combatir otitis

Llantos, irritación y malestar. O lloros y fiebre: la otitis hace acto de presencia en casa. Si el niño es mayor detecta enseguida el dolor de oído y a ti te salta inmediatamente la alerta de las temidas otitis.

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Las otitis son las inflamaciones, habitualmente secundarias a una infección, de los oídos. En función de la parte del oído que se ve afectada, las otitis pueden ser medias o externas.

IDENTIFICAR LOS TIPOS DE OTITIS

  • La otitis externa es la que afecta a la parte exterior del oído, a la parte que corresponde al conducto auditivo externo. Es una infección que se puede producir a cualquier edad, pero esta es la más típica del verano ya que esta zona suele estar húmeda a menudo por los baños en playa y sobre todo, en piscina. Es dolorosa y suele curarse bien con tratamiento analgésico, antiinflamatorio y a veces se pueden prescribir gotas tópicas antibióticas.

La media es más propia del invierno y la externa del verano

  • La otitis media es la infección del oído medio, que es la parte que hay justo detrás del tímpano. Esta membrana separa el conducto auditivo externo de la parte más interna, donde están los huesecillos encargados de transmitir el sonido. Esta es una de las infecciones más frecuentes de la infancia. Se calcula que casi el 90% de los niños tendrán alguna otitis en su vida. También es la primera causa de prescripción de antibióticos en bebés.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS una otitis MEDIA?

Las principales señales de una otitis son el dolor de oído y la fiebre, aunque es verdad que no siempre. La sensibilidad al dolor es variable y hay niños que apenas se quejen aunque su tímpano esté abombado. En los niños más pequeños y en los lactantes, que no pueden indicar que lo que les duele es el oído, se apreciará más irritabilidad y llanto, especialmente al estar estirados o con los cambios de posición de la cabeza.

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  • Cuanto más pequeño es el bebé, más inespecíficos pueden ser los síntomas. Así no es extraño poder encontrar diarreas, rechazo del alimento o tendencia a dormir más en un bebé que tiene una otitis.
  • En cambio cuando los niños son más mayores, el dolor de oído, conocido como otalgia, es el síntoma guía, y a menudo el único presente.

Como las otitis suelen originarse por el acúmulo de mucosidad en el oído medio, habitualmente ha habido un proceso catarral que ha precedido o que acompaña a la aparición de síntomas locales en el oído.

¿Por qué los niños tienen tantas otitis?

Básicamente hay 2 razones que pueden explicar porque la otitits es algo en lo que los pequeños reinciden, a menudo, varias veces al año:

  1. La primera es anatómica. La comunicación entre el oído medio y la faringe es más estrecha, tiene una posición más horizontal y corta, que favorece que las secreciones se acumulen en esta zona del cuerpo. Además, si hay algún otro proceso obstructivo como adenoides o amígdalas de gran tamaño –algo frecuente en los más pequeños-, el acúmulo de moco será casi imposible de drenar, produciéndose con el paso de los días esta infección.
  2. La segunda causa implicada es el número de infecciones de vías respiratorias altas que puede llegar a tener un bebé o niño pequeño al año, especialmente si van a la guardería.

Como el cuadro catarral suele ser la antesala de la otitis, en niños predispuestos podríamos decir que a más catarros, más otitis.

EL TRATAMIENTO ADECUADO

Para abordar la otitis, los médicos solemos recomendar dos tipos de tratamiento: uno dirigido a tratar los síntomas y otro dirigido a tratar las causas.

  1. En cuanto a los síntomas, y teniendo en cuenta que es un proceso que causa bastante dolor, optar por la analgesia y los antiinflamatorios debe ser la primera ( e inmediata) opción.
  2. En cuanto al tratamiento de las causas, es posible que el pediatra nos recete tratamiento antibiótico. En los más pequeños es necesario prácticamente siempre. En los niños más mayores, el tratamiento antibiótico sistemático está en revisión, puesto que no está claro que cambie la evolución natural de proceso hasta su curación.

En cualquier caso será el pediatra quien decida en cada circunstancia si el antibiótico es necesario, y qué tipo de antibiótico es el más indicado, no le des nunca por tu cuenta estos medicamentos a tu hijo (una norma que vale también para los adultos).

  • ¿Hay que operar?. En niños en los que la obstrucción del oído medio sea recurrente o exista una hipertrofia de adenoides o de amígdalas como causa de tantas repeticiones, puede ser necesario un tratamiento quirúrgico. El Otorrino será el responsable de valorar la necesidad o no de llegar a esta opción.

cómo prevenir las otitits

Como en tantas otras infecciones, las normas de higiene son las más importantes.

  • El lavado de manos y evitar que niños resfriados estén en contacto con niños sanos, son en realidad dos medidas imprescindibles.
  • El ambiente libre de humo de tabaco también es necesario, ya que así se evitan lesiones de la mucosa respiratoria que se dan cuando hay humo en el ambiente.