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La fiebre de los tatuajes no ha parado de crecer en los últimos años. Aunque no existen cifras oficiales, algunas estadísticas apuntan a que al menos un 30% de la población española de entre 18 y 35 años se ha hecho algún tatuaje.

Pero la cifra total seguramente es más alta, ya que muchas personas de más de 35 años también se han unido a la moda, y las más mayores fueron pioneras cuando los tatuajes aún eran minoritarios.

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Además, en España la edad legal para poder tatuarse es a partir de los 16 años, aunque los menores a esta edad también pueden hacerlo siempre que tengan el consentimiento de los padres. Así que teniendo en cuenta a los adolescentes, el porcentaje aún subiría más.

en verano, cuidado aunque sea pequeño

Muchas personas deciden tatuarse en verano, ya que es la época perfecta para poder lucir los dibujos. La ropa deja más piel al descubierto que en invierno y se tiene la oportunidad de exhibirlos en playas y piscinas.

Sin embargo, también es la época más peligrosa, ya que los tatuajes están más desprotegidos frente a roces, sustancias y bacterias, y el riesgo de infección es alto si no se toman las debidas precauciones. Y eso incluye a los tatuajes pequeños, aunque creas que un simple detallito en el tobillo o en el hombro no tiene mayor importancia.

"Los cuidados que se deben adoptar deben ser similares con independencia del tamaño de los tatuajes. Es fundamental llevar a cabo medidas de higiene adecuadas, aunque estas pueden ser más complicadas de realizar si el tatuaje es de gran tamaño", nos explica el doctor Javier J. Domínguez Cruz, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

Si estás pensando en hacerte un tatuaje

El Dr. Domínguez Cruz recalca que "un tatuaje es muy similar a una pequeña intervención quirúrgica en la piel y, por eso, deben llevarse a cabo todas las precauciones". Entre ellas, destaca las siguientes:

  • Infórmate bien y confirma que el centro elegido cumpla las normas autonómicas adecuadas, "ya que en cada comunidad están regidos por normativas específicas", explica el especialista.
  • Pide antes una prueba de la tinta en una zona poco visible. "Sobre todo si se tienen enfermedades de la piel o se quieren utilizar determinados colores", añade el doctor.

Asegúrate de que el centro al que acudas cumpla la normativa

  • Cuidado con el color rojo. "La gran mayoría de los tatuajes que vemos en las consultas de dermatología y que han causado problemas a los pacientes son de color rojo. Por lo tanto, si se va a utilizar tinta roja es especialmente recomendable realizar la prueba de alergia al menos dos semanas antes de hacerse el tatuaje definitivo", advierte el Dr. Domínguez Cruz.
  • Hay estudios, que señalan que las tintas llevan sustancias como plomo, niquel o arsénico (en pequeñas cantidades) que son tóxicas y pueden resultar potencialmente cancerígenas. Al hacer el tatuaje, se produce una ruptura en la piel que puede desencadenar que la tinta penetre hasta capas más profundas. De allí, se observó, que algunas moléculas de la tinta podrían viajar hasta los gánglios linfáticos y de allí al hígado donde podrían llegar a otros órganos del cuerpo y perjudicarlos. Cuanta más extensión de piel tatuada, más riesgo de que eso ocurra.

Cómo curar un tatuaje recién hecho

Los centros donde realizan tatuajes deben proporcionar toda la información sobre los cuidados y medidas de higiene que se deben seguir en los días posteriores. Aunque pueden variar en función de la extensión del dibujo y la zona del cuerpo, los tatuadores recomiendan los siguientes pasos:

  • Tras realizar el tatuaje, el profesional debe protegerte la zona con vaselina o pomada antibiótica y una venda, apósito o film.
  • Al cabo de unas horas, puedes retirar el vendaje y limpiar la zona suavemente con agua tibia y jabón hipoalergénico o de pH neutro, teniendo especial cuidado en no frotar ni rascar.
  • Seca con cuidado, dándote pequeños toques, con una toalla limpia, que no utilices para nada más.
  • Después, deberás ponerte la crema antiséptica y cicatrizante que te haya recomendado el profesional. Normalmente hay que aplicarla varias veces al día durante una o dos semanas, siempre después de limpiar la zona.
  • Evita tocarte el tatuaje y, si debes hacerlo, lávate siempre las manos antes.
  • Finalizado el periodo de curación, es recomendable hidratar bien la zona tatuada siempre una vez limpia.

Ni playa, ni piscina, ni sol

Al margen de estos cuidados, ten en cuenta que si te han hecho recientemente un tatuaje no debes bañarte en la playa o en la piscina, ni siquiera en la tuya. El tatuaje provoca heridas en la piel y el riesgo de infección es muy elevado.

"Al menos, los 2 o 3 primeros días después de hacerse el tatuaje no es recomendable mojar la zona. Y para bañarse en piscinas, playas o ir a una sauna, deberían pasar al menos unas 2 semanas", recomienda el Dr. Domínguez Cruz.

Para poder nadar deberás esperar al menos 2 semanas

Igualmente es conveniente no exponer la zona tatuada al sol durante los primeros días. El dermatólogo nos recuerda que, independientemente de que nos hayamos tatuado o no, nunca deberíamos quemarnos, pero añade que en el caso concreto de habernos hecho un tatuaje, por regla general "se debe evitar la exposición directa al sol de la zona tatuada durante los primeros 10-14 días". Y después usar un fotoprotector alto.

Y si el tatuaje es antiguo

El especialista nos explica que las quemaduras solares, así como un inadecuado cuidado de la piel, puede provocar que los tatuajes vayan "degradándose" y perdiendo calidad. Por lo que recomienda:

  • Una buena hidratación con cremas emolientes.
  • Utilizar fotoprotección solar que tenga un factor de 30-50, aplicarlo al menos 15 minutos antes de exponerse al sol y reaplicar cada 2-3 horas.

¿Se pueden eliminar?

Antes un tatuaje era para siempre. Pero ahora, afortunadamente, si te arrepientes o tus gustos cambian, puedes eliminarlo mediante láser, aunque los resultados pueden variar en función del tono de piel, las tintas utilizadas o el tamaño del tatuaje. Normalmente, se requieren varias sesiones bastante distanciadas.

Por lo general, en las pieles más claras se eliminan mejor. Y en algunos centros avisan, por ejemplo, de que los colores verdes, marrón, azul claro, lila, blanco y amarillo dan más problemas a la hora de "borrarlos".

"Los tatuajes, en su gran mayoría, pueden ser eliminados con láser, pero siempre hay que ponerse en manos médicas expertas que sepan utilizar este tratamiento de manera adecuada", advierte el especialista de la Academia Española de Dermatología y Venereología.

¿Y tras el tratamiento láser hay que seguir alguna precaución especial? "Los cuidados posteriores son muy similares a los de una pequeña intervención, con métodos de asepsia y fotoprotección de la zona", explica el Dr. Domínguez Cruz.

Henna, no siempre es inocua

Los tatuajes de henna tienen mucho éxito porque se hacen, en un principio, con sustancias vegetales naturales e inofensivas y se van al cabo de 2-3 semanas con los lavados. Incluso suelen ser el "premio de consolación" para aquellos menores cuyos padres no les dejan hacerse un "tatuaje de verdad". Seguro que más de una vez hasta te han ofrecido hacerte uno mientras estabas en la playa.

Sin embargo, la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) publicó un artículo en el que avisaba de que no siempre estos "falsos" tatuajes son tan inocuos como creemos.

Si te decides por la henna verifica el color de la misma y asegúrate de que sea natural

Según la AEDV, a menudo la henna se mezcla con sustancias tóxicas como la PPDA (parafenilendiamina), que en altas concentraciones pueden ser peligrosas para la salud. Este compuesto se utiliza para oscurecer el color natural de la henna y conseguir que permanezca más tiempo en la piel.

Ten en cuenta que la henna natural tiene un color entre marrón y rojizo y no suele provocar problemas. Pero si es más bien negra, no te fíes, porque es probable que tenga este aditivo tóxico o algún derivado, que con frecuencia pueden causar eccemas o reacciones alérgicas.