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La conjuntivitis, el ojo seco, la blefaritis, los orzuelos... Estos y otros trastornos pueden afectar a nuestra salud visual en cualquier momento.

Las terapias naturales, que en Saber Vivir vienen de la mano del terapeuta Javier Mansa, te ofrecen opciones para aliviar pequeñas afecciones, pero también para preservar la salud de los ojos y alejar enfermedades más graves que pueden restarte visión a largo plazo.

ProteCCIÓN PARA TU SALUD VISUAL

  • Luteína. Se encuentra presente en numerosos vegetales. Y tambiés es una sustancia que tenemos de forma natural en la retina, especialmente en la mácula (una pequeña pero muy importante área en el centro de la retina). Actúa como filtro solar de los rayos ultravioleta, tan perjudiciales para los ojos, reduciendo así los daños. Diferentes investigaciones demuestran que la luteína es uno de los agentes preventivos más importantes para la salud de los ojos. Se aconsejan de 5 a 15 mg de luteína al día.

Podemos potenciar las sustancias naturales que poseen nuestros ojos

  • Aceite de hígado de bacalao. Es una fuente de omega 3, y de vitamina D y A, muy interesante en la salud ocular. Estudios apuntan a que la toma de este aceite mejora la presión intraocular. Se recomienda tomar de 1 a 2 perlas al día, durante 2 a 3 meses. Luego descansar durante 30 días y repetir.
  • Krill. El aceite de este pequeño “crustáceo” es una fuente de nutrientes muy interesantes para los salud de los ojos, omega 3, omega 6, fosfolipidos, vitamina A, y un antioxidante protector de los ojos, la Astaxantina. Se recomienda tomar de 500 a 1.000 mg al día (de 1 a 2 perlas).

ALIVIO PARA EL Ojo seco

El ojo seco es un problema que además de resultar muy molesto cuando se sufre, puede ser un motivo para que se desarrollen otro tipo de infecciones asociadas. Además, es una problema frecuente, que afecta hasta al 10% de la población mayor de 40 años.

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El espino amarillo tiene un aceite que es una excelente fuente de omega 7. Entre otras virtudes, nutre, hidrata, y protege las mucosas que rodena los ojos, reduciendo los síntomas del ojo seco. Se recomiendan entre 1 y 2 g al día con las comidas. Se comercializan en perlas de aceite.

Otros estudios sostienen que el aceite de linaza también es útil. Una cápsula en el caso de adultos y media (500 mg) en el caso de los niños puso de manifiesto una reducción significativa de los casos en el que los pacientes sufrían ojos secos.

QUÉ HACER EN CASO DE Conjuntivitis

La causa de la conjuntivitis suele ser un virus o bacteria o puede estar provocada el contacto con algún producto, sustancia o elemento que cause cierta irritación o incluso alergia.

El lagrimeo y el enrojecimiento de los ojos nos hará sospechar enseguida de esta infección que hay que tratar para que no se alargue en el tiempo.

  • Eufrasia (Euphrasia Parthenium). Se trata de la planta más empleada en el tratamiento de los ojos. Tiene propiedades tonificante y reparadoras, alivia el picor. Se emplea en la blefaritis, conjuntivitis infecciosas, orzuelos, y procesos alérgicos. Se utiliza tanto para uso interno en decocciones, como para uso externo en lavados o en aplicaciones en compresas.
  • Perilla (Perilla frutescens). Sus hojas se emplean en el tratamiento de la conjuntivitis alérgica. Sus beneficios se relacionan al ácido rosmarínico, una sustancia natural con efecto antialérgico y antiinflamatorio. Se toma en infusión de sus hojas (una cuchara sopera de planta seca por vaso de agua, de 1 a 3 veces al día).

El efecto antiinflamatorio y antialérgico de las plantas puede ser muy eficaz

  • Ácido alfa lipoico. Es un potente antioxidante presente en nuestro organismo, que ayuda a reducir los daños provocados por los radicales libres en los ojos. Puede ser un aliado en la prevención de las cataratas, reduciendo el acumulo de sorbitol en el cristalino, y de protección de las lesiones en los ojos de los diabéticos (retinopatía diabética). Se utilizan de 100 a 500 mg al día, repartido en 1 a 2 tomas. Se recomienda empezar con dosis bajas, y subir de forma gradual, sobre todo en la diabetes para controlar la glucemia (en todo caso, consulta primero con tu médico).