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Como te explicamos a continuación, ese virus logra vencer las células tumorales porque refuerza las sanas en personas con cáncer, en concreto con melanoma, que están siendo tratadas con inmunoterapia. Saber Vivir ha entrevistado al Dr. Antoni Ribas, el profesor y oncólogo de la Universidad de California (EE.UU.) que ha dirigido la investigación que lo demuestra.

Suma y vence

Conseguir que el propio sistema inmunológico del enfermo de cáncer (sus propias defensas) ataque el tumor y lo venza ha sido uno de los grandes avances en el tratamiento de esta patología en los últimos años. Es la inmunoterapia y tiene la gran ventaja de que los efectos secundarios para el paciente nada tienen que ver con los de la quimioterapia.

Sin embargo, hasta ahora los científicos se han ido encontrando con un problema al aplicar la inmunoterapia: solo funciona en un 20% de los pacientes. Y eso es precisamente lo que puede cambiar gracias a este reciente ensayo clínico liderado por el Dr. Ribas.

"Para que en un paciente con cáncer funcionen fármacos de inmunoterapia como el pembrolizumab o el nivolumab, tiene que haber una respuesta inmunitaria, es decir, que los linfocitos citotóxicos (células del sistema inmune) se encuentren dentro del tumor. Sin embargo, esto pasa en una minoría de pacientes. Pero se nos ocurrió que podríamos cambiar esta situación con la inyección del virus TVEC en lesiones periféricas, de esta forma atraeríamos a los linfocitos citotóxicos para, luego, administrar el fármaco inmunoterápico". ¡Y dió en la diana! El virus hizo de "cebo" para atraer a las células inmunes.

Aunque los pacientes estudiados no han sido demasiados, los resultados son especialmente positivos.

Así se ha hecho el ensayo clínico

La investigación se ha realizado en 21 pacientes con melanoma con metástasis. A todos ellos se les ha inyectado en el tumor un virus llamado TVEC diseñado en laboratorio.
Seis semanas más tarde, se les aplicó tratamiento de inmunoterapia con fármacos (en concreto prembrolizumab).

Es cieto que no todos lo pacientes son susceptibles de ser tratados así, alerta el Dr. Ribas: "este tratamiento requiere inyecciones intratumorales cada 2-3 semanas. Esto requiere que el paciente tenga lesiones metastásicas en la piel, ganglios linfáticos o tejidos blandos periféricos. Pero la actividad antitumoral también la vemos en las lesiones que no se inyectan en órganos internos".

Los resultados

No han podido ser mejores. Los investigadores han comprobado cómo, tras inyectar el virus, la cantidad de células inmunes en el tumor aumentan.

Pero no solo eso, también aumentaron la células inmunes en sangre. Por eso los fármacos no solo fueron más eficaces contra el tumor, sino también contra las metástasis. ¡Y sin efectos secundarios relevantes!

“La gran ventaja de este fármaco con respecto a otros usados en caso de cáncer es que presenta muy pocos efectos secundarios y que se tolera muy bien por el paciente, lo que mejora notablemente su calidad de vida”, explica a Saber Vivir el Dr. Josep Malvehy, Coordinador del Grupo de Melanoma del Hospital Clínic de Barcelona, que también ha participado en el estudio liderado por Ribas.

La inmunoterapia no tiene los efectos secundarios de la quimioterapia

En concreto, de los 21 afectados de melanoma con metástasis que participaron en el ensayo, al cabo de un año y medio un 33% no tenía ni rastro de cáncer y en un 22% remitió, aunque no desapareció por completo.

Ahora se está probando en un estudio más grande con más de 600 pacientes. Si funciona, posiblemente se dispondría por primera vez de un tratamiento para el melanoma con metástasis con un gran porcentaje de éxito.

“La aplicación y efectividad de este tratamiento depende de la localización del tumor. En el caso del melanoma, que aparece en piel o ganglios, la situación es la más favorable, puesto que se puede acceder a él fácilmente e inyectar el fármaco”, apunta el Dr. Malvehy.

En este sentido, el Dr. Ribas asegura que "el tratamiento podría utilizarse en otros cánceres con lesiones periféricas como algunos cánceres de cabeza y cuello, linfomas y algunos de mama. Además, se están empezando a hacer ensayos para poder inyectar el TVEC en lesiones hepáticas, con la inyección guiada por un escáncer o ultrasonido".

¿Qué tipo de virus se utiliza y cómo se inyecta?

El Dr. Ribas nos explica que el virus TVEC es "un virus herpes tipo 1 –el mismo que provoca las aftas bucales– que fue modificado en el laboratorio para que se multiplicara más fácilmente en las células cancerígenas y expresase una proteína inmuno-activadora. De esta forma hemos conseguido que, al inyectarlo en el tumor, se multiplique y atraiga una respuesta inmunitaria".

Además, se eliminan dos genes clave y con ello se impide que puedan replicarse (multiplicarse) en las células sanas.

Una vez modificado, ese virus se aísla y se inyecta (con un inyectable común) directamente en el tumor, en la zona de la piel afectada o en sus nodos linfáticos para que alcance las células del tumor y actúe en ellas.

Se trata de un virus del Herpes debilitado en laboratorio

Se suele repetir el pinchazo a las 3 semanas, y después cada 2 semanas. La duración del tratamiento depende de cada caso y cada paciente. La FDA (el organismo que autoriza el uso de fármacos en Estados Unidos) aprobó la utilización de este virus modificado para tratar melanomas metastásicos en 2015. En España, de momento, solo puede ser utilizado en ensayos clínicos, aunque se espera que en poco más de un año pueda llegar a toda la población.

“En la guerra contra el cáncer, y en concreto contra el melanoma, en los últimos años se han ido introduciendo grandes cambios que han sido una revolución. Hoy disponemos de un arsenal de medicamentos que permiten tratar a más pacientes y en el caso de este fármaco puede ser de ayuda para personas que no respondían a los fármacos existentes”, explica el Dr. Malvehy.

Antoni Ribas, el médico empeñado en curar el cáncer

¿Por qué funcionan o no funcionan los tratamientos para curar el cáncer y cómo podemos mejorarlos? Contestar a esta pregunta es, y sigue, siendo, el principal objetivo de Antoni Ribas, el oncólogo que ha liderado esta prometedora investigación.

La pasión por la ciencia y la medicina le viene de familia: su padre también era oncólogo y hematólogo, y esto le hizo fijarse en ambas especialidades durante sus estudios en Medicina.

La curiosidad, como buen científico, es uno de sus principales impulsos. “Quería aprender algo más que dar quimioterapia, saber cómo funcionaba el cáncer”, declaró hace unos meses. Y su principal herramienta para conseguirlo ha sido la inmunología tumoral, un campo del que es uno de los especialistas más reconocidos.

Lleva 20 años como investigador en la Universidad de California, donde actualmente dirige el Programa de Inmunología Tumoral. Desde allí sigue intentando dar respuestas y herramientas para luchar contra el cáncer, uno de los principales retos de la medicina en la actualidad.