ejercicio 1. Haz giros con el pie

1 / 5 Haz giros con el pie

Siéntate cómodamente en el suelo o en una silla. Extiende la pierna y haz giros con un pie. Primero gíralo en dirección hacia la derecha y, después, hacia la izquierda, dibujando media circunferencia. Repite el mismo ejercicio 10 veces con cada pie.

ejercicio 2. Estira bien el empeine

2 / 5 Estira bien el empeine

Extiende una pierna y estira bien el pie como ves en la foto. Aguanta esta postura durante 5 segundos. A continuación, "apunta" con el pie al cielo 5 segundos más y, por último, dirígelo hacia el pecho otros 5 segundos. Repite 10 veces con cada pie.

ejercicio 4. Refresca tus pies

3 / 5 Refresca tus pies

Coloca una toalla en el suelo y haz rodamientos con la planta del pie sobre un botellín de agua congelada. Este ejercicio tan simple te ofrece la misma sensación que aplicarte una crema de piernas con efecto frío. Verás cómo te proporciona alivio inmediato.

ejercicio 5. Ejercicio con un rulo

4 / 5 Ejercicio con un rulo

Coloca un rulo de espuma (o dos toallas enrolladas) detrás de las rodillas y hazlo rodar moviendo las caderas. Así masajearás la llamada fosa poplítea, una hendidura que hay detrás de las rodillas por la que pasan muchos vasos sanguíneos. Te ayudará a activar la circulación en la zona de los gemelos y el muslo.

masaje. Un masaje muy eficaz

5 / 5 Un masaje muy eficaz

  • Impregna tus manos con un aceite vegetal para masaje. Rodea el tobillo de la pierna que vas a masajear con las dos manos y haz pases largos hasta la rodilla, como si apretaras el tubo de una pasta de dientes, con firmeza pero sin presionar mucho.
  • Realiza 10 pases y luego haz 10 más, pero desde el tobillo hasta la mitad del muslo
  • A continuación, recorre la pierna (siempre desde el tobillo hacia arriba) haciendo movimientos circulares con los nudillos.
  • Por último, masajea con las palmas de las manos haciendo pases ascendentes en forma de S. Este movimiento es ideal si hay varices, ya que te permite “esquivarlas".

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Unas piernas "cansadas", hinchadas, con varices... no son un problema menor. Y no solo porque, si se combinan con otros factores, pueden favorecer la formación de trombos que suponen un riesgo para la salud.

Sin llegar a ese extremo, las varices restan calidad de vida, duelen, "pinchan"... Esta última expresión, muy común entre quienes las sufren, basta para hacerse una idea de lo que supone convivir con ellas.

REMEDIOS QUE FUNCIONAN

Hay quien se resigna a soportarlas porque piensa que es una cuestión genética y no hay nada que hacer. Pero no es así. Aunque los genes influyen, existen formas de prevenirlas, aliviarlas y reducirlas que son eficaces y no suponen un gran esfuerzo.

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Y no hablamos de poner las piernas en alto, algo que seguramente ya sabes y haces, sino de remedios que se aplican en 10 minutos y que funcionan porque activan el retorno venoso.

Si te acostumbras a hacer los 4 ejercicios que te proponemos y a darte un suave automasaje muy fácil de realizar, notarás un gran alivio durante horas.

ACTIVA EL RETORNO VENOSO

En tus piernas hay tres compuertas o "bombas" en áreas concretas que se encargan de facilitar que la sangre vuelva de nuevo hacia el corazón. Cuando funcionan bien, esta no se "estanca" en las extremidades.

  • La bomba del pie ayuda a llenar las venas de esta zona, facilitando un buen riego sanguíneo.
  • La bomba del gemelo proporciona soporte general a las venas. Si la sangre, por falta de "empuje", se va hacia abajo esta compuerta se encarga de impulsarla otra vez hacia arriba.
  • La bomba del muslo facilita que llegue a los pulmones y al corazón.

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ponte manos a la obra

Con el sencillo masaje que te proponemos, activas estas 3 bombas y alejas las varices. Ponlo en práctica y notarás cómo, en pocos minutos, la sangre circula mejor y tus piernas se deshinchan, se aligeran, no "duelen"...

Para que tenga efecto, además de dedicarle 5 minutos a cada pierna, recuerda:

  • Siempre se practica de forma ascendente y con las palmas de las manos o los nudillos.
  • Las piernas deben estar elevadas (por encima de la altura del corazón) y apoyadas en un cojín.
  • Recuerda que el masaje no tiene que doler. Si tienes varices importantes hazlo en las zonas de alrededor, no sobre ellas.