reconocer infarto

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La mayoría de las mujeres confunden los síntomas del infarto agudo de miocardio (IAM) con problemas digestivos, respiratorios o trastornos de ansiedad. Esta es la preocupante conclusión que se desprende del estudio "Hombres y mujeres ante un IAM, ¿actuamos diferente?".

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El estudio, dirigido por el Dr. Víctor Fradejas Sastre y presentado en el último Congreso de la Sociedad Española de Cardiología, revela que solo un 39% de las mujeres sería capaz de reconocer que sufre un infarto. Ellos ahí nos llevan delatera: el 57% sí sería capaz de hacerlo.

  • Este trabajo también ha sacado a la luz que las mujeres tardan de media 237 minutos en llegar a urgencias desde el inicio del dolor, mientras que los hombres se demoran solo 98 minutos.
  • Esta tardanza resulta preocupante ya que, tal y como ha señalado el Dr. Fradejas, casi la mitad de las muertes por paro cardiaco se producen en las 3 o 4 primeras horas desde que aparecen los primeros síntomas.

Así avisa un infarto femenino

El trastorno cardiaco más común en la mujer es la enfermedad de las arterias coronarias. Se obstruyen por la acumulación de colesterol, calcio u otras sustancias y pueden acabar provocando un infarto.

Estas son las señales que provoca y que debes aprender a distinguir. La cardióloga Teresa Romanillos te da pistas para identificarlo:

  • Dolor agudo en el pecho que se irradia a la espalda. En el hombre el dolor suele producirse en la mitad izquierda del pecho y se irradia al brazo, mientras que en la mujer se irradia más a la espalda, hombros, cuello o mandíbula.
  • Te falta el aire y te cuesta respirar. Este síntoma suele comenzar antes o al mismo tiempo que el dolor en el pecho, aunque a veces es el único síntoma de infarto.
  • Presión inusual sobre el pecho, como si tuvieras una tonelada encima, y ardores. En el hombre también hay presión torácica, pero en la mujer esta presión se acompaña al mismo tiempo de ardor en la parte alta del abdomen.

Cuídate más a partir de la menopausia, los estrógenos ya no te "protegen"

  • Sudor frío. No debe confundirse con los sofocos propios de la menopausia: se trata de un sudor excesivo, repentino y sobre todo frío (los sofocos de la menopausia provocan calor).
  • Estómago revuelto, náuseas o vómitos. Las mujeres son dos veces más propensas a sufrirlos durante un infarto. Estos síntomas, si acompañan a algún otro, es señal de que algo va mal.
  • Ansiedad inexplicable. Suele ir asociada a opresión en el pecho. Un tercio de las que sufren un infarto la sienten en los momentos previos.

EL INFARTO NO ES (SOLO) cosa de hombres

¿A qué puede achacarse este desconocimiento (o falta de reacción) por parte de las mujeres? Según los expertos, estas son las principales causas:

  • Por creer que les afecta mucho menos. La comunidad médica asegura que la población sigue viendo el infarto como una enfermedad más propia del varón. Según un estudio publicado en la revista americana "Circulation", la mayoría cree que el cáncer de mama es la principal causa de muerte en la mujer, cuando en realidad es la patología cardiovascular.

La primera causa de muerte en las mujeres son las enfermedades cardiovasculares

  • Por pensar que están más protegidas. También suele creerse que las arterias femeninas son menos vulnerables que las del hombre. Y eso es cierto gracias a los estrógenos (hormonas femeninas), pero esta protección desaparece cuando llega la menopausia. Por eso, el hombre tiene más riesgo de infarto que la mujer a los 40 años, pero a los 50 ese riesgo se iguala.

Y no olvides que tienes más riesgo si...

  • Tienes el azúcar alto o más riesgo de desarrollar diabetes porque hay casos en tu familia o porque la sufriste durante el embarazo. En ayunas, tu glucosa debería estar por debajo de 100 mg/dl.
  • Tus cifras de tensión (lo ideal es 120/80 mmHg) y de colesterol (el total no debería pasar de 200 mg/dl) superan los valores recomendados.
  • Sufres sobrepeso, especialmente si la grasa se acumula alrededor del abdomen.

El estrés y la grasa abdominal aumentan el riesgo de infarto

  • No haces ni siquiera 30 minutos diarios de actividad física, aunque sea sencillamente caminar.
  • Estás estresada o deprimida y no de forma puntual sino durante periodos largos.
  • Has entrado ya en la etapa de la menopausia o tienes antecedentes familiares de problemas cardiacos.

En el infarto prevenir y actuar a tiempo es vida.

Controla los factores de riesgo anteriores y, sobre todo, acude enseguida al médico ante la más mínima sospecha de que tu corazón esté sufriendo.