anticipacion enferma

El ser humano es el único animal que ha desarrollado la capacidad de hacer planes de futuro. Lo hacemos en base a nuestra experiencia, lo que nos han contado o hemos visto, y eso nos sirve para encarar mejor determinadas situaciones.

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No obstante, algunas personas tienden a preocuparse en exceso por el futuro. Conviene tener herramientas para lograr un equilibrio.

El método que te ayuda a relativizar

¿Qué es lo peor que te puede pasar? Esta técnica permite reducir malos pensamientos respecto al futuro. Intenta ponerte en el peor escenario posible y...

  • Describe durante unos minutos con detalle qué pasaría si de verdad se cumpliesen los peores temores.
  • Después, piensa qué harías si realmente se presentase esta situación. De esta manera analizarás qué recursos tienes para hacerle frente.

Si reviertes esta tendencia tu salud lo agradecerá

  • Finalmente, analiza de forma racional qué opciones hay de llegar a ese punto. Describe objetivamente qué situación es en realidad más probable. Así sabrás a qué verdad te enfrentas.

Un ejemplo muy práctico

Es un pensamiento recurrente entre quienes suelen anticiparse. Con este ejemplo, puedes poner en práctica el ejercicio que te hemos propuesto antes y poner fin a los pensamientos negativos que suelen invadirte respecto a tu futuro laboral.

  • Describe durante unos minutos cómo sería tu vida si esto ocurriese. Visualízate, por ejemplo, levantándote cada mañana sin tener que ir a trabajar y pensar en qué ocuparías el tiempo de forma concreta.
  • Piensa en qué soluciones se te ocurren ante este problema. Por ejemplo, en ese caso podrías hablar con tus conocidos para enterarte de si alguien necesita un perfil como el tuyo. También convendría pasar unas horas al día mandando currículums a las empresas en las que te gustaría trabajar, realizar algún curso de formación…

Visualízate cada mañana levantándote sin tener que ir a la oficina

  • Una vez hecho esto, analiza la situación más probable. Seguramente hayas pensado lo mismo en varias ocasiones y tus temores no se han cumplido. Así, puede ser que lo más probable es que estés pasando una mala racha en el trabajo, pero que salgas adelante.

Más formas de frenar los pensamientos negativos

Estas otras "herramientas" te ayudan a desactivar los pensamientos negativos, que pueden llegar a debilitarte y enfermarte:

  1. Más contacto social. Sentirse acompañado reduce los niveles de ansiedad y las anticipaciones pueden ser menos recurrentes.
  2. Expresa tus emociones. Cuando hablamos de cómo nos sentimos, la intensidad de la emoción se reduce. Así lo sugiere un estudio publicado en la Revista Latinoamericana de Psicología.
  3. Vive más el presente. Es lo que los entendidos llaman mindfulness y permite tomar distancia: un estudio del Hospital Arnau de Vilanova (LLeida), por ejemplo, sugiere que ante un diagnóstico de cáncer de mama ayuda a reducir el estrés que genera.

Anticiparte (bien) tiene ventajas

Ser capaces de mirar hacia el futuro y anticiparnos a lo que va a pasar es beneficioso:

  • Ayuda a afrontar posibles dificultades. Tener conciencia de nosotros mismos en un futuro a medio o largo plazo nos ayuda a prepararnos para manejar situaciones adversas venideras.

Pensar en el futuro te ayuda a manejar mejor los cambios

  • Permite planificar acciones y conseguir objetivos. Por ejemplo, si no tuviésemos el "talento" de anticipar, no seríamos capaces de establecer metas laborales, académicas o personales.
  • Te cuidas pensando en la salud del futuro. Si nos centrásemos solo en lo que proporciona placer inmediato, probablemente comeríamos mucho, ignoraríamos los síntomas de enfermedad...

Cuándo es un problema

La anticipación nos proporciona las ventajas que hemos mencionado, siempre y cuando los pensamientos no sean tan frecuentes, tan intensos o tan duraderos que nos generen emociones incómodas o negativas.

  • ¿Siempre piensas que todo va a ir mal? Es normal que surjan preocupaciones por problemas que nunca llegan a suceder o pensar en lo peor que podría pasar en relación a una situación concreta. Pero piénsalo... ¿han llegado a cumplirse tus malos "augurios"? ¿Te has preocupado en exceso por cosas que nunca han llegado a ocurrir?
  • ¿Sientes ansiedad al pensar en el futuro? La ansiedad y el estrés suelen aparecer cuando percibimos una posible situación como negativa y nos vemos sin recursos para afrontarla.