1. Relaja la planta del pie

1 / 3 Relaja la planta del pie

Haz rodar una pelota de tenis o de goma (un poco blanda) bajo la planta del pie. Empieza rodando por la zona del arco y llévala hacia los dedos de los pies y después también hacia el talón. Cuando lleves unos minutos prueba a llevarla hacia los laterales sin que se te escape. 

Realiza este ejercicio unos minutos con cada pie.

 

2. Activa la circulación

2 / 3 Activa la circulación

Este ejercicio te ayuda a aliviar tensiones y a activar la circulación ya que centrarás el movimiento en el tobillo.

Coloca la pelota en el talón y presiona. Ve realizando presiones, apretando y soltando con el talón. Los dedos deben mantenerse bien planos en el suelo, procura alargarlos el máximo que puedas mientras vas realizando las presiones.

Hazlo unos minutos con cada pie.

3. Los dedos también se ejercitan

3 / 3 Los dedos también se ejercitan

Con este ejercicio vamos a movilizar los dedos de los pies, una de las zonas de nuestro cuerpo de las que tenemos menos conciencia.

Levanta el pie un palmo del suelo y pon el pie en punta, llevando los dedos hacia el suelo como si lo quisieras tocar con la punta del "dedo gordo". Marca bien la punta con la ayuda del arco del pie.

Luego pon el pie plano en el suelo, mantén la planta pegada en él y eleva solamente los dedos hacia arriba, separándolos entre ellos tanto como puedas.

Hazlo unos minutos con cada pie.

 

Suele ser habitual llegar a casa y descalzarte buscando alivio al cansancio de toda la actividad diaria que muchas veces se concentra, entre otras zonas, en los pies.

Del trabajo del día a día, las estructuras que soportan todo el cuerpo, las del pie, se acaban cargando. Te proponemos que te hagas con una pelota de tenis, de pádel o de goma-espuma que es lo único que necesitas para proporcionar descanso a tus pies.

El Dr. Sagrera-Ferrándiz, experto en terapias manuales, explica que relajar los pies es la base para comenzar a alejar tensiones del resto del cuerpo.

Siente la sensación de alivio

Este automasaje con pelota te proporcionará un gran bienestar y, además, conseguirás reforzar las estructuras musculares y la almohadilla plantar que tantas agresiones recibe.

  • Es posible que nada más empezar el ejercicio notes algo de dolor. Haz los movimientos lentos y suaves. Poco a poco notarás alivio.
  • Baño relajante. Si notas la planta del pie muy tensa, antes del ejercicio sumérgelos en agua tibia con unas gotas de aceite esencial de romero.

Dr. Sagrera-Ferrándiz, Médico y Magister en Medicina Manual y Osteopatía