cancer mama vencer

Aunque te pueda dar la impresión que cada vez hay más casos de mujeres afectadas en tu entorno, a la vez los datos demuestran que aumenta, y mucho, su curación. Una de las claves es detectarlo a la primera señal.

En España se diagnostican alrededor de 27.747 nuevos casos al año pero en paralelo también aumenta su curación ya que más del 80% de las afectadas lo supera.

Relacionado con este artículo

El enfoque de los médicos hacia esta enfermedad ha cambiado mucho en poco tiempo. Gracias a los avances de la medicina los tratamientos son cada vez mejores, más eficaces y menos invasivos.

avances MÉDICOS en la detección precoz

Según la Asociación Española del Cáncer, un diagnóstico temprano permite realizar tratamientos menos agresivos y aumentar las posibilidades de supervivencia hasta más de un 90%. Lo primero es ser conscientes de la necesidad de la autoexploración mamaria en casa. Y a partir de ahí, déjate ayudar. Los métodos de detección han mejorado considerablemente.

  • La mamografía: los servicios sanitarios de las comunidades autónomas realizan esta prueba de forma gratuita a las mujeres (una vez cada dos años a partir de los 45-50 años, según la comunidad), sin embargo algunos médicos recomiendan empezar a hacerla a partir de los 35 años y una vez al año a partir de los 50 y hasta los 70.
  • La mamografía digital es el método diagnóstico más relevante. Ahora además ya existen las mamografías 3D que generan una imagen tridimensional del seno y otros métodos en el caso de que la mama sea muy densa.
  • La elastografía constituye el último avance de ésta técnica. Se trata de un programa que aporta información sobre el grado de consistencia que tiene un determinado bulto. Se trata de una imagen precisa que permite evitar biopsias en los casos en los que este mapa es indicador claro de que el bulto es benigno.

Si las pruebas de imagen hacen sospechar al médico de la existencia de un tumor maligno, entonces sí deberá hacerse una biopsia. Se trata de una prueba sencilla que consiste en extraer con una fina aguja una pequeña cantidad de células del tejido para analizarlo en el laboratorio.

LA PRIMERA OPCIÓN: FÁRMACOS REDUCTORES

Una vez estudiado y confirmado el tumor, la primera opción hasta hace unos cinco o seis años era la cirugía. Ahora ya no.

El primer tratamiento es luchar con fármacos. Es lo que se denomina la neoadyuvancia.Tenemos una nueva generación de fármacos más eficaces que reducen el tumor considerablemente e incluso en ocasiones lo hacen desaparecer”, explica el doctor Aleix Prat, jefe del servicio de oncología médica del Hospital Clínic de Barcelona.

La cirugía ya no es la primera opción: antes se intenta reducir el tumor al máximo.

Estos medicamentos son de tres tipos.

  1. Incluyen los tradicionales, la llamada quimioterapia, pero se añaden dos nuevos.
  2. La hormonoterapia.
  3. Los tratamientos biológicos. Se trata de medicaciones menos agresivas, efectivas y sin los efectos secundarios de la quimio.

“Uno de los grandes avances que ha supuesto la neoadyuvancia es que al dar el tratamiento antes podemos comprobar hasta qué punto funciona. –explica el doctor Prat–. Cuando la quimioterapia se administraba después de operar y extraer las células malignas, no veíamos tan claramente si servía el tratamiento que le estábamos dando”.

Además, este tratamiento previo da indicios claros del nivel de agresividad del cáncer. Se ha constatado que si con la medicación las células cancerígenas se reducen significativamente, el pronóstico es muy bueno.

UNA CIRUGÍA MUCHO MÁS CONSERVADORA

Las noticias son muy buenas, pero aún todas las pacientes deben pasar por el quirófano para una intervención. “Hay que ser realistas, aún podemos tardar años antes de que se elimine totalmente el cáncer de mama sólo con medicación”, añade el doctor Prat.

Afortunadamente, la cirugía es cada vez más respetuosa y si se detecta a tiempo no se extirpa más que el área afectada. Aproximadamente el 70% de pacientes conservan el pecho.

Atrás queda el tiempo en el que se extirpaba totalmente, y también los ganglios de la zona para analizarlos después. Ahora, con el estudio previo del ganglio centinela (el primero afectado en la progresión del tumor y que nos puede indicar si hay metástasis) solo se extirpa lo justo.

Hoy siete de cada diez mujeres con cáncer conservan el pecho

Únicamente hay que quitar el seno, cuando el tumor es muy grande o hay más de uno. E incluso en estos casos, la cirugía plástica permite mejores reconstrucciones y a menudo en la misma intervención en la que se ha extirpado el pecho.

LA GENÉTICA ES EL ÚLTIMO AVANCE

“Pero el avance más significativo que se ha dado en el tratamiento del cáncer de mama es la genómica, el estudio y el tratamiento de la enfermedad a través del estudio de los genes”, concluye el doctor Prat.

Este nuevo enfoque ha permitido hacer una clasificación diferente de los tipos de cáncer, con subdivisiones dentro del cáncer de mama mucho más específicas. Esto abre todo una nueva vía de investigación y posibilidades de tratamiento de la enfermedad.

  • De momento, un primer resultado es que la quimioterapia ya no se aplica igual. Hasta ahora, después de la cirugía se programaban varias sesiones de quimioterapia, que podían resultar muy perjudiciales para el organismo, ya que atacaban también las células sanas.
  • Gracias a la clasificación molecular se ha constatado qué tipos de cáncer reaccionan mejor o peor a la quimioterapia. Con lo cual, se evita tener que aplicarlo a pacientes que ya se sabe que no les será útil.

LO QUE ESTÁ POR VENIR

Lo más nuevo y prometedor es la inmunoterapia. Se trata de un ataque directo a las células malignas a partir del tratamiento con fármacos de nuestro sistema defensivo. Como es nuestro propio cuerpo el que las elimina se evitan los tratamientos agresivos y los efectos secundarios.

Se está avanzando mucho y ya se comercializan tratamientos con anticuerpos, pero por el momento su aplicación es en otros tipos de cáncer, sobre todo el de pulmón. Los ensayos para el cáncer de mama todavía están en estudio. Sin embargo, es sin duda uno de los campos más esperanzadores.