evitar alimentos. Evita los alimentos que no te ayudan

1 / 7 Evita los alimentos que no te ayudan

El alcohol, el chocolate y los alimentos grasos hacen que el esfínter que separa estómago y esófago (el cardias) no cierre de forma correcta; cosa que aprovecha el ácido del estómago para pasar hacia el esófago.

Las comidas abundantes o picantes también favorecen el exceso de ácido durante la digestión.

nada siesta. Después de comer, nada de siesta

2 / 7 Después de comer, nada de siesta

Tumbarse a hacer la siesta justo después de comer, sobre todo si la comida ha sido abundante, es uno de los hábitos que más favorecen los gases y las malas digestiones.

Para evitar levantarte de la siesta con pesadez de estómago, lo mejor es esperar como mínimo media hora (y mejor si es una hora) antes de acostarte. Y si puedes pasear unos veinte minutos antes de echarte a dormir, mejor todavía. Eso sí, ten en cuenta que el paseo debe ser a baja intensidad para no entorpecer la digestión.

meditar. Practica algo de yoga o meditación

3 / 7 Practica algo de yoga o meditación

Se ha demostrado que las alteraciones digestivas son más frecuentes en casos de nerviosismo mantenido y por ello las técnicas de relajación como el yoga o la meditación pueden ayudar a algunas personas a mejorar sus síntomas.

perder kilos ejercicio. Pierde esos kilos de más con ejercicio

4 / 7 Pierde esos kilos de más con ejercicio

El exceso de peso favorece los episodios de reflujo porque provocan un aumento de la presión abdominal.

Perder esos kilos de más mejora el problema, sobre todo si esa pérdida de peso se acompaña de ejercicio.

acido. Pónselo lo más difícil posible al ácido

5 / 7 Pónselo lo más difícil posible al ácido

Algunas posturas, como agacharte doblando el cuerpo (en lugar de doblar las piernas) facilitan el paso del contenido gástrico al esófago.

Acostarte justo después de cenar también lo empeora. Si te suele pasar, poner la almohada un poco alta (10 centímetros) puede evitar que el reflujo provoque molestias al dormir.

Y ten en cuenta que el tabaco también contribuye a que el esfínter esofágico pierda tono, lo que empeora notablemente los casos de reflujo gástrico.

respirar. Respira de forma controlada

6 / 7 Respira de forma controlada

Dedica unos minutos al día a respirar profundamente, inspirando por la nariz, llevando el aire hasta el abdomen y volviéndolo a soltar. Esto, según un estudio publicado en el “American Journal of Gastroenterology”, te ayudará a evitar la acidez.

Al parecer, así refuerzas poco a poco la musculatura de la base del estómago y por esa razón se cierra mejor para evitar que suba el ácido.

farmacos. Mira si el problema son los fármacos

7 / 7 Mira si el problema son los fármacos

Los antiinflamatorios pueden ser la causa tanto de los dolores de estómago leves, como de la acidez y el reflujo. Fíjate si al tomarlos es cuando aparecen esos síntomas y, en ese caso, evítalos siempre que te sea posible. Haz la misma prueba con el alcohol, puesto que provoca los mismos síntomas en algunas personas.

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Evita el dolor y la hinchazón abdominal

Cuando los problemas gástricos son esporádicos y no se deben a una alteración de salud más grave que deba ser tratada, tener en cuenta estos hábitos que te hemos presentado puede ser suficiente para lograr la "calma digestiva" y proteger al estómago de daños en el futuro.

Sin embargo, si tu problema, más que molestias estomacales, es la hinchazón abdominal, puedes seguir estas 4 reglas básicas para solucionarlo:

  1. Mastica bien y toma raciones pequeñas. Así el estómago trabajará menos para digerir la comida. Y recuerda que debes ensalivar bien los alimentos para facilitar el proceso de la digestión.
  2. Controla la sal y también el azúcar. Si tomas más de 3 g al día puedes retener líquidos y el abdomen se infla más. El exceso de azúcar afecta al riñón, lo que impide que elimine correctamente el agua.

Al comer, es básico masticar bien además de no excederse con la fibra, la sal y el azúcar

  1. Toma fibra, pero sin abusar. Debes introducir este nutriente en tus menús de forma moderada para facilitar el tránsito intestinal pero si te excedes con ella puede provocar gases y, con ello, hinchazón.
  2. Come tranquila y evita las bebidas con gas. Masticar deprisa te lleva a deglutir aire sin darte cuenta, lo que facilita la distensión de la zona. Lo mismo ocurre si abusas de las bebidas con gas.

Y si tienes una úlcera, cuídate más

Es posible que el médico te haya recetado fármacos específicos, pero aun así sigue siendo básico que cuides tu dieta.

  • Evita los dulces y también los alimentos que necesitan mucha elaboración o que están muy condimentados.
  • No tomes cítricos porque son muy irritantes y pueden agravar la lesión.
  • Por otro lado, la leche, el té y el café pueden asimismo empeorar el problema.
  • Toma yogures con bífidus. Estos te ayudan a reponer la flora bacteriana intestinal, por lo que te convienen.