Cardiología

¿Es cierto que en verano hay más riesgo de sufrir infartos?

¿Las altas temperaturas afectan mi corazón? ¿Provocan un mayor riesgo de sufrir un infarto?

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Por la Dra. Teresa Romanillos - Cardióloga

Así es. Cuando la temperatura exterior llega a superar la corporal (esta suele situarse entre los 36-37°C, según la persona), el corazón se acelera (se taquicardiza) y la respiración se vuelve más rápida, ya que cuesta bastante más conseguir oxígeno en estas condiciones. Todo ello provoca una sobrecarga en el sistema cardiovascular, que se nota por la presencia de tensiones arteriales elevadas (crisis hipertensivas). Si se sobrecarga el sistema, el motor del mismo (el corazón), puede sufrir “desperfectos” (anginas y/o infartos).

Además de que puedan afectarnos las oscilaciones de temperatura, los picos de calor y el grado de humedad ambiental, es un hecho que los niveles de colesterol en sangre y la tensión arterial aumentan durante los días de vacaciones. Las comidas copiosas, sin horas concretas, el picoteo acompañado de la correspondiente caña o vasito de vino, generan en nuestro cuerpo un cóctel que puede llegar a ser muy peligroso. Sería recomendable sustituir, como tapeo, las frituras por platillos a la plancha o ensaladas de verano. Los zumos de frutas naturales, por sus efectos antioxidantes, también te ayudan a cuidar tu corazón.

A todo esto hemos de añadir que, a menudo, se queda sin cumplir el tratamiento prescrito por el médico. La pastilla de la tensión, la del azúcar, la del colesterol... ya sea por olvido (nos las hemos dejado en casa), por descuido (se nos ha pasado la hora), o porque el descanso y la ausencia de sobrecarga laboral pueden hacer que aparentemente nos sintamos bien, y lleguemos a creer, erróneamente, que “no pasa nada” por dejar de tomar las indispensables pastillas diarias. Pero está demostrado que esta negligencia da lugar a un aumento de infartos y embolias. Así que, durante el periodo estival, procura no abandonar la medicación.