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Al dar de mamar a tu bebé garantizaste su buena salud (por eso la OMS lo recomienda fervientemente), pero cada vez más estudios demuestran que tú también saliste beneficiada de ello.

El corazón sale reforzado tras dar el pecho

Era bien sabido por la comunidad científica que haber dado de mamar protegía la salud cardiaca inmediata de la mujer: al hacerlo, las madres pierden el peso que se ha acumulado durante el embarazo, se normalizan sus niveles de glucosa, colesterol y tensión...

Dar el pecho reduce el riesgo de infarto e ictus en la madre

Sin embargo, no había ningún estudio que hubiera demostrado que esta protección se mantuviese a largo plazo. Ahora, un reciente trabajo de la Universidad de Oxford (Reino Unido), realizado entre casi 300.000 mujeres, ha demostrado que dar el pecho reduce un 9% el riesgo de sufrir una enfermedad coronaria, y un 8% el de padecer un ictus a lo largo de la vida.

Las lactancias largas protegen todavía más

Los beneficios para el bebé de alargar la lactancia en el tiempo han sido demostrados con centenares de estudios pero, al parecer, a la madre también le reporta beneficios adicionales:

  • Si diste de mamar durante dos años. Esta protección se eleva hasta un 18% y hasta un 17% respectivamente si se mantiene la lactancia durante 24 meses.
  • Y si diste pecho durante más tiempo... Fue la mejor decisión que tomaste, tanto para tu bebé como para ti. Y es que, según la investigación, cada 6 meses "extra" de lactancia se reduce un 4% el riesgo de cardiopatía, y un 3% el de ictus. ¡Y esta protección adicional se da también por cada bebé que se haya amamantado!

Todo lo que gana una madre que ha amamantado

No solo el sistema cardiovascular sale ganando por haber dado el pecho. Multitud de estudios han demostrado que la salud de la madre puede beneficiarse en muchos otros aspectos:

  • El riesgo de cáncer de mama es menor. El American Institute for Cancer Research (AICR) ha realizado un estudio que sugiere que la lactancia materna reduce el riesgo de padecer cáncer de mama, tanto durante la etapa fértil de la mujer como en los años posteriores a la menopausia. Y cuantos más meses hayas dado el pecho, menor es la posibilidad de que sufras un cáncer de mama en la premenopausia, según la Asociación Americana de Ginecología y Obstetricia.

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  • Y las probabilidades de tumor de ovario bajan. Mientras se da el pecho, dejan de producirse ciclos ováricos y no hay ovulación. Ese "reposo" de los ovarios se vincula con una menor incidencia de este tipo de tumor. Según el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, cada 5 meses de lactancia reduce un 8% el riesgo de este tipo de tumor.

La lactancia aleja también el riesgo de sufrir algunos tipos de cánceres

  • Menos diabetes. Científicos de EE. UU. comprobaron que tras amamantar se metabolizan mejor los azúcares y se reduce el riesgo de diabetes 2. En este caso, la protección también es mayor cuanto más tiempo se da el pecho.
  • Los huesos están más protegidos. Al contrario de lo que muchos creen, dar el pecho no perjudica los huesos. En realidad, según una investigación finlandesa, la lactancia incluso promueve la renovación ósea. Los científicos estudiaron a mujeres de entre 36 y 60 años y vieron que cuanto más tiempo se invierte en la lactancia, menos densidad ósea se pierde con los años.

SI NO DISTE DE MAMAR, NO SUFRAS

Eso no significa que no puedas hacer nada por evitar estos trastornos. Solo con mejorar tus hábitos de vida puedes reducir notablemente tu riesgo de sufrir estas alteraciones.

Tanto para protegerte frente al cáncer como para alejar las probabilidades de padecer cardiopatías, osteoporosis o diabetes te conviene llevar una alimentación equilibrada (baja en grasas saturadas y azúcares) y hacer ejercicio regularmente.

AUNQUE HAYAS DADO EL PECHO…

Aunque haber dado de mamar te proporciona una protección extra frente a las alteraciones que hemos nombrado, eso no significa que tu riesgo de padecer estas alteraciones no exista.

No descuides tus revisiones médicas ni tus hábitos, puesto que eso es esencial para garantizar tu buena salud en cualquier caso. Ten en cuenta esto sobre todo si tienes antecedentes familiares de alguna de estas alteraciones.