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Cuidarse durante el embarazo es esencial para el correcto desarrollo del bebé, pero también puede ser una garantía de cómo será su salud en el futuro.

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Y es que las últimas investigaciones han demostrado que los hábitos de vida de la madre pueden afectar mucho la vida del hijo, incluso en su edad adulta.

1. Tomar paracetamol

Si lo que llevas es una niña (no ocurre lo mismo con los niños), tomar más de 6 veces este fármaco durante la gestación podría afectar al correcto desarrollo del lenguaje de la pequeña en el futuro.

Hay un estudio que lo deja claro: las niñas de madres que han sobrepasado esa cantidad del fármaco durante el embarazo tienen más problemas con el lenguaje al llegar a los dos años (dicen menos de 50 palabras). La investigación, y todos sus detalles, se ha publicado en la prestigiosa revista médica European Psychiatry.

Las niñas pueden tener más dificultades para hablar

Lo más seguro siempre es evitar tomar cualquier tipo de fármaco durante la gestación, incluso los que se venden sin receta, a no ser que exista una justificación clara y que lo haya recomendado expresamente el médico.

En muchos casos puedes aliviar tu malestar sin recurrir a ellos. Pero ten en cuenta también que los remedios naturales pueden tener asimismo consecuencias sobre el desarrollo embrionario. Antes de usarlos, infórmate con un especialista acreditado.

2. el Estrés al principio del embarazo

Investigadores canadienses han demostrado que los hijos de mujeres sometidas a un estrés elevado durante las fases tempranas del embarazo tenían menores habilidades intelectuales en su edad adulta.

Si estás viviendo alguna situación estresante en paralelo a esos nueve meses mágicos, quizá te convenga realizar alguna actividad que te libere (como yoga o taichí) para evitar esas consecuencias.

3. nervios antes del parto

¿Por qué unas personas son más capaces que otras de sobrellevar una situación estresante? Parece que parte de esta capacidad también tiene que ver con lo vivido en el útero durante la gestación, sobre todo a partir de la mitad del embarazo (que es cuando el feto desarrolla el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal).

Un estudio realizado en Inglaterra demostró que los hijos de mujeres que habían sufrido ansiedad durante la semana 32 sufrían más problemas emocionales y de hiperactividad, incluso a los 4 años de edad.

La hiperactividad es más habitual en niños con estrés perinatal

Una de las causas más habituales del estrés durante el embarazo es el ambiente laboral. Si sientes que tu actual puesto de trabajo te genera ansiedad de algún tipo, háblalo con tus superiores. Quizá puedas desempeñar otras funciones durante este periodo tan importante para tu bebé y para ti misma.

4. No controlar tu peso

No es cuestión de obsesionarse con los kilos durante el embarazo, pero tampoco conviene dejarse llevar... ¡porque eso puede afectar al peso de tu hijo en el futuro!

Un estudio inglés reciente publicado en PLOS Medicine ha relacionado un IMC alto de la madre durante el embarazado con un mayor tamaño del niño al nacer, y también con su mayor tendencia a ser obeso durante la infancia e incluso durante la adolescencia.

5. tener la tensión alta en el embarazo

En que un niño o niña sea mejor o peor estudiante influyen multitud de factores. Pero curiosamente, tu tensión arterial durante el embarazo también podría ser un elemento definitorio.

La hipertensión de la madre afecta al desarrollo intelectual del bebé

Una investigación publicada en la revista American Academy of Neurology demostró que cuando la madre ha sufrido hipertensión durante el embarazo los hijos obtenían peores notas en un examen de inteligencia, tanto a los 20 años como si se realizaba a personas de edades maduras.

  • Sugieren que ocurre porque la tensión aumentada de la madre afecta al desarrollo cerebral del feto y eso repercute en sus capacidades cognitivas.

De todos modos, esto es solo un detalle: obviamente la educación de tu hijo dependerá de mucho más.

6. comer mucho azúcar o grasa

Que un niño tenga debilidad por el dulce o por las grasas saturadas puede estar relacionado también con lo que comió la madre durante su gestación.

Y es que, tal como nos explican científicos canadienses, las preferencias culinarias de los niños por determinados tipos de alimentos pueden “aprenderlas” durante su periodo fetal.

Lo que comes influye en sus preferencias culinarias

Así, la alimentación que la madre transmite al bebé puede influir en sus preferencias a la hora de comer. Si tu dieta es saludable durante tu embarazo, tu hijo preferirá comer esos alimentos sanos durante toda la vida porque estarás, ya entonces, acostumbrando a su paladar a esos sabores.