diureticos

Estos fármacos tienen la capacidad de aumentar el volumen de orina, pero no lo hacen "por arte de magia". Para ello actúan sobre las nefronas del riñón, que se encargan justamente de la producción de orina.

Hay quien recurre a ellos con el objetivo de adelgazar porque estos fármacos ayudan al cuerpo a eliminar líquido acumulado con lo que se puede pensar que esto ayuda a perder peso. Pero los diuréticos no eliminan grasa, con ellos solo perderás volumen y además lo harás de una forma agresiva que a tu organismo no le conviene: junto a los líquidos, los diuréticos hacen que pierdas nutrientes esenciales que el cuerpo necesita.

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El problema surge, como casi siempre, cuando los tomas por tu cuenta. En ese caso, debemos abogar una vez más por la no automedicación y recordarte que cualquier medicamento tiene efectos (y muchos de ellos no son buenos), aunque no los notes de manera inmediata.

Cómo pueden afectarte

El Dr. Francisco Marín, médico de familia, nos da los detalles de cómo actúan estos medicamentos y qué efectos pueden tener en tu organismo.

  • Favorecen la debilidad y los calambres. Los llamados diuréticos del asa provocan que elimines potasio por la orina y baje la cantidad de este mineral acumulada en la sangre. Es posible que durante las primeras semanas de esa pérdida de potasio no notes síntomas, pero eso no significa que no haya un desequilibrio orgánico. Muchas personas, en cambio, sí perciben al cabo de pocos días debilidad, calambres continuos y falta de reflejos.
  • A veces afectan al equilibrio. Además del potasio, cuando tu cuerpo elimina más líquido del que es habitual, se produce una disminución de otros químicos necesarios para el equilibrio interno, como calcio, cloruro, magnesio o sodio.

Puedes sentir calambres, debilidad o falta de reflejos

  • Puedes notar cansancio y mareos. Cuando ocurre esa pérdida de sustancias, el cuerpo se queja. Y puede hacerlo con latidos irregulares y también con cierta confusión mental en determinados momentos del día, sin que lo achaques a ese fármaco.
  • En ocasiones provocan dolor de cabeza. Si has notado cefalea persistente que antes no tenías, conviene que hables con tu médico por si fuera otro efecto secundario.
  • Algunos pueden ocasionar gota. Se considera que el ácido úrico es normal cuando no está por encima de los 7 mg por decilitro de sangre en hombres (6 mg en las mujeres). Si se tiene un poco elevado, al perder líquido con el diurético, el ácido úrico puede sedimentar en las articulaciones, dando lugar a una crisis de gota. Y si el exceso acaba saliendo con la orina, puede generar cálculos y cólicos nefríticos.
  • ¿Y si elevan tu colesterol? No se conoce muy bien por qué, pero un porcentaje importante de personas que toman diuréticos acaban con el colesterol elevado. Se cree que es un efecto dominó por la bajada de potasio que provocan.

Podría generar cálculos y acumulación de ácido úrico en las articulaciones

  • Aumentan las mamas. Se conoce como ginecomastia y puede ocurrir tanto en hombres como en mujeres consumidores de un tipo de diuréticos. Si percibes un cambio en tu pecho y crees que eso es lo que te ha ocurrido, háblalo con tu médico.
  • Elevan el riesgo de impotencia. La disfunción eréctil es otra de las consecuencias que pueden notar algunos hombres que se medican con diuréticos. Ocurre porque, al tomarlos habitualmente, disminuye el flujo de sangre al pene y también los impulsos nerviosos a esa zona, lo que frena la erección.
  • Pueden provocar sordera transitoria. Hay fármacos que se consideran "ototóxicos" (alteran el oído) y algunos diuréticos lo son. En cuanto se deja de tomar el medicamento se recupera la capacidad auditiva, pero en algunas ocasiones la sordera puede durar unos meses.

CuÁndo te los receta el médico

Se suelen usar en casos de tensión alta pero también se recetan a pacientes diabéticos, si hay glaucoma, edema (hinchazón) importante, daño crónico en el riñón, insuficiencia cardiaca, cirrosis hepática o en algunas intoxicaciones.

En el caso de tenerlos que tomar por prescripción médica, el Dr.Marín recomienda seguir estos consejos para evitar efectos adversos:

  • Modérate con la sal: Sea cual sea la causa por la que tomas estos fármacos, si no rebajas el consumo de sal, no harán efecto.
  • Si eres diabético, controla más tu alimentación: Tomar diuréticos de manera habitual puede hacer que los niveles de glucosa en sangre aumenten.
  • Ten cuidado con el sol: Si no tienes más remedio que tomar diuréticos, protégete bien de los rayos solares porque tu piel es más sensible.
  • Procura no deshidratarte: Los diuréticos pueden provocar deshidratación. Si notas la boca seca, percibes que tus ojos están algo hundidos, te sientes muy débil... no olvides beber líquidos para reponerlos. En caso de duda, siempre debes solicitar ayuda médica.
  • Informa a tu médico si percibes efectos adversos: En cualquier caso, si padeces alguno de los síntomas antes mencionados, informa a tu médico. Quizá pueda recetarte otro diurético que no te provoque esos efectos, adaptar la dosis o recomendarte cuidados para contrarrestarlos.