plan para no ser hipertenso

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No conviene tenerla alta (ni muy baja), pero es mejor actuar aunque esté solo algo elevada. Según los expertos, si está un poco por encima de lo normal el organismo ya se resiente.

Lo ideal es que la diastólica (baja) esté entre 80-84 mmHg y que la sistólica (o alta) se mueva entre valores de 120 a 129 mmHG.

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Si tu presión arterial está por encima de estos valores, aunque solo sea un poco, te conviene poner en práctica este plan para recuperar el control.

1. Toma bien tus fármacos

El 50% de las personas hipertensas no sigue bien los tratamientos para controlar esta alteración.

  • Recuerda que no son milagrosos. Los últimos estudios confirman que los antihipertensivos funcionan, siempre que los combines con buenos hábitos de vida. No lo olvides.
  • Vigila con el zumo de pomelo. Tomarlo por la mañana puede impedir que determinados antihipertensivos (los calcioantagonistas) funcionen correctamente.
  • Informa bien a tu médico. Ciertos preparados naturales y plantas (como la hierba de San Juan) y algunos medicamentos pueden anular los fármacos. Si los tomas, díselo a tu médico.
  • Fumar los “anula”. Los estudios sugieren que los tóxicos del tabaco dificultan la absorción en el organismo de los anti-hipertensivos. Por ello, en las personas que fuman estos fármacos hacen menos efecto.

Fumar reduce la eficacia de los anti-hipertensivos

  • Ten en cuenta a qué hora los tomas. Tu tensión cambia a lo largo del día y sigue un "patrón". Por ello el médico sugiere tomar el antihipertensivo a una determinada hora. Debes seguir la pauta para que el fármaco actúe cuando lo necesitas. Por la noche la presión arterial debería bajar. Si no lo hace, el riesgo coronario aumenta. Por la mañana se produce una secreción hormonal que hace que la tensión arterial suba.

Hay que tomar los fármacos siempre a la misma hora

  • No abandones el tratamiento. Aunque no percibas nada, tu presión agradece que sigas bien el tratamiento. Para acordarte de tomarlo, usa pastillero con alarma.

2. Haz ejercicio y elimina barriguita

Es bien sabido por todos que hacer ejercicio ayuda a controlar la hipertensión. Sin embargo, las investigaciones han demostrado que eliminar los "michelines" es especialmente efectivo para poner freno a esta alteración.

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  • Así influyen los kilos de más. Una investigación publicada en Cell comprobó que el exceso de grasa aumenta la presencia en sangre de la hormona leptina, que hace que suba la tensión arterial. Recientemente, investigadores americanos han demostrado que la grasa más "peligrosa" es la que se acumula alrededor del abdomen.

La grasa abdominal aumenta la leptina, hormona que sube la tensisión

  • Si estás en tu peso… El ejercicio aeróbico (caminar, nadar...)ayuda igualmente a equilibrar la tensión: practicarlo de manera regular disminuye hasta 4,6 mmHg la presión arterial. Además, los cardiólogos americanos recomiendan hacer un ejercicio de "agarre" (apretando una pelota semi-blanda o con unas pinzas especiales para el ejercicio de mano) 3 veces por semana.


3. Sigue la alimentación que SÍ baja tu tensión

Atención a las conclusiones de un reciente estudio publicado en Journal of the American College of Cardiology: comer con menos sal y llevar una dieta saludable podría ser tan eficiente como la medicación para regular la tensión.

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  • Cómo te conviene comer. Tanto la Dieta Mediterránea como la DASH (propuesta alimenticia ideada en Estados Unidos) han demostrado ser eficaces para controlar este problema de salud. ¿Y qué tienen en común? Son ricas en vegetales y pobres en grasas animales.
  • ¿Conoces los tres minerales que más te ayudan? Calcio, potasio y magnesio. Tomar una cantidad diaria suficiente de estos tres minerales garantiza, según una reciente investigación realizada en la en la Universidad de Boston (EE. UU.), tener una presión arterial más baja a largo plazo.

El calcio, el potasio y el magnesio ayudan a controlar la hipertensión

  • Toma a diario… granada y remolacha. El zumo de la granada ayuda a reducir una molécula que rebaja el tamaño de los vasos sanguíneos. El nitrato orgánico de la remolacha reduce la tensión, según la Soc. Americana del Corazón.
  • Que no te falten estas dos vitaminas... La carencia de Vitamina K y Vitamina D aumenta la incidencia de hipertensión, asegura un estudio de la Universidad Libre de Ámsterdam. La primera se halla, sobre todo, en las verduras de hoja verde (acelga, espinacas…). La segunda está en pescados grasos, quesos, huevos, champiñones y salvado.