sistema inmune

¿Existen alimentos que puedan ayudarte a evitar resfriarte este invierno? Las últimas investigaciones dejan bastante claro que más que existir alimentos milagrosos antirresfriados (como se suele pensar con el zumo de naranja) lo que ayuda realmente es adoptar un tipo de alimentación que refuerce tus defensas.

La fórmula ideal de la alimentación antigripal

Según un informe del Grupo de Inmunonutrición del CSIC, para que los mecanismos inmunológicos de la defensa se lleven a cabo con normalidad, se requiere un nivel adecuado y variado de determinadas vitaminas y minerales en tu organismo.

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Debes priorizar alimentos ricos en estos nutrientes pero no es necesario excedernos con ninguna de ellos: los que ingieres de más no tienen ningún beneficio real para tu organismo.

Procura que tu dieta sea equilibrada

El secreto es el equilibrio. La forma más sencilla de lograr que tu cuerpo esté preparado para afrontar una invasión de virus o bacterias es apostar por una alimentación equilibrada y variada, con diversidad de alimentos que te proporcionen todos los nutrientes esenciales.

Prioriza alimentos con nutrientes protectores para tus defensas

Mejor si son de origen natural. Lo ideal sería que alrededor del 80% de los alimentos que tomas estuvieran “en estado natural” para obtener el máximo de vitaminas, minerales y enzimas, que suelen ser insuficientes en los productos de alimentación preparados.

Nutrientes protectores que aumentan tus defensas

Si, además, priorizas el consumo de alimentos especialmente "protectores" que contengan las vitaminas y minerales que favorecen las defensas, podrás cuidar tu sistema inmune sin tener que recurrir a complementos alimenticios.

  • Mucosas más sanas con vitamina A. Las zanahorias, las espinacas, los lácteos, el huevo... son ricos en provitamina A, sustancia que colabora en el mantenimiento de las barreras naturales que tu organismo tiene contra las infecciones, es decir, que ayuda a sanear tus mucosas.
  • Más fuerte contra los virus con vitamina C. Abundante en cítricos, pimientos rojos y verduras de hoja verde, la vitamina C aumenta el volumen en sangre de citoquinas, unos ingredientes que te refuerzan desde dentro compuestos antivirales que contribuyen a prevenir fallos del sistema inmunitario.
  • Restaura tus defensas con vitamina E. Está en el aceite de oliva, las pipas de girasol, los cereales, los frutos secos... tiene propiedades antioxidantes y por ello puede ayudar a “restaurar” el sistema inmunológico cuando está debilitado, por ejemplo, tras haberte sometido a un tratamiento farmacológico con antibióticos.

La carencia de vitaminas y minerales perjudica al sistema inmune

  • Minerales imprescindibles. La carencia de zinc, hierro o selenio puede generar desequilibrios en el sistema de defensas. El zinc está en el marisco, los huevos, el pollo, las legumbres y el germen de trigo. El hierro lo encuentras en las legumbres y verduras de hoja verde. Por otro lado, el selenio está muy presente en los frutos secos y en los cereales integrales.
  • Incluye también en tu dieta yogur con miel, un auténtico escudo antivírico, ajo y cebolla, que en crudo son antisépticos y cuidan las mucosas, y el pescado azul, que incentiva la formación de células protectoras.

las mejores Infusiones PARA REFORZAR TU ORGANISMO

Algunas tisanas pueden ayudarte a mantener tu sistema inmunológico en perfecto estado. Si acompañas sus beneficios con unos hábitos de vida saludables, afrontarás este otoño con más posibilidades de evitar infecciones.

  • Equinácea. Aumenta las defensas naturales del organismo, ya que multiplica el número de glóbulos blancos en la sangre, favoreciendo la destrucción de posibles agentes infecciosos. Gracias a ello, resulta muy eficaz en la prevención y tratamiento de enfermedades como la gripe o la sinusitis. No debe administrarse en diabéticos o personas afectadas de patologías autoinmunes graves o esclerosis múltiple. Tómala una vez al día (por la mañana o la noche), pero no durante más de dos meses seguidos.
  • Romero. Tiene propiedades balsámicas y unos elevados niveles de vitamina C en sus hojas y flores. No se recomienda en caso de sufrir hipertensión, epilepsia o gastritis. Hierve 5 minutos una cucharadita de hojas secas. Deja reposar 10 minutos tapado y cuela.

El romero también es útil en los primeros síntomas de la gripe o resfriado

  • Escaramujo. De nuevo, su alto contenido en vitamina C es su mejor propiedad. Se prepara dejando una cucharada en un vaso de agua durante una noche. Por la mañana añade tres vasos de agua más y hierve. Cuela la infusión y déjala reposar unos minutos antes de tomarla. Si quieres aumentar su efecto, endúlzala con un poco de miel.
  • Hibisco. Es un aliado de tu organismo porque es rico en ácido cítrico y vitamina C. Dos tazas diarias es la cantidad recomendada.
  • Tomillo. Tomarlo cada mañana te permitirá afrontar el otoño y el invierno con toda la energía necesaria. Esta planta contiene una sustancia (el timol) con fuertes propiedades antisépticas, antifúngicas y antibacterianas que fortalecen el sistema inmunológico. Añade una cucharadita no colmada por taza de agua. Hierve 3 o 4 minutos, deja reposar, cuela y sirve.
  • Malvavisco. Sus elevados niveles de mucílagos protegen las mucosas del sistema respiratorio. En el caso de sufrir diabetes, debes tenerse especial cuidado, ya que puede provocar un descenso de los niveles de glucosa. Hierve una cucharada de hojas y flores por cada taza. Toma un máximo de 3 al día.

Con miel, doble beneficio

Si a las plantas recomendadas les añades miel, el efecto se duplica: por un lado, mejoras la absorción de sus principios activos, y por otro, resulta muy útil en el tratamiento y prevención de catarros e infecciones respiratorias. Además, con ello endulzarás tu infusión sin necesidad de añadir azúcar.