cinco sintomas tiroides

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Las alteraciones de la tiroides siguen siendo grandes desconocidas. Se calcula que unos 700 millones de personas en todo el mundo tienen una tiroides alterada… Y la mitad de ellas ni siquiera sospecha que su organismo esté en desequilibrio.

La glándula tiroides tiene unos 7 centímetros de ancho y pesa alrededor de 30 gramos. Cuando "enferma", su tamaño y su peso se modifican.

Pero, por lo general, no percibimos los cambios en su aspecto (mejor dicho, en la piel que la cubre) hasta que algunas señales resultan ya muy llamativas o han modificado considerablemente nuestro ritmo de vida.

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Por ese motivo, vale la pena que estés atenta a otros síntomas que pueden ponerte en alerta.

1. UN BULTO AL BEBER AGUA

Esta sencilla prueba, que puedes realizar en cualquier lugar, te puede dar información de cómo está tu tiroides. Solo tienes que beber agua frente a un espejo siguiendo los pasos que te indicamos a continuación:

Paso 1. Con una mano sostén el espejo (si es pequeño y portátil) o colócate frente a uno más grande (por ejemplo, el del baño, pero no demasiado alejada de él). Sitúate de manera que se refleje la zona de tu cuello que hay entre el área más próxima a la barbilla (laringe) y la clavícula.

Paso 2. Inclina un poco la cabeza hacia atrás mientras continúas mirándote en el espejo.

Paso 3. Toma un sorbo grande de agua y trágalo.

Paso 4. ¿Qué ocurre en tu cuello mientras tragas el líquido ingerido?

Suele ser fácil identificar cierto abultamiento

Paso 5. Si aparece algún bulto o notas una hinchazón anómala, consulta con tu médico.

  • Si el aumento del tamaño es uniforme, puede tratarse de bocio.
  • En el caso de que sea disparejo (con zonas más abultadas) pudiera tratarse de un nódulo tiroideo.

2. Tu piel está deshidratada

Si la tiroides va "lenta", como ocurre en el hipotiroidismo, notarás tu piel pálida y fría, aunque en el ambiente en el que estés haya una temperatura ideal.

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La sequedad es otra de las señales evidentes. Los especialistas lo denominan xerosis cutánea y puede dar lugar, incluso, a que se desprendan escamas.

La falta de sudoración suele acompañar a los síntomas citados antes; aunque con el hipertiroidismo ocurre todo lo contrario: la transpiración es muy llamativa.

3. MANOS AMARILLAS

Las palmas de las manos y las plantas de los pies pueden volverse amarillas si no se fabrican suficientes hormonas tiroideas.

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Ocurre por no metabolizar bien la vitamina A. Los betacarotenos (en alimentos color naranja) se acumulan en la piel y se da ese trastorno, llamado carotenemia.

4. UÑAS DÉBILES

Algunas personas tienen uñas quebradizas durante toda su vida, pero si notas que te pasa desde hace algún tiempo –y hay otros síntomas sospechosos– no pierdas de vista que puede ser culpa de tu tiroides.

Uñas que se rompen con facilidad pueden ser una pista

Un crecimiento más lento de lo normal sería otra de las señales. No solo se rompen fácilmente, sino que crecen a un ritmo lentísimo. Ten en cuenta que se considera un crecimiento normal si aumentan entre 0,5 y 2 mm cada semana.

5. OJOS SECOS Y SALTONES

No conviene ser alarmista porque son muchas las causas de un ojo seco… y algunas no tienen repercusión a corto plazo, como permanecer en un ambiente muy cargado o incluso el paso de los años, que suele reducir la posibilidad de fabricar lágrima.

Sin embargo, en ocasiones el ojo seco sí es una señal de algo más serio. Si la enfermedad tiroidea no se frena, pueden aparecer señales más llamativas, como ojos salidos.

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El globo ocular sale y eso provoca que los ojos se muestren "saltones" y, a veces, que el párpado quede algo retraído.

Es posible, incluso, que cueste cerrar los párpados. Ocurre cuando el globo ocular está ocupando más espacio (y más hacia fuera) de lo normal. Esa situación puede dar lugar a úlceras en la córnea.

6. Un "bocado" en los muslos

Los médicos lo llaman eritema anular centrífugo, y es una lesión rojiza que tiene la apariencia de un bocado o de un anillo con bordes rojizos y zona central más blanquecina.

Aparece por lo general en los muslos, los glúteos o los antebrazos y, aunque poco común, es propio de algunos casos de hipotiroidismo.

7. observA TUS CEJAS

Perder hasta 1/3 de las cejas, por los extremos, es otro indicio. Si la tiroides va lenta, esos folículos pilosos también se alteran.

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Además, si ves que el pelo se te cae a mechones, conviene hablarlo con el médico. Cuando las hormonas tiroideas no se fabrican en la cantidad necesaria, el ciclo que marca el nacimiento y caída del pelo se altera y en la cabeza se perciben zonas clareadas que, en algunas personas, es muy llamativa.

8. CUANDO SE DA EL EFECTO "CARA HINCHADA"

En el caso de que el hipotiroidismo se mantenga en el tiempo, puede darse un engrosamiento de los tejidos blandos de la cara.

La nariz, los pómulos, los párpados y el cuello se abultan, lo que da lugar a un efecto hinchado. En muchos casos, los tobillos y los pies también se hinchan.