engordar edad

Ir cogiendo peso con el tiempo parece algo natural. Y normalmente ese aumento se achaca a la ralentización del metabolismo, es decir, que consume menos calorías en reposo que cuando tenías 20.

Por eso aquellos 3 o 4 kilos que te quitabas de encima en pocos días cada vez te cuesta más. La grasa tiende a acumularse más en el abdomen. Crees que las dietas no te funcionan…

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Y es cierto que tu organismo “quema menos” con los años, pero hay otros culpables no tan conocidos que también ayudan (y mucho) a disparar la báscula.

Un informe elaborado por el servicio de salud público británico, el NHS, pone de manifiesto todas esas causas ocultas. Evitarlas, combatirlas o corregirlas es clave para no engordar.

DORMIR mal suma kilos

No es casualidad que con los años el sueño se deteriore y, también, engordemos.

Y es que el insomnio perjudica tu salud en muchos aspectos: se dispara la tensión, aumenta el riesgo de diabetes, daña el corazón, abre la puerta de la depresión… y favorece la obesidad.

Dormir mal aumenta el apetito

La Dra. Milagros Merino Andreu, de la Sociedad Española del Sueño, nos explica el motivo:

  • La falta de sueño provoca un desequilibrio entre la grelina (la hormona del apetito) y la leptina (hormona de la saciedad) a favor de la primera.
  • Esto hace que tengas mucha más apetencia por los hidratos de carbono simples (bollería, pasta y azúcares), con lo que ingieres más calorías y engordas con mayor facilidad.
  • Además, se desequilibra el metabolismo de la glucosa y esto hace que tiendas a acumular más grasa y aumente el riesgo de diabetes tipo 2.

el estrés y la depresión afectan al peso

A medida que vamos sumando años, la carga de nuestra “mochila emocional” va aumentando. Sufrimos más angustia y estrés y esto tiene un efecto triple en nuestro peso:

  • Los nervios te empujan a comer con ansiedad, con lo que engulles cantidades importantes de comida en poco tiempo.
  • Cuando el ánimo es bajo apetecen alimentos muy ricos en azúcares porque buscas una compensación inmediata.

El estrés te empuja a comer con ansiedad

  • Liberas una hormona, la hidrocortisona, que favorece el aumento de la grasa abdominal, sin duda la más peligrosa para la salud cardiovascular.
  • Tu organismo también libera cortisol y adrenalina en situaciones de estrés. Esto te hace comer más porque tu cuerpo interpreta que necesita más energía para superar esa situación que le supera.

¿Tomas fármacos?

Con la edad aumentan los achaques… y con ellos el consumo de fármacos. Y es bien sabido que el sobrepeso es el efecto secundario de algunos medicamentos.

  • Los antidepresivos son uno de los grupos que más interfieren en la báscula, pero también es cierto que cuando se dejan se recupera el peso habitual. España es el décimo país del mundo en el consumo de antidepresivos.

Los fármacos para la tensión favorecen el aumento de peso

  • Los betabloqueantes, que son muy utilizados para tratar patologías cardiovasculares como la hipertensión, hacen que el corazón no tenga que esforzarse tanto para bombear sangre, con lo que el gasto calórico de tu cuerpo también se reduce.

¿siempre a dieta? error

Las dietas milagro, muy restrictivas y demasiaso bajas en calorías, hacen que tu organismo se acostumbre a consumir menos. Un estudio de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) ha descubierto el mecanismo que explica este proceso:

  • Si comes poco se sobreactivan las hormonas AGRP que se encuentran en el hipotálamo y son las encargadas de “apagar” el interruptor que activa la quema de calorías.

¿Ves mucho la televisión?

Es, sin duda, el hábito que más favorece el sedentarismo. Y este está directamente relacionado con los kilos de más: según el reciente informe “Un país en el sofá. El problema del sedentarismo en España”, el 60% de los españoles tiene algo de sobrepeso por culpa de la falta de actividad física y a casi 3 millones de personas (un 9%) les sobran 20 kilos.

El sedentarismo es el principal culpable de los casos de obesidad

Por tanto, si a un funcionamiento más lento del metabolismo le sumas el hecho de dormir peor y la falta de actividad física, es normal que vayas ganando peso casi sin darte cuenta.

cómo activar tu metabolismo

Nuestra primera recomendación es que corrijas todos aquellos factores que pueden estar interfiriendo en tu peso: procura dormir bien, mantén a raya el estrés, lleva una dieta equilibrada, si tomas fármacos y crees que te afecta al peso consulta con tu médico si hay otras alternativas…

El ejercicio con pesas activa el metabolismo

Hecho esto, no te vamos a negar que el gasto calórico se ralentiza con los años, pero hay una forma de activarlo:

  • Practica ejercicio aeróbico. Caminar a paso ligero 30 minutos al día es una buena opción.
  • Haz estiramientos con pesas. Está demostrado que el ejercicio de resistencia activa el metabolismo del músculo, con lo que este se desarrolla. Y cuanta más masa muscular tengas, mayor será tu gasto metabólico en reposo, es decir, quemarás más calorías aunque no estés haciendo ejercicio.