anemia

Cansancio, piel más pálida de lo habitual, pérdida de fuerza... son síntomas típicos de la anemia, el problema de salud más frecuente de los que están relacionados directamente con la sangre.

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Aunque las mujeres son más propensas a sufrirla por distintos motivos (sobre todo por una dieta inapropiada y por pérdidas de sangre con la menstruación), puede darse en ambos sexos y suele responder a la falta de hierro en la sangre.

anemia por falta de hierro

¿Y qué hace que baje la cantidad de hierro en el organismo? Hay múltiples razones que pueden llevar a que poco a poco disminuya, aunque por suerte esta situación es reversible en la mayoría de los casos. Analiza si es tu caso, sobre todo si ya has notado algún síntoma como los que hemos descrito que está durando ya demasiado tiempo (si te ocurre hace más de 2 semanas consulta a tu médico).

1. La alimentación afecta

Necesitas al menos 10 mg de hierro al día, y este se obtiene a través de los alimentos. Por ello, el origen de la anemia suele estar "en el plato".

Las dietas milagro, que muchas mujeres siguen a la ligera y que suelen ser desequilibradas y estrictas, son culpables silenciosas de numerosos casos de esta alteración. Para garantizar las dosis diarias de hierro es básico que una dieta (aunque sea baja en calorías) proporcione alimentos de todos los grupos nutricionales.

Las "dietas milagro" pueden causar anemia por su falta de nutrientes

Por ejemplo, aunque los vegetales son básicos y sanos, una dieta estricta basada solo en fruta y verdura puede llevar a la anemia porque el hierro que se obtiene de los alimentos de origen animal es de tipo "hemo" (proviene de la sangre) y se asimila mucho mejor que el de los vegetales. Si sigues un estilo de vida basado en la Dieta Mediterránea no deberías tener problemas en este sentido, ya que es muy equilibrada.

2. ¿Pierdes más sangre de lo normal?

A menudo la ingesta de hierro es correcta, pero se producen pérdidas de sangre y con ella se "escapa" también el hierro que contiene. Es lo que provoca que a las personas a las que por algún motivo se les extrae sangre varias veces en poco tiempo puedan acabar con anemia.

Sin embargo, hay otras situaciones muy comunes en las que se puede perder más sangre de lo normal.

Por ejemplo, si eres mujer y tus las reglas son abundantes (en estos casos las necesidades de hierro aumentan hasta 18 mg diarios) o si tienes hemorroides, ya que pueden producir un pequeño sangrado pero constante que, con el tiempo, se acaba traduciendo en una pérdida de hierro.

3. Puede ser por una hemorragia uterina anormal

En este caso, proviene del endometrio y hace que se pierda más sangre de la que puede reponer, lo que puede llevar a sufrir anemia a medida que va pasando el tiempo.

4. ¿Tienes algún problema intestinal?

El organismo absorbe el hierro en el tramo superior del intestino delgado. Cualquier alteración grave de esta parte del tubo digestivo puede conllevar un déficit del mineral.

Si tu tránsito intestinal es rápido (sueles ir al baño más veces al día que la mayoría de personas) los alimentos no están suficiente rato en el intestino y puedes no obtener todo su hierro.

Si tu tránsito intestinal es rápido es más probable que no absorbas el hierro suficiente

En caso de que sufras celiaquía, intolerancias alimentarias (como a la lactosa o la proteína de la vaca) o el síndrome del intestino irritable, puede pasar lo mismo, en aquellos casos que estas alteraciones provoquen diarrea.

5. Una úlcera puede estar detrás

Las heridas en el estómago a veces provocan una hemorragia interna y esa pequeña pérdida de sangre puede provocar una anemia. De hecho, puede ser el primer síntoma de la úlcera. Por eso, acude a tu médico inmediatamente si las heces o vómitos adquieren un color negruzco, ya que ambas son señales evidentes de hemorragia.

También es posible que notes un dolor punzante (sobre todo en la boca del estómago) que confundas con la acidez o el ardor. Además, tu estómago puede estar hinchado.

Cómo te afecta sufrir anemia

La anemia es una alteración de salud muy común que aparece cuando en tu sangre hay una concentración de hemoglobina más baja de lo normal, lo cual suele significar que a tu sistema circulatorio le cuesta más llevar oxígeno a todas las células del cuerpo. A su vez, muchas veces esto se debe a que a tu organismo le falta hierro por alguna razón.

Las señales que indican la aparición de anemia pueden pasar desapercibidas ya que suelen ser sutiles y las relacionamos con algo puntual, porque básicamente tienen que ver con una pérdida de vitalidad. Los síntomas más frecuentes son:

  • Tu piel se vuelve más pálida.
  • Te mareas con facilidad.
  • Notas que tienes menos fuerza.
  • Experimentas fatiga a pesar de haber dormido lo suficiente.