ser generosos

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Practicar el altruismo –es decir, ser generosos sin esperar nada a cambio– logra que nuestros genes envejezcan más lentamente y que podamos vivir más. Es una asociación especialmente curiosa que ni los científicos se explican, pero diversos estudios han demostrado que existe, que es real.

¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo sin pedir nada a cambio?

Seguramente tenga mucho que ver con el hecho de que, una vez vencemos la resistencia o la pereza (muy propia de sociedades donde el temor a perder bienes o comodidades puede llevarnos a no compartir), la generosidad hace que nos sintamos mejor con nosotros y con nuestro entorno. Y esto favorece que disfrutemos de una mejor salud.

Si eres generoso Eres más feliz

Sí, “portarnos bien” con los demás nos hace felices. Así lo asegura un estudio de la Universidad de Zúrich (Suiza), que analizó la respuesta cerebral que provoca la generosidad.

  • Cambios en el cerebro. Parece ser que, tras decidir hacer algo por altruismo, se activa la zona del cerebro que regula la felicidad. Y esto no ocurre cuando decidimos comportarnos de forma egoísta, apunta el informe, publicado en Nature.
  • A más felicidad, más años. Son varias las investigaciones que vinculan la felicidad con la longevidad. Una de ellas, de la Universidad Autónoma de Madrid, demuestra que las pequeñas dosis de felicidad que puedes obtener en tu día a día (por ejemplo, siendo solidario) favorecen que vivas más años y con más salud.

El altruismo ayuda a Dormir mejor

Los actos de generosidad reducen la irritabilidad y mejoran la calidad del sueño, según concluye un estudio de la Universidad de California Riverside (EE. UU.).

  • Descansar bien, clave para sumar (buenos) años. Otro informe, esta vez de la Portland State University, en Oregon (EE. UU.) llegó hace unos años a una sorprendente conclusión: las personas mayores que mejor dormían eran las que tenían 100 años o más. Un correcto descanso, por tanto, puede ser uno de los secretos de la longevidad.

Combates el estrés

Es otro de los beneficios asociados a la sensación de bienestar que se genera cuando somos altruistas. Lo sugiere una investigación de la Universidad de Yale (EE. UU.) publicada en Clinical Psychological Science.

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  • Ayuda a gestionarlo. Parece ser que la solidaridad amortigua los efectos negativos del estrés, que pueden ser numerosos.
  • Reducirlo contribuye a mantenerte joven. Sufrir estrés habitualmente aumenta el riesgo de trastornos cardiacos, debilita las defensas y favorece el envejecimiento prematuro y el insomnio. Por eso es tan importante luchar contra él.

Tienes menos riesgo de hipertensión

¿Sabías que ser solidario puede ayudarte a mantener tus niveles de tensión arterial a raya? Lo asegura un estudio estadounidense.
Órganos más protegidos. Riñones, corazón, ojos y cerebro pueden dañarse si la tensión arterial es alta.

Elige tu manera de colaborar: hay muchas opciones para ser generosos

El 24% de los españoles era socio o había hecho un donativo a alguna ONG en 2016, un 4% más que en el año 2014. Pero a la hora de ser solidarios no solo podemos donar dinero: el altruismo puede vestir distintos trajes. Así, puedes…

  1. Donar tu tiempo. Si dispones de tiempo libre, puedes buscar una iniciativa con la que te sientas identificado y colaborar en ella como voluntario.
  2. Donar dinero. En Internet hay plataformas de financiación (crowdfunding) que permiten sumar pequeñas donaciones para llevar a cabo diferentes tipos de proyectos.
  3. Difundir iniciativas. Mencionar las campañas de distintas ONG en las redes sociales es otra manera de colaborar con ellas, dándoles difusión.