Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

La cantidad de virus en los pulmones, principal motivo de mortalidad por covid
iStock by Getty Images

Un nuevo estudio tira por tierra las suposiciones previas sobre la principal causa de la mortalidad por covid.

El peligro más acuciante está en la cantidad de coronavirus que se concentra en los pulmones. Un factor, al parecer, mucho más letal de lo que se pensaba.

Complicaciones graves en la covid

Hasta ahora se nos había dicho que el verdadero riesgo de mortalidad de la covid no era la enfermedad en sí, sino las complicaciones posteriores que provoca. Sobre todo:

Un análisis, dirigido por la Universidad de Nueva York, comprobó que las personas que fallecieron de covid tenían de promedio diez veces más virus en sus vías respiratorias inferiores (tráquea, bronquios y pulmones) que los pacientes graves y que, sin embargo, sobrevivieron.

Los pacientes que sobrevivieron tenían diez veces menos virus en los pulmones

Para los autores del estudio, no hay una evidencia clara de que la complicación de una infección bacteriana fuera la causa de la muerte.

Es la incapacidad del cuerpo de afrontar una cantidad tan grande de virus en los pulmones lo que lleva al fallecimiento”, explica el doctor Imran Sulaiman, director de la investigación.

Priorizar los antivirales

El objetivo del estudio era precisamente aclarar la letalidad real del coronavirus por sí mismo y no como factor desencadenante de otros problemas graves, como pueden ser trombosis o neumonías.

Para llevar a cabo su investigación, la más exhaustiva hasta la fecha de las vías respiratorias inferiores en esta pandemia, los científicos analizaron muestras de los pulmones de 589 personas hospitalizadas en Nueva York.

  • Todos los pacientes, hombres y mujeres, habían sido tratados con ventilación asistida.
  • Eran pacientes que estuvieron ingresados entre el mes de marzo y junio de 2020.

A pesar de que a los médicos internistas les ha preocupado mucho la reacción excesiva del sistema inmune, inflamando y afectando de manera fatal el tejido de los pulmones, los investigadores no han encontrado evidencias de que esa sea una causa principal de muerte en los casos estudiados.

En su opinión, la manera en la que responde el sistema inmune parece proporcional a la cantidad de virus que se acumulaba en los pulmones.

Lo que se debería priorizar es el tratamiento para reducir la carga viral e incentivar la respuesta inmunológica del paciente”, apunta el doctor.

El ejemplo de la gripe española

Los autores admiten que en otras pandemias se ha atribuido un gran número de muertos a coinfecciones posteriores. Citan, por ejemplo, la famosa pandemia de 1918, la llamada gripe española, o la de gripe A de 2009.

Estos precedentes pueden haber influido a la hora de justificar las posibles causas de muertes que se han producido en esta pandemia.

El análisis solo explica fallecimientos en las primeras dos semanas de hospitalización

Por eso los investigadores consideraron primordial hacer un análisis exhaustivo, basándose exclusivamente en los datos, sin presuponer nada.

Los autores no han intentado rectificar los informes que se dieron sobre todo en la primera ola, cuando la mortalidad fue más alta. Su investigación se ha centrado en pacientes de esa primera ola que superaron o fallecieron en las dos primeras semanas de hospitalización.

La tormenta de citoquinas o las infecciones sí pudieron tener mayor peso en el fallecimiento de pacientes que estuvieron más tiempoen cuidados intensivos.

Un fallo en el sistema inmune

Un descubrimiento de esta investigación que puede ser importante es qué ha fallado en el sistema inmunitario.

El análisis constató que los pacientes que fallecieron no tuvieron una adecuada respuesta de las defensas. Se trata de la producción de unas proteínas específicas del sistema inmune encargadas de recordar el microorganismo invasor para avisar a otras células.

  • Los fallecidos produjeron un 50% menos de estas proteínas inmunitarias en comparación a los que sobrevivieron.

Este problema de adaptación del sistema inmune impide que se enfrente de manera eficiente al coronavirus”, deducen.

Si logramos descubrir el origen del problema, podríamos buscar un mecanismo para ayudar al organismo a recuperar su plena capacidad de defensa”, añaden.