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Los problemas de insomnio durante el embarazo son muy frecuentes y la razón no es simplemente la dificultad por encontrar una posición ideal. Y, además, el tiempo que la mujer tarda en dormirse y el número de veces que se despierta a lo largo de la noche (fragmentación del sueño) aumentan a medida que va avanzando la gestación.

Un reciente estudio de la Universidad de Granada ha comprobado la incidencia del insomnio entre mujeres embarazadas. Y alerta de que no se da la suficiente importancia a este problema, que debería ser abordado adecuadamente por los médicos de forma no farmacológica.

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Y es que si el insomnio tiene una repercusión en la salud y calidad de vida de cualquier persona, en la mujer embarazada comporta una serie de riesgos añadidos. Saber Vivir ha hablado con las autoras de esta investigación.

el insomnio se multiplica por 10 en el embarazo

En el estudio liderado por la Universidad de Granada, y que ha publicado la revista "European Journal of Obstetrics & Gynecology and Reproductive Biology", han participado 486 mujeres embarazadas sanas a las que se les realizó el seguimiento a lo largo de todo el embarazo.

2 de cada 3 embarazadas sufren insomnio en el tercer trimestre

Y los datos recogidos reflejan que los problemas de insomnio van aumentando durante la gestación, llegando a afectar a 2 de cada 3 mujeres en la última etapa del embarazo:

  • El 44% de las mujeres sufren insomnio durante el primer trimestre de embarazo.
  • La cifra aumenta ligeramente, al 46% de las embarazadas, en el segundo trimestre.
  • Y se dispara en el tercer trimestre, afectando al 64% de las mujeres.

Esta última cifra es 10 veces superior al número de mujeres que sufren insomnio antes de quedarse embarazadas, que se calcula que ronda el 6%.

Sueño interrumpido

"Los resultados de nuestro estudio muestran que en el primer trimestre del embarazo hay una afectación importante de la fragmentación del sueño, es decir, las veces que la mujer se despierta durante la noche y el tiempo que permanece despierta en estos despertares, así como de la somnolencia diurna", nos explica María Rosario Román Gálvez, autora principal de la investigación.

Los despertares aumentan, pero también el tiempo que la mujer tarda en dormirse

En las siguientes etapas de la gestación, aumenta tanto la frecuencia como la intensidad de esta fragmentación del sueño, "pero además también se ve afectada la inducción, o sea, el tiempo que tarda en dormirse cuando se acuesta, y el tiempo total de sueño", aclara la investigadora.

RIESGOS PARA la salud de la embarazada

Esta falta de horas de sueño y de un descanso reparador puede entrañar una serie de riesgos para la salud. "En la población general, el insomnio se asocia con deficiencias sustanciales en la calidad de vida, con patologías respiratorias, digestivas, metabólicas, neurodegenerativas y psiquiátricas, e incluso con un aumento de la mortalidad", recuerda Román Gálvez.

El insomnio puede provocar hipertensión o riesgo de parto prematuro

Y nos explica que, en las mujeres embarazadas, el déficit de sueño está vinculado además a un mayor riesgo de sufrir estos otros problemas de salud:

  • Aumento de la frecuencia de la diabetes gestacional.
  • Depresión, inclusive la depresión postparto.
  • Hipertensión arterial y preeclampsia, una complicación del embarazo asociada a un aumento de la presión arterial y elevados niveles de proteína en la orina (proteinuria).
  • Inflamación sistémica causada por un aumento de los niveles de citoquinas y proteína C reactiva.
  • Cesáreas no planificadas.
  • Parto prolongado.
  • Desprendimiento de placenta.
  • Crecimiento intrauterino retardado.
  • Parto prematuro.

Los factores que afectan al sueño

Aunque el trabajo, resultado de una tesis doctoral dirigida por las profesoras de la Universidad de Granada Carmen Amezcua y Aurora Bueno, no se ha centrado en estudiar las causas del insomnio durante el embarazo, las investigadoras apuntan algunos factores.

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"Hemos visto que tienen un mayor riesgo de padecer insomnio en cada momento de la gestación aquellas mujeres que ya lo padecían con anterioridad, cosa que parece evidente pero que es muy necesario tener en cuenta para prevenirlo", advierte Román Gálvez.

Los cambios físicos y hormonales favorecen el insomnio gestacional

Pero hay otros factores. "En el tercer trimestre, la obesidad y el hecho de tener otros hijos aumentan el riesgo de insomnio. También sabemos por otros estudios que los cambios anatómicos y hormonales influyen en el insomnio gestacional", añade.

Las investigadoras alertan de que, aunque se sabe que durante el embarazo se agravan los problemas de sueño previos y con mucha frecuencia surgen otros nuevos, en el sistema sanitario no se les presta la atención que se debería durante el seguimiento del embarazo.

Las autoras del estudio advierten de que no se le da la importancia que se debería

Es más, ni siquiera la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ocupa del sueño en su guía de atención a mujeres gestantes.

"Existe una tendencia a asumir la dificultad para conciliar y mantener un sueño reparador como un fenómeno propio del embarazo que hay que sufrir con él", afirma Carmen Amezcua.

Hacer ejercicio ayuda a prevenirlo

Por esta razón, las autoras del estudio consideran muy importante que el sistema sanitario aborde el insomnio durante el embarazo de forma sistémica y que se realice una detección precoz. "Al realizarla no solo se determina si existe o no insomnio, sino también la intensidad del mismo. O incluso la proximidad a la existencia del insomnio cuando este aún no existe", cuenta María Rosario Román Gálvez.

Dado que la obesidad es uno de los factores de riesgo, "prevenirla en el embarazo o luchar contra ella es también una manera de prevenir el insomnio", añade la investigadora.

Recomiendan al menos 30 minutos diarios de actividad física y terapias como relajación y yoga

Recomendar la práctica de ejercicio entre las embarazadas podría contribuir a reducir tanto la obesidad como el déficit de sueño. "Las gestantes que realizan actividad física tienen menor riesgo de insomnio. Siempre que por motivos de salud, incluido el riesgo para el embarazo, no esté contraindicado, se recomienda un mínimo de 30 minutos de actividad física moderada durante 5 días a la semana", aconseja Román Gálvez.

Realizar terapia conductual básica y otras técnicas alternativas, como relajación o yoga perinatal, son algunas de las actividades que pueden ayudar a prevenir y combatir el insomnio durante el embarazo según la investigadora.