microgimnasia

El dolor muscular y articular es un síntoma de que algo no funciona en el cuerpo. A través de él, el organismo nos reclama atención.

Como explica para Saber Vivir Carmen Grasa, experta en Microgimnasia, este método nos permite darle esos mimos que requiere: se basa en el estiramiento de las cadenas musculares y en la movilización de las articulaciones para darles flexibilidad y elasticidad.

qué es la microgimnasia

  • Se realizan una serie de estiramientos que parten de posturas muy precisas y se concretan en micro movimientos muy lentos que trabajan con suavidad cada capa muscular hasta llegar al origen del problema.
  • Centrar toda tu atención en el cuerpo y respirar adecuadamente es la clave para un resultado óptimo. Se suele hacer en grupo, con ropa cómoda y en sesiones de una hora y media dirigidas por un terapeuta.
  • Elimina las tensiones que contracturan y acortan nuestros músculos, especialmente los de la espalda, donde se originan muchos de los problemas que afectan a huesos y articulaciones, así como a tendones, ligamentos, cartílagos y músculos.

DescubrIR y trataR el origen del dolor

Si nos duele un brazo, quizá la raíz del malestar se localice en la espalda. ¿De qué sirve entonces estirar solo el primero? De nada. El dolor volverá a aparecer en poco tiempo. Al realizar estiramientos controlados que implican a todo el cuerpo, la Microgimnasia atiende no solo el foco del dolor, sino el origen del problema.

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Con esta técnica global, si dedicamos tiempo y constancia, el dolor se alivia y la movilidad mejora. Y esa mejoría se mantiene en el tiempo porque es un método que educa corporalmente y da pautas para eliminar hábitos y posturas perjudiciales, como asegura Carmen Grasa.

Movimientos suaves con muchos beneficios

A no ser que se produzca una lesión, un golpe o un accidente, detrás de los dolores musculares suelen esconderse emociones: estrés, tristeza, ira, miedo... Cuando somos incapaces de gestionarlas, los músculos se cargan de tensión y se “acortan”. Eso nos obliga a adoptar posturas incorrectas para evitar el dolor y, a la larga, generan más tensión que acaban lesionando músculos y huesos.

Moverse lentamente y sin necesidad de sudar ni elevar el ritmo cardiaco es eficaz

Gracias al trabajo corporal suave se puede descubrir dónde está el origen del dolor y se va eliminando la tensión muscular capa a capa. Así hasta que se identifica esa emoción que nos “estruja”. Después, solo depende de nosotros: si dejamos que el cuerpo se queje y lo trabajamos con respeto, podremos liberarnos de ese sentimiento, recuperar el equilibrio físico y emocional, y vivir mejor.

cómo te ayuda la microgimnasia

Este técnica ha demostrado ser muy eficaz a la hora de mejorar y reducir los síntomas de un gran número de enfermedades, así como para prevenir alteraciones:

  • Mejora dolencias de huesos, tendones y articulaciones. Va bien para la artrosis, la artritis, el lumbago, la ciática, los dolores cervicales y de cabeza, los pinzamientos, las tendinitis, el codo de tenista, el síndrome del túnel carpiano... Y también para otras alteraciones que tienen su origen en la contracción de los músculos que recorren nuestra espalda, desde la cabeza hasta la planta de los pies, y suben por delante hasta las rodillas.

Va bien para la ciática, el dolor de cabeza, las tendinitis, el túnel carpiano...

  • Ayuda también en caso de dolor generalizado. Al ser una terapia muy respetuosa con el cuerpo en la que no se realizan movimientos bruscos ni forzados, se trata de una técnica ideal para personas que sufren síndrome de fatiga crónica o fibromialgia. No existen contraindicaciones pero sus resultados son limitados en casos de parálisis fláccida y en estadios avanzados de enfermedades neurológicas degenerativas.

es apta para todos

  • Personas con una salud “delicada”. Esta terapia no te hace sudar, ni dispara tu tensión arterial, ni te deja sin aliento. Es un método tranquilo que, aunque a veces pueda resultar incómodo, no provoca dolor ni requiere un sobreesfuerzo.
  • Se adapta a casos de poca movilidad. La Microgimnasia es apropiada para personas de todas las edades, aunque en quienes son muy mayores o que presentan muy poca movilidad se hace necesario un tratamiento individualizado.
  • Incluso para niños constituye una práctica ideal porque, a modo de juego, les enseña a conocer su cuerpo y a adoptar posturas y hábitos correctos que les evitarán lesiones en el futuro.

Dos microejercicios que te alivian

Hay centros y educadores corporales en Microgimnasia que pueden darte las claves para recuperar el bienestar y hacer los movimientos suavemente. Pero te avanzamos dos sencillas posturas para que desde casa te inicies en esta disciplina que te permitirá atender a los mensajes que te envía tu organismo, sin realizar sobreesfuerzos y permitiéndote “conectar” con tu cuerpo.

  1. Estira la musculatura posterior ya que alberga bastantes zonas de tensión: Colócate tumbada en una superficie plana con las piernas flexionadas. Tu cuello debe estar bien estriado pero que la nuca no se arquee. Aleja los hombros de la orejas, deja que el cuerpo se afloje y que hombros y espalda descansen en el suelo. Abre bien los ojos y un poco la boca. Respira, coge aire por la nariz y suéltalo por la boca. Con calma, ve tomando conciencia de cómo entra y sale el aire del cuerpo.
  2. Desde la posición anterior sigue vigilando siempre que la nuca y la espalda no se arqueen y respirando relajada y pausadamente. Lleva una pierna hacia el pecho y después la otra. Sujétalas con las manos en las rodillas. Coge aire y al soltarlo acerca un poco más las rodillas y a la vez lleva la barbilla al pecho. Al volver a tomar aire, cesa el estiramiento. No fuerces la musculatura en exceso.