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Esta molesta lesión que sale en la zona de la mucosa oral, en los labios o alrededor de la boca, y que popularmente se conoce como calentura o pupa, estáprovocada por el virus del herpes tipo 1.

Te contamos por qué suele reaparecer una y otra vez y cómo puedes reducir el riesgo de sufrir estos brotes.

Por qué te sale la calentura cada cierto tiempo

El virus del herpes normalmente entra en nuestro organismo durante la infancia (por contacto con una piel o mucosa infectada), viaja por una terminación nerviosa hacia un ganglio y se queda “a vivir” ahí para siempre.

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Ese virus que está “durmiendo” en el ganglio se “despierta” en determinadas circunstancias y hace el camino contrario, recorriendo el nervio hacia la piel. Es en ese momento cuando se da un nuevo brote en la zona en forma de vesículas enrojecidas.

Qué factores pueden provocarte un BROTE

Algunas de las situaciones que pueden facilitar que el virus del herpes se reactive y te vuelva a salir una pupa no las puedes evitar, pero otras sí. Estas son las más habituales:

  • Una exposición prolongada al sol.
  • El frío.
  • Tener la menstruación.
  • Fiebre, gripe, neumonía...
  • Cualquier situación que origine una bajada de defensas.
  • Situaciones de ansiedad o estrés mantenidas en el tiempo.
  • Tomar ciertos fármacos, como antibióticos o corticoides.

Así puedes prevenir el herpes labial

Dormir 7-8 horas y tener un buen descanso ayuda a reforzar tus defensas y a combatir el estrés. Y tener un sistema inmunológico fuerte puede evitar la reactivación del virus.

Por el mismo motivo, una dieta sana y equilibrada, rica en frutas y verduras, te proporcionará las vitaminas (A, C, B y E) y minerales (como el zinc) necesarios para mantener tus defensas altas. También te conviene tomar levadura de cerveza, germen de trigo y yogur, que al proteger la flora intestinal mejora el sistema inmunitario. Evita sustancias excitantes como café, té, alcohol, chocolate o tabaco.

Ponérselo fácil a tu sistema inmune hace que bajen las probabilidades de tener herpes labial

Hacer ejercicio físico con regularidad no solo reforzará tu sistema inmune, sino que también te ayudará a liberar tensiones. Actividades como yoga, taichí o meditación son ideales para combatir el estrés.

Usa protección solar en los labios en cualquier época del año, no solo en verano, ya que también contribuye a evitar los brotes de herpes labial. Piensa que es una de las zonas más expuestas al sol y que normalmente olvidamos proteger.

LOS SÍNTOMAS DE esta lesión

Los síntomas pueden ser distintos en cada persona (e incluso en una misma persona en diferentes brotes), pero lo habitual es que, antes de que salgan las lesiones, el herpes “avise” con picor en los labios o cerca de la boca, hormigueo e, incluso, sensación de ardor.

Finalmente, aparecen unas pequeñas ampollas o vesículas que acaban transformándose en costras. Al caer, dejan la piel rosada.

Antes de ver el herpes ya notas picor o ardor

En general, el primer episodio es más severo y prolongado en el tiempo, mientras que los posteriores suelen ser más leves y su duración acostumbra a ser menor.

Qué debes hacer si ya te ha salido

Los síntomas pueden durar varios días, pero aun sin tratamiento, terminan desapareciendo en una o dos semanas. Es muy importante que no te toques la lesión ni arranques la costra para que no se extienda y la zona se regenere sin dejar cicatriz.

Los parches invisibles ayudan a acelerar su curación. Hay que usarlos cuando el virus “avisa” de que va a aparecer para disminuir el picor, la sensación de quemazón, la inflamación e, incluso, la formación de ampollas y costras. Además, al tapar la zona, se reduce el riesgo de contagio.

Existen parches transparentes que aceleran su curación

Aunque no existen fármacos para eliminar el virus, ya que este permanece siempre en el organismo, los antivirales pueden ayudar a que las lesiones se curen antes o tarden más en volver a aparecer. Pero debe recetarlos siempre el médico y suelen estar indicados para aquellas personas que sufren herpes labiales con frecuencia.

Toma precauciones para evitar el contagio

Durante un corto periodo de tiempo el virus puede sobrevivir fuera del organismo, por lo que se puede contagiar de una persona a otra. Si te ha salido un herpes labial, sigue estas precauciones:

  • Ojo con las toallas. Los virus del herpes son muy contagiosos y pueden contraerse fácilmente al compartir toallas o sábanas con alguien que estésufriendo un brote.
  • En la mesa. Cualquier objeto en contacto directo con las lesiones o la saliva de la persona afectada, como cubiertos, vasos, servilletas, puede ser fuente de contagio. Evita por la misma razón los platos a compartir, como una ensalada, ya que al utilizar tus cubiertos en ellos puedes favorecer el contagio.
  • Objetos personales. Pinzas, pintalabios, maquillaje y brochas, aparatos de depilación facial, cuchillas de afeitar... tampoco deben ser compartidos. Y aunque solo los use la persona que sufre el herpes, una vez curadas las lesiones deben ser desinfectados o desechados (como los pintalabios) para evitar el autocontagio y un nuevo brote.
  • Besos. Evítalos hasta que las lesiones estén totalmente curadas.

TAMBIÉN PUEDE AFECTAR A LOS GANGLIOS

A veces, los ganglios que están más cerca, los del cuello, pueden inflamarse durante el episodio de herpes. Dolor de garganta, dificultad para tragar o fiebre son algunos de los síntomas. Aunque no es raro que esto suceda, acude al médico para que lo valore y descarte cualquier otro trastorno.