vino saludable

“Nunca se puede aconsejar a alguien que tome vino o cerveza por cuestiones de salud, igual que no vas a incentivar que se dediquen a los juegos de azar.” Así de tajante es la doctora Teresa Padró, del Instituto Catalán de Ciencias Cardiovasculares. Sigue la recomendación de la Organización Mundial de la Salud, que hace ya diez años aviso de que “no hay un nivel de consumo de alcohol libre de riesgos”.

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Sin embargo, la doctora Padró matiza, que existen estudios que indican que “tomados con moderación y por personas adultas y sanas” , las bebidas alcohólicas pueden resultar beneficiosas para el organismo.

QUÉ BENEFICIOS TIENE EL ALCOHOL

El cardiólogo Valentí Fuster, una de las voces más influyentes en su especialidad, ha dado por buenos los estudios que han demostrado que el alcohol ejerce una potente acción anticoagulante y antiinflamatoria, y que es capaz de incrementar en un 12% los niveles de colesterol HDL, el llamado colesterol “bueno”.

No está claro que los beneficios compensen a los efectos negativos

Estos estudios también han constatado que, tomado con moderación, el alcohol es un vasodilatador que puede ayudar a controlar la tensión arterial; refuerza la eficacia de la insulina para regular el nivel de glucosa en la sangre; y que estas bebidas contienen sustancias antioxidantes. Sin embargo, no queda claro si tienen una influencia relevante en la prevención de los ataques de corazón y los ictus.

Por tanto, hay que señalar que los potenciales beneficios quizá no compensen los negativos, como es que acostumbremos al cuerpo a un consumo excesivo de alcohol y sus daños en el hígado, páncreas o el estómago, por ejemplo.

El exceso de alcohol afecta al hígado, al páncreas o al estómago

La revista British Medical Journal publicó otro estudio que limita la protección cardíaca del alcohol a las mujeres mayores de 65 años. Y los científicos señalaron que tampoco vieron un relación directa clara. Es decir, el alcohol puede aportar o no beneficios, pero no sustituye a los de una alimentación equilibrada y un tipo de vida sano.

CUÁNTAS COPAS TE PUEDES TOMAR

La respuesta al alcohol varía mucho de unas personas a otras. Las personas más corpulentas suelen tener más tolerancia, aunque depende del tipo de metabolismo. Y también es diferente entre mujeres y hombres. La diferencia principal puede ser que el hígado del hombre muestra, en general, una mayor capacidad para metabolizar el alcohol. De ahí que las dosis recomendadas de alcohol sean distintas para cada sexo.

Según instituciones internacionales, el consumo moderado de alcohol no debe superar los 25 g/día en los hombres. Eso equivale a tres cañas de cerveza, dos latas de 33cl. o dos copas de vino. En el caso de la mujer es la mitad, uno 12g/día (dos cañas o una lata de cerveza, o una copa de vino).

Máximo en un día 2 latas de cerveza o 2 copas de vino para los hombres. 1 para las mujeres. Y no todos los días

Es un error creer que la señal de alarma de que el consumo de alcohol excesivo es que se nos suba a la cabeza. Podemos no notar ningún efecto cerebral y que el hígado, el páncreas o el corazón estén padeciendo agresiones sin quejas aparentes. Además, el cerebro tiene tendencia a habituarse y con los años cada vez acepta mejor dosis más altas de alcohol.

¿Es preferible el vino o la cerveza?

Los estudios indican que los beneficios se dan por igual con vino o cerveza. Los beneficios que aporta el alcohol son comunes. De todas formas hay unas particularidades en cada bebida y en el momento del consumo que debes tener en cuenta.

  • Si tomas alguna copa, que sea mientras comes. Al mezclarse en el estómago con los demás ingredientes se ralentiza la absorción del alcohol y pasa más lentamente al torrente sanguíneo. Además, habituarse a tomarlo durante las comidas principales ayuda a moderar y regular su consumo, algo necesario si se quiere gozar de sus beneficios sin perjuicios añadidos.
  • El vino mejor que sea tinto. Lo que diferencia además al vino y la cerveza, y de hecho a todas las bebidas fermentadas, de otras bebidas alcohólicas es que tienen polifenoles, sustancias con propiedades anticancerígenas, antioxidantes y que ayudan a prevenir problemas gástricos. Pero en el caso del vino, donde se dan más polifenoles es en el tinto, puesto que están sobre todo en la piel de la uva. Y la variedad más recomendada es el pinot noir.
  • La cerveza sin alcohol también "es buena". Por lo que se refiere a la cerveza, algunos estudios sugieren que “su consumo podría favorecer la formación del tejido cicatricial reparativo tras sufrir un infarto”, explica la doctora Padró. Pero para complicar más las cosas, se observó que la protección de la cerveza frente al daño que se produce en el corazón durante un infarto no se atribuye al alcohol, puesto que también se han constatado en la cerveza sin alcohol.

Hay que recalcar siempre que los posibles efectos beneficiosos se observan únicamente cuando el consumo es moderado y responsable, por parte de adultos sanos, en el marco de una alimentación sana y equilibrada. Ni jóvenes, ni embarazadas ni personas medicadas pueden pensar en incluirlo en su dieta.

¿Son nocivas las bebidas destiladas?

El alcohol de las bebidas destiladas y el de las fermentadas es el mismo. Los posibles beneficios son los mismos. La diferencia estriba en la cantidad de alcohol, puesto que en las bebidas destiladas, como la ginebra o el whisky, es mucho más alto. Esta elevada graduación de las bebidas destiladas es la que, en la práctica, hace difícil que su consumo sea moderado.

El alcohol que hay en la ginebra o en el vino es el mismo, pero en diferente cantidad

Lo que sí es cierto es que la famosa “agua del Carmen” de nuestras abuelas, que se consumía en dosis muy pequeña y no era sino anís u otro destilado, podía cumplir esa función vasodilatadora o de control de la tensión. Aunque ningún médico lo aconsejaría como medicación.