tiroides entrevista

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Que un mal funcionamiento de la tiroides puede provocar un aumento de peso sin motivo aparente (y también una pérdida) seguramente lo has oído muchas veces.

Pero, ¿sabes exactamente cómo actúa esta glándula para ser tan determinante en este aspecto?

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Para salir de dudas, hemos entrevistado a Noelia Martínez Sánchez, investigadora especializada en endocrinología del Instituto Gulbenkian de Ciencia (Portugal).

Siempre se relaciona esta glándula con el peso pero... ¿esto es por las hormonas tiroideas que aceleran o ralentizan el metabolismo, o afectan también a las ganas de comer?

Es cierto que estas hormonas controlan muchos procesos metabólicos. En especial...

  • Incrementan la tasa metabólica basal, es decir, la energía que consumes para mantener el organismo en reposo.

Y esta actividad es tan importante que se "manifiesta" enseguida cuando se sufre un trastorno tiroideo:

  • Así, el hipertiroidismo (caracterizado por una sobreactivación de la glándula y, por tanto, por un exceso de producción de hormonas tiroideas) hace que se consuma más oxígeno y más energía y se produzca más calor, lo que aumenta la tasa metabólica (tu organismo “se acelera”) y da lugar a pérdida de peso y taquicardias.

Las hormonas tiroideas influyen directamente en lo que gasta tu metabolismo

  • En el otro extremo, en el hipotiroidismo, donde los niveles de estas hormonas se ven reducidos, hay más sensibilidad al frío, un descenso en el gasto energético, ganancia de peso a pesar de comer menos... De hecho, un 20% de los pacientes obesos sufren hipotiroidismo.

Muchos de estos efectos están ligados a la acción directa de esta hormonas sobre el hígado, la grasa, el músculo y el corazón.

Pero ahora hay evidencias de que también influyen en el cerebro, lo que puede acabar afectando también al metabolismo y a una mayor apetencia o no por la comida.

¿Estas hormonas afectan también a la composición grasa del organismo?

Por supuesto. Ten en cuenta que son muy importantes en el balance energético, que no es más que el equilibrio entre las calorías que consumes y las que gastas.

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Cuando este balance es positivo, es decir, ingieres más de lo que quemas, aumenta el riesgo de obesidad y de acumulación de grasa.

  • Pero las hormonas tiroideas pueden estimular el metabolismo de las grasas y elevar tu gasto energético. En concreto, lo que hacen es aumentar la actividad de la llamada grasa parda o buena, un tipo de grasa que (a diferencia de la grasa blanca o "mala") te hace consumir más energía y, por tanto, perder peso.
  • Parece que hacer ejercicio estimula la grasa parda.

¿Si se altera la tiroides también puede elevar los niveles de triglicéridos y colesterol?

Así es. Hay muchos estudios que demuestran que las personas con hipotiroidismo tienen el colesterol total alto en sangre, así como los triglicéridos.

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Y es que estas hormonas regulan la síntesis de colesterol en nuestro organismo a través de múltiples mecanismos, pero principalmente ejerciendo su acción en el hígado.

El hipotiroidismo subclínico (el que no da casi síntomas) es frecuente en mujeres de mediana edad. ¿Qué señales pueden hacernos sospechar?

Lógicamente, al ser subclínico generalmente no da síntomas, si apareciesen las señales típicas de un hipotiroidismo (fatiga, somnolencia, debilidad muscular, depresión, aumento de peso, disminución de la frecuencia cardíaca, etc.) ya dejaríamos de hablar de subclínico como tal.

Pero sí es cierto que pueden aparecer signos más inespecíficos como:

  • Leve cansancio y desgana.
  • Una leve intolerancia al frío que podría confundirse o asociarse simplemente a diferentes etapas en la vida de una persona como situaciones de estrés, exceso de trabajo, incremento de actividad, etc.

Hay un tipo de hipotiroidismo que no da ninguna señal

Por eso, el mejor diagnóstico es mediante pruebas de laboratorio, es decir, con un análisis de sangre evaluando los niveles de TSH y de las hormonas tiroideas.

Las más afectadas son las mujeres mayores de 55 años, por tanto ante estas señales habría que acudir al médico para llevar un control.

¿Consumir sal marina yodada es la forma más sencilla y eficaz de prevenir alteraciones tiroideas?

El yodo es un componente esencial de las hormonas tiroideas y su deficiencia afecta a la producción de dichas hormonas y tiene efectos adversos sobre todo durante el embarazo porque afecta al desarrollo cognitivo del bebé y al crecimiento.

  • Sin embargo, los últimos datos epidemiológicos sugieren que la deficiencia en yodo sigue siendo un problema en muchos países y es un determinante clave de los trastornos tiroideos en adultos.
  • Cuando los requisitos de yodo no se cumplen, la síntesis de las hormonas tiroideas se ve afectada, lo que puede provocar hipotiroidismo, bocio, desórdenes neurológicos...
  • Por tanto, hacer un consumo apropiado de este elemento, por ejemplo a través de la sal marina yodada, es una de las estrategias clave y preventiva para reducir trastornos tiroideos.