cumple tus objetivos

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Casi todos nos marcamos metas al comenzar el año, pero la realidad es que solo unos pocos llegan a ellas con éxito.

Y no solo ocurre con los própositos de año nuevo: conseguir algo a nivel profesional o personal también requiere cierta fuerza de voluntad que a veces perdemos por el camino.

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Plantearte objetivos demasiado vagos o poco realistas te lo pondrá más difícil: por eso es importante que tengas una buena estrategia desde el principio.

Claves que te ayudarán a cumplir tus propósitos

Escríbete una carta: Es una buena manera de poner orden a tus pensamientos y emociones, y detectar si tu motivación por lograr los objetivos que te has marcado es alta o debes reforzarla un poco más antes de ponerte manos a la obra.

Fija plazos para lograr lo que deseas y, también, las recompensas

Escribe la carta ya, antes de seguir leyendo, y luego sigue nuestras recomendaciones:

  • Fíjate en el lenguaje que has utilizado. Si en tu escrito aparecen con frecuencia palabras como "pero", "tengo que"... pueden estar indicando que tus resistencias son altas y que, a la mínima, acabarás tirando la toalla. En cambio, términos como "quiero" o "voy a" sugieren una mejor predisposición.

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  • Días después vuelve a escribirla, pero imagina entonces que han pasado unos meses desde tu primera carta y ya has alcanzado tu propósito (o estás a punto de hacerlo). Describe cómo te sientes, en qué notas los cambios, cómo has superado los momentos de debilidad... Te ayudará a ganar fuerza de voluntad.

Los 5 pasos para conseguir tus objetivos

Una vez te sientas preparado para cumplir con tu meta, el siguiente paso a paso te ayudará a definirla aún mejor y te dará útiles herramientas para alcanzarla.

1. Define qué quieres

Debe ser algo concreto. No basta con marcarse una meta como “intentar comer más sano” o "tener más vida social". Para conseguirlo, el objetivo debe estar mejor definido: por ejemplo, "voy a comer verdura como mínimo 5 veces a la semana" o "quiero quedar con amigos al menos tres veces a la semana".

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Escríbelo en un papel y déjalo en un lugar visible. Así te será más fácil recordar tu meta a menudo

2. ¿Por qué cumplirlo?

Haz una lista de pros y contras para valorar si tus razones para cambiar superan a los motivos para no hacerlo.

Por ejemplo, en el caso de querer salir más a menudo, los pros podrían ser: "me gusta pasar tiempo al aire libre", "me siento mejor cuando lo hago", "me sirve para estrechar lazos familiares o de amistad"... Y los contras, "no tengo tiempo", "me cuesta demasiado esfuerzo"...

3. Tus retos, a corto plazo

Empieza poco a poco. Al principio tu objetivo te parecerá muy lejano, y eso puede llevarte a abandonar. Para evitarlo, proponte logros intermedios.

Por ejemplo, para aumentar tu vida social empieza por quedar una vez a la semana. Cuando lleves dos semanas, incrementa las salidas a dos veces, y así sucesivamente.

Descompón tus objetivos en pequeños desafíos. Así el camino no te parecerá tan largo.

4. Haz balance

Apunta cada día las circunstancias que han impedido o han facilitado que llegues a tu meta. Por ejemplo, si has anulado alguna de tus citas semanales con amigos, apunta justo ese día por qué no has podido acudir (te ha surgido un imprevisto, te encontrabas muy cansado y preferías quedarte en casa leyendo...).

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Esta información te será de gran ayuda a la hora de hacer balance, un día a la semana, de lo que has conseguido durante los anteriores.

5. Si avanzas, prémiate

Ganarás motivación. Busca premios que puedas concederte cada vez que llevas a cabo una acción que te acerca a tu objetivo. Te ayudará a no tirar la toalla. Al principio, puede ser útil reforzarse a menudo. Piensa 3 o 4 premios (comprarte algo, ver una serie...) y altérnalos para no acostumbrarte.

Después, cuando las acciones se hayan convertido en un hábito, puedes espaciar los premios en el tiempo.

Consejos que te puedeN ayudar

La fuerza de voluntad es fundamental para alcanzar tus objetivos. Y también la actitud con la que los encares.

  • Ponte metas que sean realistas. Sé sincero contigo mismo: de lo contrario, la frustración podría dar al traste con tus esfuerzos.
  • Vigila bien las expectativas. Está bien ser ambicioso, pero sin pasarse: podría jugarte una mala pasada.
  • Disfruta siempre del camino. Vive el presente, céntrate en los pequeños avances de cada día y celébralos.
  • Comparte tus proyectos. Te ayudará a mantenerte firme en los malos momentos.
  • Date mensajes positivos. Anímate a ti mismo a seguir por el camino que has elegido.