Mujeres Agotadas

¿Qué necesita mi piel este verano?

Ya están a la vuelta de la esquina la playa, la piscina y las terracitas al sol. Ya te ves morena y relajada en los días de verano pero ¿cuidar tu piel entra en tus planes? Te cuento cómo potenciar tu belleza en esta época.

Pilar Benítez

Pilar Benítez

Experta en hábitos saludables y cocina terapéutica. Autora de los libros “Mujeres agotadas” y “¡Siéntete Radiante! en 8 semanas”.(Ed. Grijalbo)
www.sienteteradiante.com

piel sol

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Para entender bien las necesidades de una persona, o una situación, primero debemos conocerla a fondo, saber cómo es, cómo se comporta, sus gustos… ¿verdad? Pues con con nuestro cuerpo y las partes que lo forman, vamos a seguir la misma lógica.

En esta ocasión vamos a conocer mejor a la propia piel. Para empezar, es el órgano más grande del cuerpo. Además de actuar como “envoltorio”, tiene funciones vitales: respira, regula la temperatura corporal, es una vía de limpieza y drenaje de toxinas y otros desechos e impurezas.

La piel es una barrera protectora muy sensible y a través de ella también nos mandan señales de alarma nuestros estados emocionales y nerviosos.

dale a tu piel lo que necesita

Descanso, oxigenación, hidratación, alimentación saludable y cosméticos de calidad, son los puntos en los que has de enfocarte para lucir una piel sana, hidratada, flexible, que irradie vitalidad y brillo y que además sea reflejo de un estado interno vital y energético.

Cuidar la hidratación, por dentro y por fuera, es básico

Y la idea, es que te enfoques en ello durante todo el año, así en verano, que es cuando exponemos la piel a la vista, esta aparece con todo su esplendor.

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Además, no importa la edad que tengas. Todas sabemos que la edad conlleva un desgaste biológico natural, que la piel de mas de 50 no tiene la misma tersura ni frescura que a los 20, pero una piel madura bien cuidada puede irradiar vitalidad y belleza igualmente.

¿Conoces a tu piel?

Para hacerlo, necesitas conocer los principales componentes que la forman: colágeno, elastina, ácido hialurónico, agua y grasa.

  • El colágeno y la elastina son imprescindibles para tener una piel tersa y flexible; el ácido hialurónico es el componente que asegura la capacidad de retener agua proporcionando suavidad y firmeza.
  • Y el agua y la grasa de la piel, son básicos para lograr una piel hidratada y luminosa.

Los cosméticos van bien pero solo "cubren". Es necesario tratar desde dentro

Cuando vamos acumulando horas de exposición al sol, estrés, falta de sueño, al tabaco, residuos tóxicos consecuencia de una mala alimentación, radicales libres… la piel va perdiendo colágeno, elastina y ácido hialurónico, y desestabilizando el delicado equilibrio agua-grasa.

Y aparecen signos de envejecimiento que van mas allá de los biológicamente programados. Entonces, nos preocupamos, y muchas veces, intentamos paliar el problema acudiendo a tratamientos y cosméticos, lo que es correcto, pero hay algo más que podríamos hacer, algo mucho más cotidiano y eficaz para mantener en forma nuestra apreciada piel.

cómo cuidar la piel

  1. Controlar una exposición excesiva al sol. No pases horas tumbada al sol y menos sin protección. Ya se que es delicioso, pero recuerda que aunque sea un gesto relajante para ti, es muy agresivo para tu piel. La arena, la sal, el cloro… ya son secantes para tu piel y si añades horas de exposición al sol, el resultado es una sequedad excesiva que al cuerpo le cuesta compensar.
  2. Busca la sombra y aplica cosméticos protectores de buena calidad, escoge aquellos que contienen filtros minerales o físicos, que nutren y dejan respirar tu piel. Intenta escogerlos con sello de ecológico: será bueno para ti y para el medio ambiente, pues los cosméticos químicos dejan residuos en el mar o en el medio natural en el que te desenvuelves.
  3. Después del sol, cuida tu piel aportando una buena hidratación de la piel con aceites vegetales como el de coco bio, el aceite vegetal de rosa mosqueta, de argán, de sésamo, todos ellos con deliciosos olores y muy amigos de la piel sana.
  4. Aliméntate para tener nutrientes ricos en grasas buenas, vitaminas y antioxidantes que favorezcan la regeneración y protección de la piel.
    Los tienes en en las verduras y frutas ecológicas y de temporada como tomates, verduras de hoja verde, frutos rojos, aguacates, albaricoques, melón y sandía...
  5. No te olvides de prepararte recetas deliciosas con cereales integrales ecológicos, ricos en minerales y vitaminas: ensaladas de arroz, de quinoa… ¡qué ricas! Añade algas, que te aportarán minerales. Insiste en recetas a base de proteína vegetal de legumbre: ¿a quién no le apetece el hummus en verano? Y decóralo todo con semillas y frutos secos.

Vacaciones de verdad

Este es un recordatorio de puntos clave para lograr que las vacaciones te ayuden a reponerte por dentro y por fuera:

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  • Aliméntate con alimentos de temporada, del lugar en el que estés y a poder ser, de cultivo ecológico.
  • Refréscate e hidrátate con verduras, frutas, legumbres, algas, todas ellas son los alimentos que ofrece la naturaleza para ayudar a que nos adaptemos al calor del verano.
  • Evita al máximo posible el alcohol, es de naturaleza caliente (aunque la cervecita esté fría) y contribuye a la sequedad interna y a la degeneración orgánica. Evita en la medida de lo que puedas el tabaco, y por supuesto otras sustancias tóxicas.
  • Respira profundamente varias veces al día. En verano, en la montaña, en el campo, frente al mar… tómate unos minutos para respirar varias veces al día. Es una sencilla práctica que te traerá muchos beneficios.

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  • Dedica cada día unos minutos a calmar tu mente. Intenta darle un descanso, siéntate tranquila un rato al día y respira…, siente tu cuerpo. No te dejes arrastrar por los pensamientos que aparecen sin cesar. Mira cómo aparecen y déjalos pasar, y sigue con la atención en tu respiración.
  • Duerme tanto como te pida el cuerpo. En vacaciones, el cuerpo necesita regenerarse del desgaste de todo el año con el descanso. Si no puedes, pon intención en dormir al menos 7 horas cada día.
  • Este verano, aprovecha y haz ejercicio al aire libre. Mueve tu cuerpo, cada día, está diseñado para ello, no solo para estar sentado. Rápidamente percibirás beneficios físicos, pero también mentales y emocionales.
  • Cada nuevo día es una gran oportunidad. Todo es un aprendizaje y tiene su lado bueno. Vive con una visión positiva, te ayuda a desarrollar confianza, autoestima y compasión, y a irradiar eso a tu alrededor.

Desconecta

Aprovecha las vacaciones para cuidarte por dentro y por fuera: cocinar recetas saludables, leer libros inspiradores, reflexionar, compartir con la familia y los amigos, soñar...

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