Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

Los antihipertensivos más recetados mejoran el pronóstico de la Covid
iStock by Getty Images

A lo largo de esta pandemia, la hipertensión ha sido, por un motivo u otro, uno de los protagonistas de la Covid.

Esta patología de altísima incidencia entre la población, en especial entre los más mayores, se ha confirmado como el principal factor de riesgo de complicaciones si se contrae el SARS-CoV-2.

También los fármacos para la hipertensión, en concreto los del tipo IECA y ARA II, que se encuentran entre los más prescritos, han dado que hablar.

En un principio se especuló que podían facilitar la entrada del virus a las células. De hecho, muchos pacientes dejaron de tomarlos sustituyendo el tratamiento por otros antihipertensivos como los antagonistas del calcio (bloqueadores de los canales del calcio).

Sin embargo, el tiempo y la evidencia científica ha demostrado que esto no es así. Un nuevo estudio de la Sociedad Española de Medicina Interna realizado con datos de más de 11.000 pacientes asocia el tratamiento con estos dos antihipertensivos (IECA y ARA II) con un mejor pronóstico y menor mortalidad en pacientes hospitalizados por Covid.

Analizar el efecto de los antihipertensivos

El objetivo de este estudio era examinar y describir el efecto que el tratamiento con IECA (inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina) y ARA II (antagonistas del receptor de la angiotensina 2) podía tener sobre estos pacientes durante su hospitalización por Covid-19.

Para ello, en el estudio se analizó a pacientes ingresados que siguieron con su tratamiento antihipertensivo con IECA o con ARA II, y a otros a los que se les retiró dicho tratamiento (la decisión de mantener o retirar el tratamiento dependía del protocolo de cada hospital o a juicio clínico del médico).

  • En total, se incluyeron datos de 11.205 pacientes, con una edad media de 67 años, siendo el 43,1% mujeres.
  • De los pacientes analizados, 2.162 recibieron tratamiento con IECA o ARA II durante la hospitalización por Covid-19.
  • En todos ellos, se evaluó su pronóstico teniendo en cuenta parámetros como la necesidad de ventilación mecánica, ingreso en la UCI, riesgo de eventos adversos cardiovasculares mayores (infarto, insuficiencia cardíaca, ictus o cualquier tipo de arritmia) y mortalidad por todas las causas.
  • Lo mismo se analizó en los pacientes que suspendieron el tratamiento antihipertensivo.

Cabe señalar que el estudio incluyó mayoritariamente pacientes hipertensos, pero también todos aquellos que recibieron IECA o ARA II durante la hospitalización por Covid‐19 (no hipertensos incluidos).

El efecto protector de los IECA y ARA II

Un hallazgo relevante del estudio es que el tratamiento con IECA o ARA II durante la hospitalización se asoció con una reducción del 30% en la mortalidad.

Los beneficios de estos fármacos fueron mayores en pacientes hipertensos. De hecho, el 92,1% de los que recibieron estos medicamentos durante la hospitalización eran hipertensos. Así pues, los que siguieron con su tratamiento con IECA o ARA II tuvieron:

  • Un 50% menos riesgo de necesitar ventilación mecánica.
  • Un 43% menos riesgo de ingreso en UCI.
  • Un 35% menos riego de mortalidad por todas las causas.

En lo único que no hubo diferencias entre los grupos medicados o no medicados fue en la incidencia de eventos adversos cardiovasculares mayores.

Estor resultados son aún más importantes si se tiene en cuenta que los pacientes que recibieron estos fármacos eran de edad avanzada y sufrían más enfermedades cardiovasculares.

No hay que olvidar que la edad y la enfermedad cardiovascular son factores que se asocian a un peor pronóstico de Covid y mayor riesgo de mortalidad.

Zanjar la polémica de los IECA y ARA II

Este estudio contribuye a zanjar la polémica que ha acompañado a los IECA y ARA II en esta pandemia.

Al inicio de la pandemia se publicó algún estudio que sugería que estos fármacos empeoraban el pronóstico de la Covid-19.

Se decía que estos fármacos aumentaban la concentración de la molécula ECA2, que sirve de puerta de entrada al virus en las células del pulmón, el corazón, el riñón y los vasos sanguíneos.

El debate sobre los IECA o ARA II quedó abierto y se calcula que en casi la mitad de los pacientes de Covid-19 fue sustituido, aunque las sociedades científicas aconsejaban mantenerlo porque no había evidencia de que fuera perjudicial.