beneficios te negro

El verde es muy rico en antioxidantes, el rojo puede ayudarte a reducir tus niveles de colesterol malo y el blanco es el que menos cafeína tiene. ¿Pero qué hay del té negro? ¿Es bueno tomarlo o lo mejor es decantarse por otros tipos de té? Científicos del área de Investigación y Salud del Centro IFAPA, vinculado a la Junta de Andalucía, han logrado identificar unos compuestos beneficiosos presentes únicamente en el té negro.

El secreto DEL TÉ NEGRO está en su fermentación

En realidad, el té negro es té verde que ha sido fermentado. Esto provoca que las células se oxiden y, por ello, pierde sus compuestos antioxidantes originales, los polifenoles. Lo que han descubierto los investigadores de IFAPA es que las sustancias que se generan durante este proceso, las teaflavinas, son absorbidas hasta un 94% durante el proceso de digestión.

El intestino se encarga de aprovechar estos compuestos beneficiosos

¿Y por qué es tan importante esto? Porque estos compuestos, al igual que los polifenoles, también contienen propiedades antioxidantes. Las teaflavinas, además, pueden ayudarnos a protegernos del cáncer, las infecciones, la diabetes y los trastornos del corazón, sostienen los autores del informe.

así aprovechamos los beneficios del té negro

El estudio, publicado en el Journal of Agricultural and Food Chemistry, y en el que también han participado las universidades de Glasgow (Reino Unido), Parma (Italia) y California (EE. UU.), muestra que la mayor concentración de esta sustancia en orina se produce 12 horas después de haberla tomado.

Esto significa que el encargado de absorberla es el intestino grueso. Allí, "las teaflavinas sufren una gran transformación química que las convierte en moléculas más sencillas las cuales son absorbidas y metabolizadas pasando al torrente sanguíneo y, en su caso, llegan a órganos diana para ejercer su acción beneficiosa", explica a Saber Vivir Gema Pereira-Caro, autora principal del informe.

La microbiota ayuda a tu salud

Así, para que las teaflavinas pasen al torrente sanguíneo (y podamos aprovechar mejor sus propiedades) es básico que haya algo que las “rompa” en trocitos más pequeños. Este algo son, nada más y nada menos, que las bacterias buenas del intestino, conocidas también como microbiota. Y es en el intestino grueso (o colon) donde más se concentran este tipo de bacterias (se calcula que hay entre 100.000 millones y un billón por gramo).

"Debido a su complejidad y tamaño, la absorción de las teaflavinas no se da en el estómago o intestino delgado. En nuestro estudio hemos demostrado que, gracias a la acción de la microbiota del colon, estas moléculas se transforman en gran medida en otras más simples (de bajo tamaño molecular), las cuales sí van a poder ser absorbidas y metabolizadas por el organismo", sostiene José Manuel Moreno-Rojas, Coordinador del Área de Alimentación y Salud de IFAPA.

Sin la microbiota, sería más difícil que estos compuestos pasaran a la sangre

En este sentido no hay que olvidar que el número y tipo de bacterias que habitan nuestro colon pueden variar mucho entre unas personas y otras. La dieta, el estilo de vida, la edad... son factores que condicionan nuestra microbiota. "La transformación y, por tanto, la absorción de las teaflavinas en el organismo va a estar altamente condicionada por la composición de la microbiota. Con lo que cuanto más pobre sea nuestra microbiota, menos “saludable” será el consumo de teaflavinas a través de la ingesta de té negro", remarca Gema Pereira-Caro.

Por eso, desde Saber Vivir te recomendamos cuidar especialmente la salud de la flora intestinal. Puedes conseguirlo incluyendo en tus menús alimentos ricos en prebióticos como los espárragos, la cebolla o el plátano (que estimulan el crecimiento de estas bacterias). Los probióticos del yogur, las aceitunas o el chucrut (col fermentada) también te convienen, porque regeneran y mantienen el equilibrio de la microbiota.

Una puerta abierta a futuros estudios

El hecho de descubrir el mecanismo que explica al detalle cómo las teaflavinas son absorbidas por nuestro organismo abre una nueva vía a futuras investigaciones relacionadas con enfermedades muy serias. “Con los resultados de nuestro estudio, la comunidad científica puede comprobar cómo actúan estas moléculas sobre modelos celulares en cultivo, por ejemplo en cáncer de mama, de colon o de hígado, y corroborar su efectividad”, apunta su autora principal.

Así SE prepara bien EL TÉ negro

Mientras tanto, y para aprovechar al máximo las virtudes del té negro, toma nota de los siguientes consejos:

  • Cuando añadas el té al agua, no la dejes hirviendo. El agua debe estar caliente, sí, pero para aprovechar al máximo sus virtudes y que no pierda su aroma debes retirar del fuego el agua cuando esta empiece a hervir. Añade una cucharadita de té por taza (o una bolsita ya preparada) y déjalo reposar 3 o 4 minutos. Pasado este tiempo retira las hojas de té (si no la infusión podría quedar con un gusto demasiado fuerte).

Es mejor que no añadas azúcar: abusar de él podría dañar la microbiota

  • Si quieres endulzarlo, opta mejor por la miel, la estevia o una pizca de canela que por el azúcar (numerosos estudios apuntan que abusar del refinado podría acabar dañando la microbiota que, como has visto, es fundamental para aprovechar las virtudes del té).
  • Si lo que deseas es rebajar su sabor, puedes añadir un poquito de tu bebida vegetal preferida (avena, arroz…). La menta y el limón también combinan muy bien con el té negro.

Por último, recuerda que el té negro es el que más cafeína contiene. Por eso es ideal beberlo por la mañana (si ya tomas café, procura que pasen 2 o 3 horas antes de prepararte el té). En todo caso, no tomes más de tres tazas al día y evítalo si padeces insomnio, estrés o ansiedad.