Por Meritxell Batlle Cardona

Las tres provincias del País Vasco conforman un territorio diverso a la vez que compacto, en el que se tarda poco más de una hora en desplazarse entre sus pueblos fronterizos de interior y la costa cantábrica. Motivo suficiente para que muchos lo recorran por carretera y, ¿por qué no optar por el camping? 

  • En tienda de campaña, en un cómodo bungalow o conduciendo tu propia autocaravana, hay muchas posibilidades para hacer una vacaciones totalmente  a tu medida gastando poco y disfrutando mucho del aire libre.

Esta es una guía con diez paradas para disfrutar de la oferta cultural, natural y gastronómica de Euskadi, que empieza por un litoral bañado por el cantábrico y culmina en un interior tapizado por viñas y bosques. 

Hondarribia, a un paso de Francia

1 / 10 Hondarribia, a un paso de Francia

Que la mayoría de espacios de la Federación de Campings de Euskadi se encuentren en la costa no es de extrañar. Su puerta más oriental es el coqueto pueblo de Hondarribia, donde uno puede acampar tanto frente al mar como en el interior.

  • Desde estos, a parte de conocer su casco histórico declarado Conjunto Monumental y de deleitarse con sus pinchos, se puede cruzar la frontera y llegar al País Vasco Francés, donde merece la pena detenerse en la vecina Hendaya y, si se dispone de tiempo, continuar por su costa hacia el norte. 
Donostia, del monte a la ciudad

2 / 10 Donostia, del monte a la ciudad

A escasos 20 kilómetros se alcanza la capital guipuzcoana, con su magnética playa de la Concha abrigada por el monte Urgull a un lado y el Igueldo al otro, bajo del cuál reposa el fotogénico Peine de los Vientos.

  • ¿Lo mejor? Que se puede pernoctar en el mismo monte Igueldo en medio de un paraje a caballo entre la montaña y el mar.
  • Otra opción es alejarse de la ciudad y dormir en alguno de los campings que se encuentran en Orio, pueblo de tradición pesquera en el que disfrutar de la calma de su puerto y de las delicias de su gastronomía. Además, estás solo a escasos 10 kilómetros de la afamada Zarautz.
Zarautz, aventura para todos

3 / 10 Zarautz, aventura para todos

No hay viaje por la costa guipuzcoana que no pase por Zarautz. Aquí los surferos se esparcen por la mar mientras los turistas gastronómicos encuentran especialidades locales, por ejemplo en el restaurante de Carlos Arguiñano. 

  • Pasar la noche en alguno de sus campings es una delicia, ya que se asientan en lo alto de Talaimendi con el mar cantábrico como telón de fondo a un lado y extensos campos verdes al otro. 
Zarautz y Zumaia, aventura para todos

4 / 10 Zumaia, paisajes cinematográficos

Recorriendo la costa, antes de alcanzar Zumaia merece la pena detenerse en Getaria, un pueblo pesquero conocido por su peñón en forma de ratón.

  • Ya en la localidad donde se rodó parte de la película Ocho apellidos vascos y de la serie Juego de Tronos, se puede encontrar un campo base a orillas del río Urola. La guinda del pastel de todo viaje a Zumaia es visitar la iglesia de San Telmo y el Flysch que roza el mar.
  • Otra opción para conocer tanto esta localidad como su vecina Deba y los alrededores, es alojarse en un camping de Itxaspe, desde donde se inicia la ruta del Flysch para quienes quieran recorrer esta parte de la costa a pie.
Mutriku, sabor a mar

5 / 10 Mutriku y Ondarroa, sabor a mar

Antes de pasar a la costa vizcaína se encuentra uno de esos pueblos pesqueros que enamora, tanto por su urbanismo como por su oferta gastronómica. Hablamos de Mutriku y de sus casas asomadas a una pequeña bahía que, a su vez, hace de puerto. 

  • Aquí, los campings se ubican entre este pueblo y Ondarroa, entre un paisaje verde que, a escasos kilómetros, alcanza el mar con sus pequeñas playas dominadas por el Flysch. Sin duda, es un entorno privilegiado al que ir en pareja, en familia o con amigos. 
Mundaka y Urdaibai, magnetismo en estado puro

6 / 10 Mundaka y Urdaibai, magnetismo en estado puro

En Vizkaya se encuentra la perla verde de Euskadi: la Reserva de la Biosfera de Urdaibai. A orillas de la Ría Mundaka, que dibuja un lienzo de marismas y vegas fluviales, es posible pasar la noche.

  • Desde aquí, se pueden emprender excursiones y visitas a uno de los humedales más impresionantes de la costa cantábrica. 
  • También se puede visitar el pueblo de Mundaka para degustar pescados como el bacalao, la merluza y, en especial, de la lubina de Mundaka.
  • Bien cerca, se puede visitar Bermeo, el impresionante islote de San Juan de Gaztelugatxe o la histórica Guernika. 
Playa de Sopelana. Sopelana, plan playero y escapada a Bilbao

7 / 10 Sopela, plan playero y escapada a Bilbao

Dirección Bilbao, Sopela se alza a las puertas de la ría bilbaina con impresionantes paisajes de Flysch. Es una ubicación privilegiada para pernoctar entre el mar y la montaña y permite disfrutar de deportes de aventura, de rutas de senderismo y de las olas de la playa de Atxabiribil. 

  • También de visitas a la capital vizcaína que, a escasos 15 minutos, se convierte en una de las paradas campistas más culturales.
  • Uno puede aprovechar para visitar el Guggenheim, el Museo de Bellas Artes de Bilbao, perderse por su Casco Viejo y disfrutar de los pincho-potes. 
Vitoria-Gasteiz, escapada verde y cultural

8 / 10 Vitoria-Gasteiz, escapada verde y cultural

Aunque la costa tenga mucho por ofrecer, no hay que pasar por alto su interior, donde la capital alavesa asoma con varios campings a su alrededor que permiten conocer su casco histórico, conocido como la almendra milenaria, y unos parques, jardines y Anillo Verde que le han valido el reconocimiento a capital verde Europea. 

  • Otra opción es alejarse de Vitoria-Gasteiz y pernoctar en localidades como Potes o Villanañe, perfectos para descubrir la magia del interior de Alava. 
Bodega Marqués de Risgal. Eltzeigo, entre viñedos

9 / 10 Eltziego, entre viñedos

Otro rincón imprescindible de su interior es la Rioja Alavesa, con Laguardia y Eltziego como principales atractivos. En este segundo pueblo se encuentran las Bodegas Marqués de Riscal en un edificio diseñado por el célebre arquitecto Frank Ghery. 

  • Es la bodega más espectacular, pero en toda la zona se puede disfrutar de los vinos Denominación de Origen Rioja Alavesa. Eso sí, habrá que pernoctar en Eltzeigo, que cuenta con un parking de autocaravanas, o acceder desde localidades más lejanas. 
Parque Natural Aralar

10 / 10 Sierra de Aralar, entre Euskadi y Navarra

Otro de estos aparcamientos para pernoctar se encuentra en el Parque Natural de Aralar, aunque si no se dispone de caravana, siempre se puede dormir en algunos campings de la vecina Navarra dada su proximidad. 

  • Aquí, uno puede hacer senderismo y excursiones a parajes naturales como el monte Txindoki, pero también adentrarse en pueblos de interior a los que no les faltan curvas. Ataun, Olaberria e Idiazabal son algunos de ellos y, hacia el norte, se puede alcanzar el carnavalero pueblo de Tolosa.

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