Fitoesteroles

Estas sustancias presentes en los vegetales resultan muy útiles para reducir los niveles de colesterol. Tomarlos a diario ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares y también son beneficiosos para la próstata y como anticancerígeno. El aceite, los cereales y los frutos secos dan buenos aportes de fitoesteroles.

¿Qué son? 

Los fitoesteroles o esteroles vegetales son unas moléculas que se encuentran de forma natural prácticamente en todos los vegetales, en los frutos, las semillas, las hojas y los tallos, por lo que normalmente están presentes en la dieta.

Por ahora, se conocen más de 40 diferentes. Además, los vegetales también contienen fitoestanoles, que son derivados de los fitoesteroles por lo que tienen propiedades muy parecidas.

La estructura química de los esteroles vegetales o fitoesteroles es muy similar a la del colesterol, pero, se diferencian entre sí porque los fitoesteroles son escasamente absorbidos por el intestino y, además, no pueden ser producidos por el organismo. Gracias a esta propiedad, ya en 1950 quedó demostrado que su consumo regular ayuda a reducir los niveles de colesterol sanguíneos, es decir, son moléculas que poseen un marcado efecto hipocolesterolémico.

Beneficios de los fitoesteroles

Los esteroles vegetales bloquean la absorción del colesterol a nivel intestinal, produciendo así una bajada en los niveles plasmáticos del colesterol total y del colesterol LDL (el llamado colesterol malo), sin modificar los niveles del HDL (el colesterol bueno).

Los fitoesteroles interfieren tanto en la absorción del colesterol que produce el propio organismo como del que se ingiere con los alimentos, y además favorecen su eliminación.  Por este motivo, se considera que tomar fitoesteroles a diario es un factor aliado en la prevención de las enfermedades cardiovasculares. De hecho, su consumo está recomendado en el tratamiento de quienes tienen los niveles de colesterol elevados (hipercolesterolemias leves o moderadas).

Numerosos estudios han indicado que tomar una media de 2 gramos de esteroles vegetales todos los días, durante un periodo de tiempo prolongado y siempre integrados dentro de una dieta sana y equilibrada, consigue una disminución de hasta un 10% del nivel sanguíneo de colesterol total y del colesterol LDL. Ahora bien, estos mismos estudios también han demostrado que tomar diariamente una cantidad mayor a la mencionada (más de 3 gramos al día) no produciría una mayor reducción del colesterol.

Por otro lado, aunque el efecto hipocolesterolémico es el mejor estudiado y científicamente demostrado, también se ha observado que los fitoesteroles tienen un efecto beneficioso en el control de la hiperplasia prostática benigna, problema que consiste en un agrandamiento no canceroso de la próstata. Y algunos autores también les atribuyen propiedades antiinflamatorias, antitumorales, bactericidas y fungicidas.

¿QUÉ PASA SI HAY DÉFICIT?

La ingesta diaria de esteroles vegetales depende del tipo y la cantidad de alimentos de origen vegetal que integran la dieta, por lo que es una cifra muy variable. De todos modos, se estima que la cantidad de estos compuestos que aporta una dieta normal se encuentra en un rango que va desde los 160 mg/día hasta los 500 mg/día, dosis que se considera insuficiente para obtener un efecto beneficioso en la reducción del colesterol.

Por este motivo, pese a que no existe una dosis recomendada diaria para los fitoesteroles en personas sanas (ya que no se trata de un nutriente esencial), en caso de tener los niveles de colesterol elevados podría ser de ayuda recurrir a incluir en la dieta alimentos enriquecidos con estos compuestos (alimentos funcionales) o también a tomar algún suplemento dietético que los contenga. Si se opta por esto último, no hay que olvidar que siempre se debe consultar con el médico antes de usarlos.

¿ES MALO UN CONSUMO EXCESIVO?

La dosis de esteroles vegetales que se puede llegar a alcanzar a través de la dieta no supone ningún tipo de problema para la salud. Lejos de ser excesiva, esta cantidad solo ofrece beneficios.

En cambio, cuando se toman en forma de suplementos nutricionales, sí que se podría alcanzar una cantidad excesiva. Por ejemplo, a las dosis aconsejadas, estos productos no producen ningún efecto indeseable. Pero en dosis altas (sobre los 20 g/día) pueden producir diarreas.

Además, una cantidad excesiva de fitoesteroles reduce ligeramente la absorción intestinal de vitaminas y antioxidantes liposolubles como el betacaroteno, el licopeno y alfa tocoferol (vitamina E), tan necesarios para la salud de nuestra piel y la prevención de enfermedades.

Por otro lado, no se aconseja tomar suplementos de fitoesteroles en caso de embarazo, lactancia ni en niños menores de 5 años porque no existen estudios que garanticen su seguridad e inocuidad.

En cuanto a los alimentos enriquecidos con fitoesteroles (y fitoestanoles), algunos estudios han mostrado que existe el riesgo de un efecto rebote. Después de haberlos tomado de forma continua y prolongada, al abandonar su ingesta podría producirse un aumento de la tasa de colesterol.

Fuentes principales de fitoesteroles

Muchos alimentos de origen vegetal contienen fitoesteroles (y fitoestanoles), pero entre los alimentos que más aportan destacan los aceites vegetales de primera prensada en frío (los extras de oliva, girasol, etc.), los frutos secos y las semillas, los cereales integrales y las legumbres.

Otra forma de obtenerlos es por medio de suplementos dietéticos.

Sabes que…

Los esteroles vegetales son liposolubles, motivo por el que es esencial solublilizarlos en grasas para poder introducirlos en los alimentos. Por eso, los alimentos funcionales enriquecidos en ellos que ha comercializado la industria alimentaria suelen ser productos lácteos y margarinas.

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