apunta metas. Apunta en un papel cuáles son tus metas

1 / 6 Apunta en un papel cuáles son tus metas

Hacer deporte está de moda y es bueno para la salud. Pero estos motivos tan vagos no suelen bastar para afianzar un hábito. Plantéate por qué quieres hacer ejercicio. Deben ser objetivos concretos (perder un par de kilos, regalarte un rato para desconectar de las obligaciones del día a día, bajar tus niveles de colesterol…). Apúntalos en un papel y ponlos en un lugar visible porque leerlos de nuevo te ayudará a no tirar la toalla a la mínima de cambio.

valora estado. Sé realista al valorar tu estado de forma

2 / 6 Sé realista al valorar tu estado de forma

Si justo has empezado a hacer ejercicio hace poco, o no has logrado aún la constancia necesaria para que se convierta en una rutina, de nada te servirá plantearte retos que no están a tu alcance a corto plazo (correr una maratón, ir al gimnasio cada día y hacer dos clases seguidas…). Aunque te tengas que esforzar un poco, un sobreesfuerzo mantenido no te conviene: es uno de los principales motivos que te puede llevar a abandonar.

reto dia. Plantéate un reto nuevo para cada día

3 / 6 Plantéate un reto nuevo para cada día

Si tu problema es que acabas abandonando el ejercicio porque te aburres, busca que tu rutina de entrenamiento sea más variada. Plantearte objetivos diferentes en función del momento puede ayudarte a conseguirlo. Por ejemplo, un día puedes marcarte el reto de hacer una tabla de ejercicios para mejorar tus glúteos. Y otro, el de moverte un poco más para quemar los excesos de una comida familiar. “Excusas” para hacer deporte hay muchas: encontrarlas, en gran parte, depende de ti.

hueco agenda. Hazle un hueco, posible, en tu agenda

4 / 6 Hazle un hueco, posible, en tu agenda

¿Tienes poco tiempo y muchas obligaciones? Plantéate cuándo puedes dedicar un rato a entrenarte: lo ideal sería hacerlo tres días a la semana. Tampoco hace falta que te tome mucho tiempo: puedes guardar un rato al mediodía, a primera hora de la mañana o a última de la tarde. Otra opción es aprovechar tus desplazamientos para ir en bici, caminar a paso vivo… Si tienes muy poco tiempo, incluso puedes hacer una tabla de ejercicios en casa.

escoger actividad. Acierta al escoger tu actividad

5 / 6 Acierta al escoger tu actividad

No te dejes guiar por lo que les gusta a tus amigas o lo que está de moda (hay gente a la que le apasiona correr pero a ti puede no agradarte). Una de las claves para no abandonar es que lo que hagas te motive, por eso es tan importante que el ejercicio se adapte a tus gustos. Por ejemplo, si te agobian los espacios cerrados no te apuntes al gimnasio porque, seguramente, irás los primeros días pero poco más. Pero si te gusta moverte al son de la música, nada mejor que ir a clases de zumba, spinning o aeróbic.

pide ayuda. Si no sabes cómo seguir… pide ayuda

6 / 6 Si no sabes cómo seguir… pide ayuda

¿Lo has intentado mil veces pero no hay manera de conseguir que el deporte forme parte de tu día a día? Si es así, tal vez te sería muy útil la ayuda de un entrenador personal. Al quedar con él, te sentirás más comprometido a acudir a la cita. Y, además, podréis elaborar un plan totalmente adaptado a tu tiempo, gustos y preferencias. Puedes probarlo durante unos meses y, una vez hayas afianzado el hábito, te será mucho más fácil hacer deporte por tu cuenta.

EN OTOÑO LO TIENES MÁS FÁCIL

Disponer de horas libres es importante para convertir el ejercicio en un hábito más, pero hay que tener en cuenta también otros factores. Por ejemplo, en verano solemos tener más tiempo libre, pero las altas temperaturas pueden hacerte abandonar en el intento.

El otoño, en cambio, puede convertirse en una estupenda oportunidad para afianzar este hábito. Seguramente no surgirán tantas “tentaciones” de hacer otros planes (como ir a la playa o a tomarse algo con amigos y familia…). Además, el ejercicio puede ayudarte a combatir la astenia otoñal y, una vez se haya convertido en rutina, a no engordar durante las navidades.

Desde Saber Vivir te recomendamos que pongas en práctica nuestro plan. Con determinación y constancia lograrás, por fin, convertir el ejercicio en un hábito de tu día a día.