Peritonitis

Esta enfermedad abdominal, resulta muy grave y dolorosa, pudiendo llegar a provocar la muerte en tan solo unas horas, sin importar la edad ni el sexo del paciente. Conocer sus síntomas permitirá no demorar la visita urgente a un hospital. Es primordial actuar con rapidez.

¿Qué es la peritonitis?

Es la inflamación repentina de la membrana interna que cubre el abdomen. Esa membrana, que mantiene agrupados y protege a los órganos del abdomen, se denomina peritoneo y tiene dos capas.

La inflamación de la membrana puede deberse a varias causas. Lo normal es que sea una infección bacteriana la causante y que la haya provocado la inflamación de algún órgano, el apéndice es el más habitual.

Otras veces se debe a la presencia de sustancias irritantes, como sucede en la inflamación del páncreas, o debido a úlceras y heridas internas

PRINCIPALES SÍNTOMAS DE LA PERITONITIS

  • Un dolor de tripa, repentino o bien gradual pero que se va haciendo cada vez más intenso. También provoca un abdomen forzado, a veces duro.
  • Le acompaña un cansancio y problemas estomacales varios, sobre todo náuseas y vómitos. También puede dar indistintamente diarrea o estreñimiento. Se pierde el apetito hasta el punto de provocar anorexia.
  • Hay mareos y una aceleración de los latidos del corazón (taquicardia).
  • Si hay infección es normal que surja la fiebre.
  • Sed intensa y emisión de orina menor de lo normal (por deshidratación).
  • Refleja un mal aspecto generalizado y fácilmente identificable por las personas que conozcan al paciente.

¿En qué se diferencia de la apendicitis?

La apendicitis es una inflamación del apéndice, que también tiene que ser operada de urgencia, pero no afecta forzosamente a la membrana. En todo caso, la peritonitis sí puede ser una complicación de la apendicitis.

Indistintamente del problema, si se sospecha que alguien puede presentar una inflamación del apéndice, hay que consultar de inmediato con el médico para evitar su evolución y un posible desenlace fatal.

¿A qué hay que prestar atención?

Un vientre sano debe ser blando y no provocar dolor en ningún punto cuando se explora.

Cualquier dolor abdominal agudo, que no cede, e incluso empeora con el tiempo, acompañado de malestar general, debe considerarse una urgencia médica y requiere ser evaluado de inmediato por un médico sin esperar a ver si “se pasa” por sí solo.

El denominado “abdomen en tabla” es el grado extremo de peritonitis. El dolor y la inflamación provocan que la musculatura del abdomen se contraiga y se torne tan rígida que simule una tabla de madera. De ahí su nombre.

¿Cómo puede afectar?

Una peritonitis no tratada evoluciona rápidamente hacia la deshidratación de la persona. Le afecta a todos los órganos abdominales y haciendo que éstos dejen de funcionar.

Según cuándo se actúe, los daños pueden ser más o menos graves. Si el tratamiento se realiza de forma temprana, se puede curar sin consecuencias.

Pero, a medida que avanza, la afectación será mayor. Incluso pueden quedar dañadas una o más vísceras, tanto de forma temporal como permanente, e incluso puede provocar la muerte si el daño de los órganos es masivo e irreversible.

¿Cómo se trata la peritonitis?

Se ha de practicar una operación quirúrgica urgente para intentar evacuar el líquido abdominal acumulado a causa de la inflamación.

También se administran de forma inmediata antibióticos por vía intravenosa para acabar con la infección, si la hay, o bien prevenir su aparición.

Para el dolor durante el periodo de postoperatorio se utilizan analgésicos habituales.

Factores de riesgo para la peritonitis

Las personas con problemas crónicos de los órganos del estómago, como pueden ser enfermos de cirrosis o con un mal funcionamiento del riñón, tienen más riesgo de padecer peritonitis por la acumulación de líquido en la cavidad peritonial.

Tras una operación que afecte a la zona de la barriga hay que estar especialmente vigilantes.

  • Un descuido puede dar lugar a peritonitis. Se produce en estos casos porque la presencia de cuerpos extraños, por ejemplo haberse olvidado unas gasas, han acabado provocando una infección. Así que las personas operadas han de estar especialmente atentas a cualquier evolución diferente a las molestias normales del postoperatorio.
  • Pese a las estrictas medidas higiénicas, no se puede descartar que se produzca una contaminación por gérmenes durante la operación y la consiguiente infección.

Tags relacionados con Peritonitis