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Diferentes estudios han intentado evaluar el impacto que el matrimonio (o la relación sentimental con convivencia) puede tener en la salud física de la pareja.

Lo primero que pensamos en torno a este tema es que, evidentemente, una relación conflictiva o tormentosa puede causar desde ansiedad y depresión hasta insomnio.

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Pero hay otros efectos "colaterales", tanto positivos como negativos, que seguro ni te imaginas. Saber Vivir te descubre los vínculos que los científicos han hallado entre matrimonio y salud.

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Cuando hablamos de los sentimientos y las emociones solemos aludir a un órgano concreto, el corazón: decimos que nos han partido el corazón ante un desengaño amoroso o que el corazón se nos ha acelerado al conocer a alguien.

Pero no se trata solo de un recurso poético. Realmente este órgano sufre más o menos según cómo vaya evolucionando la relación. Es lo que han comprobado investigadores de la Universidad de Bristol (Reino Unido) al hacer el seguimiento de 620 parejas desde el año 1991.

Los científicos tuvieron en cuenta los factores que intervienen en la salud cardiovascular, como sobrepeso u obesidad, tensión arterial y niveles de colesterol y glucosa en sangre, entre otros.

Las relaciones positivas reducen los factores de riesgo cardiovascular

Y comprobaron que el corazón no solo agradece la estabilidad sentimental sino también que la relación de pareja evolucione positivamente.

  • Los hombres casados cuya relación fue mejorando a lo largo de estos años tenían niveles más bajos de colesterol LDL, el "colesterol malo", y un peso más saludable que los hombres que decían que su relación era igual, o sea, ni mejor ni peor que al principio.
  • Los que mostraron peores cifras fueron los hombres cuya relación empeoró durante este periodo de tiempo. En este caso, además, su presión arterial diastólica era unos tres puntos más alta de media, es decir, que la presión mínima que la sangre ejerce contra las paredes de las arterias cuando el corazón se relaja entre latido y latido era mayor.

Las parejas felices suelen cuidarse más y tener hábitos más sanos

Todos estos datos apuntan a que un deterioro de la convivencia aumenta el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular.

Aunque hacen falta más estudios, algunos expertos consideran que las parejas más felices tienden más a cuidarse mutuamente y a adoptar hábitos de vida saludables, lo que conduce a un mejor control de los factores de riesgo cardiovascular.

Más supervivencia después de un infarto

Un estudio anterior realizado por el cardiólogo Nicholas Gollop, de la Universidad de East Anglia (Reino Unido), con datos de 25.000 personas que sufrieron un ataque cardiaco demostró que las probabilidades de morir eran un 14% más bajas en las que estaban casadas (o que vivían en pareja) que en las solteras.

Y no solo eso. Además se vio que la recuperación era más rápida en los supervivientes al infarto que estaban casados, los cuales pasaban de media dos días menos en el hospital que los que no tenían pareja.

Esto prueba, según los investigadores, que el apoyo físico y emocional por parte del cónyuge tiene un efecto beneficioso y es fundamental para minimizar el impacto del infarto. Y los médicos "deben tener en cuenta el respaldo con el que contará el paciente una vez se le dé el alta", destaca el Dr. Gollop.

la pareja, clave tras un cáncer

Pero el efecto positivo de estar en pareja no solo se ha comprobado en cardiopatías. El matrimonio también se ha asociado a una tasa de supervivencia más alta en pacientes oncológicos, según un estudio realizado en EE. UU. y publicado en la revista "Cáncer".

  • Tras comparar los historiales de 800.000 personas diagnosticadas de cáncer, los investigadores comprobaron que el número de fallecimientos era un 19% más alto entre las mujeres solteras que entre las casadas.
  • Y la cifra aún era mayor en el caso de los hombres: la tasa de mortalidad era un 27% más alta entre los solteros.

Los datos de este estudio –que a diferencia del de la Universidad de Bristol no evaluó si la relación de pareja era buena o no– parecen confirmar de nuevo que el matrimonio es beneficioso para la salud de ambos sexos, pero aún más para la de los hombres.

Las mujeres solteras suelen tener más lazos afectivos que los hombres

Según los expertos, una posible explicación de que la diferencia en mortalidad por cáncer sea más baja entre las mujeres solteras que entre los hombres solteros sea que, ante la enfermedad, ellas tienden más a buscar el apoyo de otras personas y a establecer vínculos más fuertes fuera del matrimonio, como con la familia o los amigos.

MATRIMONIO QUE COMPARTE obesidad O diabetes

Pero no todo es positivo en torno al matrimonio. A veces, la convivencia también puede conducir a que la pareja comparta un estilo de vida no muy saludable y, por lo tanto, ambos tengan igual riesgo de acabar desarrollando las mismas enfermedades o bien patologías relacionadas entre sí.

En el último Congreso de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes, se expuso un estudio realizado por la Universidad de Aarhus (Dinamarca) que sostiene que los hombres casados con mujeres obesas tienen más probabilidades de desarrollar diabetes a partir de los 50 años.

Por cada 5 puntos de más que su pareja tiene de índice de masa corporal (peso en kilos divididos entre altura en metros al cuadrado), el riesgo de que el hombre sufra diabetes es un 21% mayor.

Los hábitos comunes acaban afectando a la salud de ambos

Pero el vínculo entre obesidad y diabetes, por lo visto, también funciona a la inversa. Es decir, los hombres cuya esposa sufre diabetes tipo 2 tienden a ser más obesos que los que están casados con una mujer no diabética.

Según los autores del estudio, la conexión entre ambas patologías seguramente esté en que las parejas comparten hábitos "prodiabéticos", como una alimentación desequilibrada, rica en grasas y/o azúcares, y una vida sedentaria. Y al cabo del tiempo, cuando la pareja supera los 50 años, el riesgo de acabar sufriendo obesidad y diabetes es mayor.

Los investigadores confían en la aplicación práctica del hallazgo: "Reconocer los riesgos compartidos de una pareja puede favorecer la detección de la diabetes y ayudar a motivarles para comer de forma saludable y hacer ejercicio físico".