vista cansada

Según los especialistas, el 95% de las personas mayores de 50 años sufrirá presbicia, lo que popularmente llamamos vista cansada. Los primeros síntomas suelen aparecer hacia los 40-45 años, aunque algunas personas empiezan a notarlos antes, y otras, más tarde.

Relacionado con este artículo

Si últimamente ves más borroso de cerca, puedes leer mejor un texto si lo alejas un poco, necesitas más luz, sientes picor en los ojos, fatiga o te empieza a doler la cabeza cuando llevas un rato realizando tareas en las que tienes que enfocar la vista en una distancia corta, es hora de que acudas al oftalmólogo.

La buena noticia es que actualmente existen muchas más soluciones para corregir este problema.

¿Por qué todos tendremos presbicia?

Se trata de un problema de visión relacionado con la edad. El cristalino, una lente del tamaño de una lenteja que esta situada entre el iris y el humor vítreo, va perdiendo elasticidad a medida que pasan los años.

Esta lente funciona de forma parecida al zoom de una cámara, es decir, permite enfocar los objetos dependiendo de la distancia a la que se encuentren. Cuando el cristalino se vuelve más rígido, le cuesta más ejercer esta función.

Con la edad el cristalino va perdiendo elasticidad y cada vez le cuesta más enfocar

Aunque este deterioro es consecuencia del proceso de envejecimiento del ojo y no se puede prevenir, los oftalmólogos han alertado últimamente de que se están encontrando cada vez más casos de vista cansada en personas de menos de 40 años, unos 10 años más jóvenes de lo que era habitual hasta ahora.

Y aseguran que la causa de este adelanto está en una excesiva exposición a las pantallas de dispositivos electrónicos, como móviles, ordenadores o tabletas.

¿sufres otro problema de visión?

Tener previamente otro trastorno de la vista no excluye que más adelante se pueda tener también presbicia. Sin embargo, los síntomas o la evolución de la vista cansada pueden variar un poco en estos casos:

  • Si eres miope, puedes tener vista cansada pero no lo notarás tanto. Tu cristalino también pierde elasticidad, pero en la práctica verás bien de cerca durante más años que una persona no miope, ya que la miopía “lo compensa”. O sea, que la presbicia puede tardar más en desarrollarse.
  • Si eres hipermétrope, en cambio, percibirás todavía más los síntomas de vista cansada. La hipermetropía ya hace de por sí que te cueste ver de cerca. Por eso, cuando empieza la presbicia, el ojo tiene un “doble problema” para enfocar objetos cercanos.

Cómo corregir la vista cansada

Hasta hace unos años la única opción posible era usar gafas, pero hoy existen otras soluciones, incluso es posible sustituir el cristalino por uno artificial.

El oftalmólogo te aconsejará cuál es el método más indicado en tu caso, aunque también deberás valorar si quieres someterte a una operación, aunque sea sencilla, o no.

Puedes elegir entre 3 tipos de gafas

Elegir una u otra dependerá de si solo tienes que corregir la presbicia o debes solucionar dos problemas a la vez:

  • Convencionales o monofocales. Son las que habitualmente llamamos "gafas de cerca". Sirven para las personas que solo tienen presbicia y que ven bien de lejos. Aunque en las farmacias y las ópticas las venden ya listas, es preferible encargarlas después de que el especialista te haya graduado la vista, ya que puede que no coincida exactamente con las graduaciones estándar.
  • Lentes bifocales. Si eres miope y no quieres unas gafas para ver de cerca y otras para lejos, son una opción. Llevan dos tipos de cristales en una misma lente separados por una rayita. Para ver de cerca tienes que mirar por debajo de ella, y para ver de lejos, por encima. No permiten ver bien las cosas que están en una zona intermedia, a media distancia. Últimamente ya no se utilizan tanto porque las progresivas ofrecen más ventajas.

Aunque solo necesites gafas para ver de cerca te las debe graduar un especialista

  • Lentes progresivas. Son más estéticas porque no se ve una raya en la lente. Además, la parte inferior está preparada para enfocar de cerca; la parte central, para la visión intermedia; y la parte superior, para ver de lejos. Hoy en día son las que más se usan para corregir dos defectos a la vez, aunque requieren un mayor periodo de adaptación para acostumbrarse a mirar por la zona adecuada.

Las lentillas son otra opción

Si no quieres llevar gafas ni operarte, actualmente las lentes de contacto o lentillas también pueden corregir la presbicia.

Estas funcionan como una “diana”: por el círculo central enfocas de cerca, por el siguiente más lejos, y así sucesivamente. A algunas personas les cuesta más adaptarse a ellas a causa de estas múltiples posiciones de enfoque.

La cirugía ha avanzado

Las intervenciones más habituales son estas:

  • Lente intraocular. Mediante cirugía se extrae el cristalino y se sustituye por una lente intraocular multifocal. Esta permite enfocar de cerca, a media distancia y de lejos. La operación apenas dura unos minutos, se hace con anestesia tópica y no requiere hospitalización. Muchas personas esperan a tener cataratas, que suelen ser más frecuentes a partir de los 60 años, para colocarse las lentes intraoculares y solucionar los dos problemas en la misma intervención.
  • Monovisión. Aunque vemos con ambos ojos, uno está más especializado en ver de lejos (ojo dominante) y otro en ver de cerca. Esta técnica consiste en corregir con láser la córnea del ojo dominante para lejos y dejar alguna dioptría de miopía en el otro para que vea bien de cerca. El cerebro se encarga de elegir qué ojo necesita en cada situación.