Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Anorexia: tratarla en su inicio facilita la recuperación
iStock by Getty Images

La anorexia nerviosa es una enfermedad mental compleja y grave, con un alto riesgo de mortalidad porque suele estar asociada a otras enfermedades mentales y físicas.

Obviamente tiene curación con el tratamiento adecuado. Sin embargo, pocos estudios han explorado el resultado del tratamiento de la anorexia nerviosa a largo plazo, es decir, 15 años después del inicio del tratamiento. ¿Qué porcentaje se curan totalmente? ¿Qué secuelas son las más habituales?

Un estudio del Servicio de Psiquiatría y Psicología Infantil y Juvenil del Hospital Clínic de Barcelona revela que la duración del trastorno antes de recibir tratamiento tiene un gran impacto en la recuperación de las pacientes.

  • O dicho de otra forma: cuanto antes se empiece el tratamiento mayor es la probabilidad de recuperación.

Si en muchas enfermedades está claro que tratarlas cuánto antes es sinónimo de curación, en la anorexia nerviosa también lo es.

La anorexia, 20 años después

Para llegar a esta conclusión, los autores del estudio decidieron analizar cómo estaban 20 años después las pacientes que habían recibido tratamiento para la anorexia nerviosa en la adolescencia.

Después de dos décadas, el objetivo era ver:

  • Cuántas se habían curado.
  • Si en la actualidad seguían teniendo algún trastorno de la conducta alimentaria o algún otro tipo de trastorno psiquiátrico.
  • Y qué factores influían en un mejor pronóstico de la enfermedad.

Las pacientes examinadas fueron exclusivamente mujeres por razones obvias: la prevalencia de la anorexia es mucho más alta que en hombres, aunque en ellos también hay casos.

Para realizar el estudio se pudo localizar a un 61% de la pacientes tratadas en el Hospital Clínic entre 1987 y 1993. De todas ellas, 62 participaron en el estudio sin problemas, una había fallecido por malnutrición y otras dos no pudieron participar porque sufrían enfermedades graves.

inicios en la adolescencia

Todas ellas empezaron con la enfermedad alrededor de los 13 años. Y el periodo de tiempo que pasó entre el inicio de la anorexia y el inicio del tratamiento fue de entre un mes y tres años.

Es decir, hubo adolescentes que se las trató enseguida. Y otras que tardaron 3 años en recibir tratamiento.

En cualquier caso, todas entraban dentro de la categoría de anorexia nerviosa grave:

  • La mayoría sufrieron una pérdida media de peso de 12 kilos.
  • El 66% fueron ingresadas al menos una vez durante el tratamiento.
  • El 32% había tenido al menos un intento de suicidio.
  • El 68% había recibido tratamiento psicofarmacológico.
  • La mitad de ellas tenía uno o dos trastornos mentales además de la anorexia al principio del trastorno.

La duración media del tratamiento de todas ellas fue de dos años y medio.

  • Al cabo de ese tiempo, a la mitad de ellas se les dio el alta por haberse recuperado por completo. El 34% fue derivado a una unidad de adultos y un 18% abandonó el tratamiento.

Resultados del tratamiento a largo plazo

Al cabo de 20 años, las pacientes estudiadas evolucionaron de la siguiente manera:

  • Un 26% seguía presentando un trastorno de la conducta alimentaria en la actualidad, sobre todo anorexia y bulimia nerviosas.
  • Un 8% se había recuperado parcialmente, ya que aún persistía el miedo a la ganancia de peso o distorsión de la imagen corporal.
  • Finalmente, el 66% se había recuperado por completo de la anorexia nerviosa.

De las pacientes totalmente recuperadas, 3 de cada 4 no presentaba ningún otro trastorno psiquiátrico. Mientras que, del grupo de las no recuperadas, la mayoría presentaban uno o más trastornos psiquiátricos.

La importancia de solicitar ayuda

Después de comparar los resultados de las pacientes con un grupo de mujeres sin anorexia y de realizar numerosos análisis estadísticos, la conclusión del estudio del Servicio de Psiquiatría y Psicología Infantil y Juvenil del Clínic revela que:

  • Cuanto antes se empiece a tratar la anorexia mayor es la posibilidad de recuperación y menores son las secuelas.

Además, el trabajo pone al descubierto que las tasas de mortalidad por anorexia son más bajas en la adolescencia que en la edad adulta.

  • Solo un 2% de las pacientes adolescentes del estudio del Clínic fallecieron.
  • Los estudios hechos en mujeres adultas con anorexia revelan una tasas de mortalidad del 15 al 18%.

¿Por qué mueren más pacientes adultas que jóvenes?

Una posible explicación, subrayan desde el Clínic, es que las adolescentes llegan al tratamiento a través de los padres. Es cierto que no lo hacen por iniciativa propia, pero al final tienen la oportunidad de recibir esa ayuda psicológica, nutricional y psiquiátrica que es clave para superar la anorexia.

Una atención que quizá ellas mismas se hubieran resistido a solicitar si les hubiera ocurrido en la edad adulta, reduciendo así sus posibilidades de curación.