tipos hernia

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Las hernias se producen como resultado de que la capa muscular interna se rompe y uno de los órganos sale de la zona en la que estaba comprimido. El resultado es un abultamiento en la zona.

Las hernias más comunes son la zona del abdomen y la ingle, que son las que identificaremos en este artículo. Y nada tiene que ver con la hernia discal, que afecta en este caso a la columna vertebral.

¿QUÉ TIPOS DE HERNIAS HAY?

La hernia puede producirse de manera natural, por un fallo en la musculatura. También se denomina eventración, y surge porque se abre la cicatriz de una operación abdominal antigua.

Las hernias afectan por igual a hombres y mujeres, aunque suelen ser de diferentes tipos. Según la zona donde se produzca recibe un nombre u otro:

  • Inguinal: es la más común de todas las hernias. Se produce en la zona de la ingle. Se da más en el hombre y a veces desciende hasta los testículos.

Un "fallo" natural en la musculatura suele ser la causa

  • Femoral o crural: se da más en mujeres. Es una zona también de la ingle, pero no tan cerca al pubis como la inguinal.
  • Umbilical: se producen en la zona alrededor del ombligo del bebé, cuando después del nacimiento el músculo no se cierra bien. A veces no presentan síntomas hasta que una persona es adulta.
  • Spiegel: se produce en el lateral del abdomen y se dan muy pocos casos.

POR QUÉ SE PRODUCEN LAS HERNIAS

Aparte de las provocadas por una mala cicatrización de una operación, no hay una causa clara de por qué algunos sufren una hernia.

“Normalmente las hernias, sobre todo las inguinales, son hereditarias”, explica la doctora Pilar Hernández Granados, miembro de la Asociación Española de Cirujanos. Ya se nace con unos tejidos musculares blandos.

Buena parte de las hernias tienen un fuerte componente hereditario

  • No son, por tanto, fruto únicamente de un ejercicio mal realizado, aunque puede ser que aparezcan después de haberlo realizado.
  • Una tos fuerte, un esfuerzo físico al ir al baño, incluso simplemente levantarse del suelo puede ser el punto en que se produzcan.

En todo caso se trata de un problema que debe tratarse, puesto que podría complicarse haciéndose cada vez más grande. Al final los intestinos podría salir demasiado y acabar quedando estrangulado por el músculo. Si eso pasa hay el riesgo de que se cangrene por lo que es una operación de urgencia.

QUÉ SÍNTOMAS PROVOCA

Básicamente en la aparición de un bulto de modo espontáneo. No suele causar dolor. Un paciente puede pasarse años sin que le moleste la hernia, incluso aunque la empuje de nuevo al interior de su cuerpo.

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Es cuando se produce lo que se llama el estrangulamiento de la hernia cuando se empieza a sentir un fuerte dolor y entonces se ha de intervenir de inmediato. Para evitar llegar a este punto, es conveniente consultar con el médico en cuanto se descubra la hernia.

¿CÓMO SE TRATA LA HERNIA?

La única solución efectiva es la operación. Ponerse ropa ajustada o vendajes no resuelve en absoluto el problema y crea una falsa sensación de protección.

“La hernoplastia es la mejor solución”, recalca la doctora Hernández Granados. Se trata de una operación en la que se coloca una malla interna para reforzar de forma segura la pared abdominal.

  • Existe también la posibilidad de que se pueda realizar una intervención mínima con laparoscopia. En un 15% de ocasiones se hace así. Depende de la hernia y las condiciones del paciente.

La operación con laparoscopia no garantiza que no reaparezca

Sin embargo, la doctora Hernández Granados no la recomienda: “la cirugía abierta tiene unos resultados buenísimos y una recuperación espectacular”.

La laparoscopia, por contra, supone una ligera mejora en el posoperatorio, “pero no compensa por el riesgo de que haya una recaída”, añade la doctora.

  • En el caso de la operación abierta, la recuperación es prácticamente del cien por cien.

¿PUEDO EVITAR QUE APAREZCAN?

Al tener un alto componente hereditario, las personas con un familiar que haya tenido hernia conviene que tengan especial cuidado a la hora de hacer esfuerzos.

Algunos hábitos, como levantar pesos de forma brusca, padecer estreñimiento o la tos crónica de los fumadores pueden favorecer que aparezca una hernia.