una semana al mes. Tu peso y tu salud se verán alterados con seguridad.

Consejos para comer más sano

Vamos a ver cómo nos podemos organizar mejor si nuestra rutina incluye viajes. Pon en práctica algunas de estas claves:

  • Para empezar, si vas a hacer un viaje largo puedes llevarte al avión un tupper como esos que podrías prepararte para el trabajo.
  • En los hoteles, el desayuno tiene que ser consistente, pero resístete a mermeladas, mantequillas, bollería ( esos bonitos bizcochos)... La oferta es tentadora pero como vas a pasar allí unos días, hazte la idea de lo que comerías en realidad en tu casa, siguiendo tus hábitos preestablecidos.

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  • Opciones para desayunar bien: pan integral, que puedes untar con tomate rallado, aliñado con aceite de oliva y sal, y algo proteico para acompañarlo, como aguacate, atún o salmón, si encuentras. También puedes prepararte un bol de cereales combinando copos de maíz tostados con copos de avena, algo de frutos secos, semillas y un poco de fruta fresca troceada, por ejemplo, con leche o yogur.

En el bufé de desayuno elige lo que comerías en casa

  • Para beber opta por el té (aunque no pasa nada si no te puedes resistir a tu café de la mañana, pero procura no tomar más el resto del día) y pregunta por las leches vegetales, son una opción ideal.
  • Recuerda que un desayuno salado es más alcalinizante que uno dulce y te predispone mejor a la concentración que requiere el trabajo.

La hidratación es importante

Es fundamental, sobre todo para las mujeres, beber suficiente.

  • Cada día, al levantarte, bebe un vaso de agua natural o caliente para rehidratarte.
  • Bebe mucha agua o infusiones sobre todo si vas a coger un avión (y durante el vuelo).

Un termo con caldo vegetal puede ser un perfecto tentempié

  • Rellena el termo para ir tomando durante el día y combatir un entorno medioambiental secante (calefacciones, aire acondicionado, contaminación electromagnética). Prepárate agua con un poco de limón exprimido o un caldo vegetal.

el estreñimiento en los viajes

La alteración del ritmo intestinal en los viajes, suele deberse a una combinación de sequedad, cambio de comidas y el efecto del estrés y el cansancio.

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Hidratarte y comer adecuadamente puede evitar el problema. Pero, por si persiste, llévate semillas de lino, que debes tomar antes de acostarte previamente hidratadas (las debes dejar en remojo en un vaso unas horas antes).

menú perfecto de viaje

  • Comida: que sea ligera, ya que si tienes que trabajar por la tarde estarás adormilada. Elige un plato de pasta o de arroz con verduras, o bien algo de proteína, como pescado o carne magra a la plancha acompañados de una ensalada o verduras. Y en lugar de postre, toma una infusión.
  • Cena: que sea liviana, para que descanses mejor. Entiendo que a veces, cuando una viaja por trabajo, tiene compromisos y acaba cenando de restaurante. Y no puedes ir a cenar con alguien que te invita y hacerle el feo de pedir solo una crema de verduras o sentarte en un restaurante con estrellas Michelin y no probar platos creativos. Ahí lo mejor es relajarse y disfrutar. En el resto de los casos, cena poquito y ligero (crema, sopa, guiso con verduras...).
  • Tentempié: bebe caldo de tu termo. Si tienes hambre, consigue algún tentempié saludable, como un bocadillito de pan integral de levadura medre, un barrita de cereales, frutos secos, fruta fresca, medio aguacate, un batido verde o ¡una simple zanahoria! Pero evita los refrescos comerciales, pan y pastas refinadas, o patatas de bolsa.

¡Buen viaje!

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