Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

9 de cada 10 médicos ha atendido a pacientes por fake news sobre covid-19
iStock by Getty Images

El sector sanitario ha comprobado durante la pandemia que parte de su trabajo era atender pacientes con consultas basadas en la desinformación o directamente en la mentira.

Desde la irrupción de internet y sobre todo las redes sociales, las noticias falsas se han convertido en un serio problema social. Cuando se trata de temas de salud, y en plena pandemia, un bulo puede crear preocupación generalizada y consumir recursos muy necesarios.

Así lo ha constatado un nuevo estudio sobre bulos y salud en el que ha participado la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y que ha buscado conocer ese impacto.

De dónde vienen los bulos

La mayoría de pacientes consulta en internet antes de ir al médico. Los especialistas constatan que internet no son el único medio de difundir noticias falsas sobre la pandemia, pero sí el más habitual.

  • De las redes sociales proceden el 45% de los bulos que les llegan.
  • Le siguen los mensajes de WhatsApp y otras aplicaciones de mensajes: 25%.
  • Las búsquedas generales en internet generan un 9,1%.

Por eso insisten en informarse a través de medios tradicionales de confianza y prestigio.

Un porcentaje creciente de tertulias televisivas desinforman

Las mentiras de salud circulan sobre todo en artículos supuestamente científicos (39%), vídeos (19%) y fotos trucadas (8,5%).

Pero también en tertulias y programas de televisión (13%), que está creciendo de un año a otro, y en el boca-oreja (6,2%).

La extensión de estas noticias es tal que un 86% del personal sanitario admite que han atendido a pacientes preocupados por noticias falsas.

Los principales bulos de la covid

Los temas que los especialistas han detectado más en su consulta son:

  • Un 81% se relacionan con la vacuna frente a la covid.
  • Un 53% sobre el origen del virus.
  • Un 33% son de temas relacionados con el tratamiento de la enfermedad.

En menor medida, los especialistas se han encontrado con informaciones falsas acerca de los contagios (21%), los fallecimientos (21%), la prevención (18%) y los síntomas (9%).

Son porcentajes sobre consultas, por lo que un paciente puede haber preguntado en más de un tema. Por eso la suma no son cien.

Cómo afectan las noticias falsas

Los bulos interfieren en nuestro día a día porque debemos dedicarles un tiempo importante que se lo quitamos a otro tipo de actuaciones médicas más importantes”, asegura la doctora Marta Martínez del Valle, secretaria de información de la SEMG.

La red puede ser un arma de doble filo. Puede ayudar a orientar e informar a la gente. Al mismo tiempo, hay tanta información no contratada o no bien explicada.

Eso hace que los pacientes puedan dudar del profesional sanitario y que rompa la relación médico-paciente que se ha construido.

"Hay que encontrar soluciones para optimizar el tiempo de la consulta"

También crea miedos y ansiedades innecesarias en tiempos ya de por sí complicados. Miedos que se intentan solventar con consultas que se podían evitar.

Es necesario que los profesionales trabajemos la comunicación con los pacientes porque va a favorecer que esa desinformación no llegue a ningún sitio, pero también lo es encontrar soluciones para optimizar el tiempo de la consulta", añade la doctora Martínez del Valle.

Por qué se crean los bulos

En el estudio, elaborado por el Instituto #SaludsinBulos y Doctoralia, han entrevistado a más de 350 profesionales sanitarios en distintas especialidades.

Hemos visto cómo la desinformación ha evolucionado con las fases de la pandemia: desde el origen hasta las vacunas; y con la vacunación en niños seguramente pasarán a centrarse en este colectivo”, adelanta Carlos Mateos, portavoz de SaludSinBulos.

El estudio busca conocer el impacto en la sociedad española. No entra tanto a analizar el porqué de los bulos detrás de estas noticias.

  • Alguna vez se difunde por diversión y por ver su “hazaña” extendida. De todas formas, no es lo habitual.
  • Es normal que haya motivos ocultos. La mayoría son intereses económicos. Se busca atraer hacia una publicación poco ética.
  • Otras veces puede haber interés políticos, relacionados con los económicos. La pandemia ha supuesto un grave problema en los mercados mundiales, echar las culpas a China, por ejemplo, puede crear un estado de opinión favorable a comprar productos a otros países.
  • Algunos casos es mala comprensión de la información recibida y luego se divulga entre el círculo cercano.