quiropractico

La osteopatía y la quiropráctica son dos tratamientos que se definen como globales es decir que se basan en técnicas precisas que actúan profundamente sobre nuestro cuerpo en un sentido amplio.

Relacionado con este artículo

Es decir, no solo tratan un dolor de espalda o una lesión en particular, ambas trabajan todo el cuerpo de forma conjunta –aunque de maneras diferentes– para conseguir un equilibrio general que será el que ayude a resolver problemas concretos.

La osteopatía busca el equilibrio del cuerpo

Entre todas las terapias manuales, la osteopatía destaca como un método de diagnóstico global del paciente y como un tratamiento reequilibrador. La palabra "osteopatía" viene del latín y significa «vía o camino» para la normalización general.

Su iniciador fue el doctor estadounidense Andrew Taylor Still (1828-1919) y su principio ideológico consiste en considerar en primer lugar al cuerpo humano como un todo funcional.

Considera que el organismo tiene capacidad de autocuración a través de la autorregulación, gracias a sus mecanismos de defensa. Cuando existe un trastorno estructural –ya sea muscular, en los huesos o incluso en órganos internos– que pueda alterar el funcionamiento normal del cuerpo, la función de la osteopatía es normalizar el binomio estructura-función para que el cuerpo recupere la normalidad.

El osteópata trata de reequilibrar el sistema músculo-esquelético para eliminar el dolor

Por tanto, la osteopatía concibe que el equilibrio entre las distintas partes que conforman la estructura física del cuerpo (huesos, músculos y tejidos blandos que sostienen y comunican entre sí los diferentes órganos) es muy importante. Cuando existe alguna tensión o bloqueo en esta estructura, se refleja en un mal funcionamiento de los órganos y del resto de sistemas fisiológicos de los que depende la salud y el bienestar.

Cómo trabaja un osteópata

Así pues, las alteraciones o enfermedades se producen en diferentes planos y no debemos quedarnos en un solo punto, sea un músculo o un órgano alterado.

  • Por eso la osteopatía actúa a distintos niveles: sobre las fascias (tejidos que funcionan como reguladores y comunicadores en el cuerpo) superficiales y profundas, sobre los músculos o sobre las vísceras.
  • Para reequilibrar todos los elementos, el osteópata dispone de distintas herramientas de trabajo terapéutico. Básicamente se aplican con las manos, pero también existen actualmente procedimientos externos para complementar un buen trabajo.
  • Así pues, el osteópata dispone de técnicas para tejidos blandos, superficiales y musculares, manipulaciones profundas, masajes de drenaje linfático o descongestivo, reflexologías manual, podal o facial y técnicas inhibitorias del dolor como la digitopresión.
  • Puede aplicar asimismo manipulaciones específicas para que los músculos se estiren convenientemente o que el paciente adopte determinadas posturas, de manera que los músculos se relajen y disminuya el dolor.
  • Por último, hay una parte de la osteopatía que trabaja sobre el movimiento de los fluidos y las cubiertas meníngeas del sistema nervioso central y que recibe el nombre de osteopatía craneosacral, y que cuenta con sus propias técnicas.

La quiropráctica conecta cerebro y columna

La quiropráctica es una terapia derivada de la osteopatía, pero más centrada en el tratamiento de la espalda. La mayoría de personas solo se preocupa por la salud de la columna vertebral cuando sufre los primeros dolores de espalda. Sin embargo, la columna vertebral cumple con una función tan importante o más que la de sostener el cuerpo y conectar sus mitades inferior y superior ayudándose de los músculos del tronco.

Piensa que por tu columna circula toda la información que el cerebro necesita enviar y recibir para que el organismo pueda funcionar bien. Desde los latidos del corazón a respirar, caminar o digerir: cualquier función vital, cualquier reacción química y cualquier movimiento consciente o inconsciente, por mínimos que sean, precisan de los impulsos nerviosos que viajan por la médula espinal, alojada en la columna.

Las consecuencias de una vértebra desplazada

Mantener sana y flexible la columna ayuda, por supuesto, a evitar dolores de espalda. Pero también, y sobre todo, favorece el equilibrio del sistema nervioso y potencia la salud. En este papel crucial de la columna vertebral se basa el trabajo de la quiropráctica, desarrollada a finales del siglo XIX por Daniel David Palmer, un terapeuta canadiense.

La quiropráctica restablece la comunicación entre el sistema nervioso y los órganos

A diferencia de otras terapias manuales, la quiropráctica no masajea los tejidos para eliminar tensiones.

  • Se centra en corregir la posición de las vértebras para que el sistema nervioso pueda acometer su labor sin interferencias. Cuando no hay interferencias en el sistema nervioso, la inteligencia innata del cuerpo, la fuerza que regula las funciones inconscientes y nos mantiene vivos, puede expresarse óptimamente. Esto genera vitalidad y nos permite vivir con el máximo de nuestro potencial.
  • Si se produce una subluxación (vértebra cervical desplazada), la comunicación entre el cerebro y el cuerpo deja de ser fluida y pueden aparecer problemas: desde dolores de cabeza o espalda a molestias digestivas e incluso asma.

Cómo funciona el ajuste quiropráctico

Las presiones que se aplican para corregir las subluxaciones reciben el nombre de "ajustes". Se suelen ejecutar con las manos, pero a veces se usan instrumentos como cuñas, camillas de piezas móviles o un percutor llamado activador, que ejerce una única presión rápida y precisa.

  • El trabajo se centra en la columna porque de ese modo tiene un mayor impacto en el sistema nervioso, aunque algunos quiroprácticos también pueden corregir desórdenes músculo-esqueléticos en las extremidades.
  • Los quiroprácticos aconsejan no esperar a tener molestias para chequearse la columna, pues las subluxaciones no suelen dar síntomas al principio y, cuanto más tiempo pasa, más cuesta corregirlas. La frecuencia con la que luego se reciban "ajustes" depende de cada caso y, si uno quiere, puede seguir haciéndolo toda la vida como cuidado preventivo.
  • La quiropráctica obtiene muy buenos resultados en dolores de cabeza, lumbago y hernias discales. Aunque se apuntan muchas otras dolencias para las que resulta útil, los ajustes no tratan enfermedades concretas, sino que corrigen subluxaciones a fin de que el cuerpo haga el resto.

Formación de los terapeutas

La correcta aplicación de todas estas técnicas exige que el terapeuta esté bien formado.

  • En España, como la titulación en Osteopatía y el ejercicio de la profesión no está regulado, el terapeauta suele ser un fisioterapeuta o un médico que ha adquirido la formación en la universidad (en un postgrado) o en una escuela privada.
  • En el caso de la Quiropráctica, esta tampoco tiene protección legal en España. Existen escuelas privadas que ofrecen una formación de 6-7 años de duración, con títulos certificados, pero sin reconocimiento oficial.

Por Dr.Sagrera-Ferrándiz, Médico y Magister en Medicina Manual y Osteopatía