1. Desbloquea tronco y abdomen

1 / 4 Desbloquea tronco y abdomen

Sietate en una silla o en un lugar que no sea blando (no lo hagas en la cama).  Apoya la espalda manteniendo la columna recta y pasa las manos entre las piernas: coge con la mano derecha la rodilla izquierda y con la mano izquierda la otra rodilla.  Haz 3 respiraciones lentas y mientras tanto contráe el abdomen, los glúteos y los muslos.

3. Libera tensiones suavemente

2 / 4 Libera tensiones suavemente

Ponte de pie, con las rodillas un poco flexionadas para que las piernas no tengan tensión. Lleva la mano de un lado hacia el pie mientras vas doblando el tronco y elevando el brazo del lado contrario hacia el techo. Procura que el brazo que levantas quede alineado con tu pierna y cadera y dirige la mirada hacia la mano sin movimientos bruscos.

2. Descarga las piernas

3 / 4 Descarga las piernas

 Túmbate en el suelo (no lo hagas en la cama  ya que la superficie es demasiado blanda y se curvaría la espalda) y apoya los pies en la pared con las piernas estiradas. Respira profundamente. Despacio, abre las piernas al m

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Tener mil cosas en la cabeza, complicaciones en el trabajo, situaciones difíciles en casa... Hay multitud de factores que pueden aumentar tu cuota de estrés y eso, a medio plazo, repercute en tu salud.

Uno de los primeros síntomas es la tensión corporal: contracturas, dolor de espalda o de articulaciones pueden estar provocados por una simple cuestión de estrés. Y si además te cuesta conciliar el sueño, puede que tengas dificultad para relajarte. Hacer unos ejercicios al terminar tu jornada, antes de acostarte, puede ayudarte a liberar tensiones.

El Dr. Sagrera-Ferrándiz, experto en terapias manuales, te propone una rutina de ejercicios muy útiles y que solo te llevarán unos minutos.

La música te ayuda

Se ha demostrado que ciertas melodías musicales ayudan a que la respiración se tranquilice y recupere un ritmo más suave y natural, a que la musculatura se relaje y a que disminuya la tensión sanguínea.

Las composiciones de música clásica son las más relajantes. Prueba a acompañar esta sesión de ejercicios con alguna pieza de Vivaldi o Händel.

Dr. Sagrera-Ferrándiz, Médico y Magister en Medicina Manual y Osteopatía