amapola. Amapola

1 / 8 Amapola

Su propiedad más destacada es que contienen ácido linoleico, que contribuye a prevenir la formación de tumores.

Además, ejercen un suave efecto sedante en el sistema nervioso.

Hay dos tipos:

  • Las de amapola blanca y las de amapola negra.
  • Las más comunes son las oscuras, que se utilizan como cobertura de panes o en preparaciones dulces, y también como ingrediente de ensaladas y vinagretas.

 

amaranto. Amaranto

2 / 8 Amaranto

El contenido en fibra del amaranto (6,7%) es superior al de la mayoría de los cereales, por lo que contribuye a la buena marcha del intestino y al equilibrio de la microbiota o flora intestinal.

También ayuda a regular los niveles de colesterol en sangre, por eso se aconseja en dietas cardioprotectoras.

  • En la cocina, esta semilla se trata como un cereal. Se puede tomar tostado, hervido, hinchado, en forma de harina o germinado, y puede servir para preparar recetas tanto dulces como saladas.

 

calabaza. Calabaza

3 / 8 Calabaza

Las sabrosas semillas de la calabaza atesoran nutrientes valiosos para la salud de la próstata y las defensas.

El principal de ellos es el zinc: 30 gramos cubren una tercera parte de las necesidades diarias. También aportan magnesio, hierro y vitamina E.

  • Dan colorido y un toque crujiente a ensaladas y cremas de verduras.

 

girasol. Girasol

4 / 8 Girasol

Una ración de 50 g cubre las necesidades diarias de vitamina E, potente antioxidante que frena el impacto de los radicales libres, causantes del envejecimiento.

Las pipas de girasol son también una gran fuente de grasas insaturadas, que contribuyen a disminuir el colesterol en sangre y reducen el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Son riquísimas en calcio, ayudando así a prevenir la osteoporosis.

  • Tienes muchas formas de tomarlas: solas como tentempié, espolvoreadas en cremas frías o ensaladas...
chia. Chía

5 / 8 Chía

Rebosan propiedades saludables para frenar la inflamación o el colesterol alto. Y todo gracias a su altísimo contenido en omega-3 y omega-6.

También encontramos en ellas minerales como el calcio, el magnesio y el boro, así como altos contenidos de fibra (12 g por cada ración de 30 g de semillas).

  • Puedes agregar semillas de chía en panes, galletas, bizcochos o púdines. También enriquecen desayunos, sopas, ensaladas, cuscús y batidos.
hinojo. Hinojo

6 / 8 Hinojo

Facilitan la digestión y ayudan a combatir los gases.

Son un buen remedio contra la halitosis si masticas su granos, aunque conviene averiguar el origen del mal aliento.

  • Puedes añadir estas semillas a la preparación de panes, tortas, galletas...
lino. Lino

7 / 8 Lino

Son un buen remedio contra el estreñimiento, ya que contienen gran cantidad de fibra soluble (pectinas y mucílagos, que en contacto con el agua forman una estructura de gel) y un aceite rico en ácidos grasos insaturados, que ejercen una acción laxante sin irritar la mucosa intestinal.

También tienen propiedades diuréticas y aportan grasas saludables omega 3, vitaminas E y del grupo B, hierro y flúor.

  • Puedes agregarlas a magdalenas, galletas, al muesli del desayuno... o espolvorearlas sobre una ensalada, unas verduras salteadas o una refrescante macedonia.
sesamo. Sésamo

8 / 8 Sésamo

La riqueza en minerales de estas diminutas semillas es excepcional: dos cucharadas (25 g) aportan el 28% del calcio que se precisa al día y el 25% del magnesio, el hierro y el manganeso, además de buenas dosis de fósforo y zinc.

Asimismo, son fuente de lecitina y grasas mono y poliinsaturadas que cuidan la salud cardiovascular.

  • Antes de utilizarlas, es aconsejable tostarlas un poco. Esto no solo intensifica su sabor, sino que las hace más digestivas. Son ideales para enriquecer ensaladas o platos de pasta o arroz, y en repostería, sobre todo en la oriental.

 

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¿Las semillas engordan?

El aporte calórico de las semillas es bastante elevado (similar al de los frutos secos), pero como se consumen en pequeñas cantidades (se suelen medir en cucharadas) no tienes por qué preocuparte.

En el caso concreto de las pipas de girasol por ejemplo, una ración normal, unos 50 gramos de pipas con cáscara (o 25 gramos sin cáscara), aportan 140 calorías, menos que 100 gramos de queso para untar descremado (162) o las mismas que medio vaso de leche desnatada con 30 gramos de cereales de desayuno.

Contenido calórico por 100 g:

  • Girasol: 560 kcal/100 g
  • Calabaza: 548 kcal/100 g
  • Sésamo: 598 kcal/100 g
  • Amapola: 533 kcal/100 g
  • Lino: 450 kcal/100 g
  • Amaranto: 371 kcal/100 g
  • Chía: 486 kcal/100 g
  • Hinojo: 345 kcal/100 g