como actuar bajada azucar

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No sólo les ocurre a las personas diabéticas, a pesar de ser más frecuente en ellas. La bajada de azúcar (también llamada hipoglucemia) le puede pasar a cualquiera. La doctora Blanca Rodríguez Ayala, médico de familia, nos cuenta cómo actuar sin alarmarse.

De entrada, una bajada de azúcar se suele relacionar con situaciones puntuales que no revisten mayor gravedad. De hecho, hay personas que tienden a ellas de forma habitual y no padecen ninguna enfermedad.

¿Por qué baja el nivel de glucosa?

La cantidad de glucosa debe permanecer dentro de unos valores normales: entre 60 y 100 mg por dl de sangre tras un análisis realizado por la mañana en ayunas. Si las cifras son inferiores a 60, el organismo no puede funcionar adecuadamente y baja su rendimiento reaccionando con una serie de síntomas, el más frecuente, el mareo. Las causas principales son:

  • La falta de comida suele ser la principal causa de los descensos de glucosa.
  • Realizar deporte intenso y muy enérgico también puede provocar hipoglucemia.
  • Las grandes comilonas con abundantes hidratos de carbono de absorción rápida, como la pasta o el arroz, situación conocida como “hipoglucemia reactiva”.
  • Consumir excesivo alcohol también es causa de bajadas de azúcar en personas no diabéticas.

¿Qué hacer para recuperarte?

Lo primero es sentarse para evitar caídas. Mejor hacerlo en una silla o en un sillón que tengan brazos y respaldo para que no podamos caernos hacia atrás o por los lados. Si no es posible, nos tumbaremos en el suelo boca arriba con la misma finalidad.

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  • Para aumentar la glucosa de forma rápida, basta con tomar un caramelo o algún producto que contenga azúcar (uvas, zumos, refrescos), de este modo, a los 10-15 minutos los síntomas habrán desaparecido.
  • Quienes tienden a sufrir este tipo de mareos es aconsejable que tengan siempre encima algo de azúcar, incluso venden tabletas de glucosa que pueden tomarse en cualquier momento.
  • Cuando te sientas mejor, debes incorporarte lentamente para dar tiempo a que el cuerpo se adapte y se recupere tras el episodio sufrido. Si te levantas rápidamente, puedes marearte de nuevo, esta vez debido al cambio brusco de posición.
  • Para que no haya una nueva hipoglucemia, y cuando te hayas recuperado, debes retomar la dieta habitual, sin dejar pasar más de 4 horas sin probar bocado, y manteniendo unas cantidades adecuadas de alimento, ni excesivas ni escasas.
  • Si siguen los síntomas pasados 20 o 30 minutos, la consulta con el médico es obligada para descartar que el mareo se deba a otro problema.

así se previene la hipoglucemia

El mejor remedio es la prevención y la Dr. Rodríguez Ayala nos recuerda cómo cuidar mucho la alimentación siguiendo estos consejos:

  • Realiza 5 ó 6 comidas al día sin saltarse ninguna: desayuno, media mañana, comida, merienda, cena. Si se ha cenado muy temprano, es aconsejable tomar algún alimento, como un yogur o un vaso de leche, antes de acostarse.
  • No abusar del pan blanco y la pasta o las pizzas, y dar preferencia a los hidratos de lenta absorción, como los cereales integrales, las legumbres, los frutos secos, la fruta y la verdura.
  • Tomar una pieza de fruta unas horas antes, como una manzana o un plátano, si se va a realizar ejercicio físico muy intenso y extenuante. Y evitarlo siempre que se pueda.
  • Evitar el sedentarismo ya que el ejercicio realizado de forma habitual y suave ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sangre.
  • Revisar la medicación que tomamos pues hay fármacos que actúan bajando el azúcar.

¿Y si eres diabético?

Si los niveles de azúcar son muy bajos (inferiores a 45 mg/dl), puede que la persona sea diabética y no lo sepa, o tenga otro tipo de enfermedad que hay que estudiar, como problemas de tiroides. Una sencilla analítica te revelará tus valores.

Las hipoglucemias en los diabéticos sí pueden suponer un peligro ya que pueden llegar a sufrir un coma diabético por lo que deben tratarse adecuadamente por un especialista.

El mareo suele acompañarse de temblor en las manos, aumento de la sudoración, nerviosismo, dificultad para la concentración, palpitaciones, visión nublada, palidez y hambre, entre otros muchos síntomas que aparecen después de haber estado largo tiempo sin comer o haberse dado un “festín” de carbohidratos.

Los síntomas están todos relacionados con la actividad cerebral: el cerebro se queda de repente sin su combustible principal y el organismo se ve alterado.