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Si acostumbras a ir a la piscina y tienes los ojos sensibles, tienes más probabilidades de contraer esta afección de origen irritativo que se manifiesta con enrojecimiento ocular, picores, molestias que no se van en un par de días, secreciones e incluso fotofobia.

Conjuntivitis: ¿qué es y cuáles son sus causas?

Muchas conjuntivitis veraniegas las causa el contacto con el cloro de las piscinas y también la sal del mar, aunque en menor medida. También puede ser bacteriana, provocada por contacto con microorganismos, que abundan en los ambientes húmedos.

5 claves para prevenir

Te proponemos varias claves para evitar contagiarse. La salud ocular es muy importante, así que toma nota de estos consejos para prevenir la conjuntivitis.

1. Usa gafas de natación

Utilizar gafas de natación que aíslen el ojo herméticamente ayuda a prevenir estos procesos. Ten en en cuenta que el cloro del agua no solo provoca irritación ocular y conjuntivitis: también es un hábitat favorable para el desarrollo de la queratitis (inflamación de la córnea) por acanthamoeba, un organismo celular frecuente en agua dulce que afecta sobre todo a las personas que tienen los ojos sensibles.

2. Máxima higiene con tus lentillas

Está demostrado que la falta de limpieza adecuada o dormir con las lentillas favorece la proliferación de bacterias y puede llegar a dañar la córnea. No conviene llevarlas a la piscina porque pueden contaminarse de bacterias y provocar afecciones oculares.

3. Cuida tus párpados, el escudo de tus ojos

Como las pestañas, protegen el ojo de lesiones y sustancias contaminantes (microorganismos, cloro, cosméticos...). Pero estas mismas sustancias, si se depositan en exceso pueden acabar provocando infecciones. Para evitarlo, limpia bien los párpados con un bastoncillo y una solución jabonosa específica de esta zona. Hazlo dos veces a la semana o tras una jornada de piscina o playa.

4. Utiliza cosméticos de calidad

Los productos para maquillar los ojos (lápices, máscaras, sombras...) pueden provocar desde alergias hasta irritación, conjuntivitis, orzuelos o sequedad (dificulta el drenaje de lágrima). Asegúrate de que sean hipoalergénicos.

5. Toma precauciones para evitar el contagio

La conjuntivitis bacteriana es muy contagiosa. No compartas toallas, lávate mucho las manos y deshazte de los cosméticos de los ojos que has usado mientras tuviste la infección.

Cuándo acudir al oftalmólogo

Si hay muchas secreciones, costras, fuerte picor, sensación de arenilla, párpados pegados y consiguiente dificultad para abrir el ojo, fotofobia e hinchazón. Evita aplicar gotas por tu cuenta.

Cuidados en casa que alivian una conjuntivitis

Estas medidas, combinadas con el tratamiento que decida el médico según el origen de la infección, te ayudarán a aliviar los síntomas y evitarán que se complique:

  • Higiene profunda: Limpia cuidadosamente el ojo varias veces al día para eliminar las secreciones y despegar los párpados. Usa toallas limpias o gasas estériles humedecidas en agua previamente hervida.
  • Calma molestias: Sobre cada ojo, alterna la aplicación de compresas de agua fría (alivian la inflamación) y tibia (calman la irritación) durante 5 minutos cada una. Repite 3 o 4 veces al día.
  • Baño de eufrasia: Para bajar la inflamación hierve 50 g en un litro de agua durante 10 minutos. Empapa una gasa y haz toques sobre el ojo cerrado.