Por Soledad López, periodista especializada en salud

Aumentan los casos de pubertad precoz en niñas por el confinamiento
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Un estudio italiano ha alertado sobre el aumento de casos de pubertad precoz en las niñas durante y después del confinamiento que hubo en la primavera del pasado año a causa de la pandemia.

Los datos son de Italia, pero la situación en España ha sido muy parecida y el confinamiento domiciliario "duro" se produjo en los dos países casi de forma paralela, lo que provocó el cierre de los colegios y obligó a los niños a quedarse en casa desde el mes de marzo hasta prácticamente el verano.

El Hospital Sant Joan de Déu, hospital infantil de referencia en Catalunya, se ha hecho eco de este estudio e insiste en que, aunque el inicio de la pubertad en las niñas se produce cada vez a una edad más temprana, hay una serie de factores ambientales que pueden acelerar el proceso. Y eso es lo que puede haber provocado el confinamiento.

la edad de la primera regla

Según los datos históricos que se registran en Europa, la media de edad de la menarquia (primera regla) se ha adelantado unos 5 años en el último siglo:

  • A principios del siglo XIX la edad mediana de la primera regla era a los 17 años.
  • Mientras que a mediados del siglo XX ya había bajado a los 13.

En los últimos 25-30 años ha ido disminuyendo, pero de forma menos brusca. Actualmente, la media de edad de la primera regla es alrededor de los 12 años.

¿A qué se debe este cambio? ¿Por qué ahora las niñas tienen la regla antes? Desde el Hospital Sant Joan de Déu aseguran que los factores genéticos tienen un papel muy importante, pero también existe un amplio consenso entre la comunidad científica respecto a la posible influencia de otros factores ambientales que pueden acelerar el cambio hormonal de las niñas:

  • El peso.
  • La nutrición fetal.
  • Los hábitos dietéticos durante la infancia.
  • La actividad física.
  • Los factores psicológicos.
  • La exposición a campos electromagnéticos.
  • Las sustancias químicas con las que convivimos a diario y que pueden afectar al sistema endocrino (disruptores endocrinos).

Los efectos del confinamiento en la pubertad

El confinamiento provocó una situación sin precedentes para los niños y, sin duda, acentuó muchos de los factores que interfieren en la pubertad femenina.

En concreto, hay tres factores que podrían ser los responsables del adelanto del desarrollo puberal en las niñas.

El aumento del índice de masa corporal

Todos hemos engordado durante el confinamiento. Niños y adultos. El problema es que la nutrición tiene un papel fundamental en el desarrollo ya que la obesidad favorece la pubertad precoz.

  • Las células adiposas pueden interactuar con algunos disruptores endocrinos, creando las condiciones para que la regla llegue antes. En realidad, la acumulación de grasa o la obesidad actúa como un acelerador estrogénico.

El uso excesivo de dispositivos electrónicos

Sin clases presenciales, los niños aumentaron exponencialmente las horas que pasaban frente al ordenador, la tablet o el móvil. Y no solo para hacer clases o deberes online, también para ver la televisión o jugar a videojuegos.

Además, también aumentó el uso de dispositivos antes de ir a dormir.

Todo ello tiene dos consecuencias básicas:

  • El sedentarismo, que favorece el sobrepeso.
  • La alteración del sueño, que también influiría en el desarrollo hormonal.

Los factores psicológicos

La pandemia ha pasado factura en nuestra salud mental. Y los niños, aunque no hay datos, no han quedado a margen.

El cierre de la escuelas, el miedo a la enfermedad, la angustia que han visto en los padres, el distanciamiento social y el no ver a sus compañeros de colegio o a sus abuelos, el no poder salir ni al parque...

Todo ello ha afectado al bienestar psicológico de los niños y puede haber generado estrés y ansiedad, factores que influyen en el desarrollo puberal.

Las conclusiones del estudio

Para medir los efectos del confinamiento en la frecuencia de la pubertad precoz, los investigadores italianos han comparado los datos de este periodo (de marzo a mayo de 2020) con los datos del mismo periodo durante los últimos 5 años.

Tras el análisis de los datos, confirman que han aumentado los casos de pubertad precoz en la primavera de 2020.

Y han observado también que las niñas que estaban diagnosticadas de pubertad precoz antes, durante o justo después del confinamiento tuvieron una evolución aún más rápida, es decir, les vino la regla antes en comparación con otros casos de pubertad precoz sin condiciones de confinamiento.

Así pues, y con los resultados del estudio en la mano, los autores sugieren que el sobrepeso o el uso de dispositivos electrónicos tuvieron un papel desencadenante en la pubertad precoz aunque, como siempre, los investigadores son prudentes y sugieren que se necesitan más estudios para confirmarlo.

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