Pablo Cubí
Pablo Cubí del Amo

Periodista

Los cinco cambios que el coronavirus nos traerá tras la pandemia
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Hasta la llegada de la covid, la sanidad mundial veía las pandemias con los ojos del siglo XX. Se seguían protocolos que hoy ya se han visto desfasados. La lucha pandémica se ha adaptado al siglo XXI a la fuerza.

La pandemia ha supuesto un cambio radical de nuestras vidas. Quizá cuando todo pase, la situación no va a ser tan distinta a como vivíamos antes. Pero hay algunos cambios que parece evidentes que van a quedarse.

Algunos expertos, analizando las lecciones de la pandemia, han apuntado varios de los que con más probabilidad deberán formar parte de nuestra vida.

Las mascarillas se quedan

El cambio que puede afectar a más población es el de las mascarillas. En los países donde la pandemia se ha contenido mejor, se ha eliminado su uso general. Es el caso de Australia, Israel o el Reino Unido.

Sin embargo, los expertos sanitarios españoles, señalan que los datos no avalan esas políticas.

  • En Australia el riesgo de contagio es hoy muy alto, porque la mayoría de la población no está protegida.
  • En el Reino Unido, con índices de vacunación similares a España, las cifras de contagio son ahora mayores.

Las mascarillas han llegado para quedarse en contextos específicos, como las epidemias de gripe y en los entornos hospitalarios”, pronostica el investigador Iñaki Comas, miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

"La mascarilla debe ser obligatoria siempre en hospitales"

No las llevaremos todo el día ni a todas partes. Será algo más parecido a lo que ya es costumbre en el este asiático.

El doctor José Ramón Arribas, internista del Hospital Universitario de la Paz, es más tajante: “Las mascarillas deben convertirse en obligatorias en los hospitales”.

Antes de la pandemia, no se veía tan claro el grado de protección que ofrecían. Hoy los datos avalan que frenan los virus aéreos.

Adiós a los edificios herméticos

Uno de los caminos de la arquitectura que parecía el futuro era el de los edificios inteligentes, cada vez más comunes en nuestro entorno. Casas cerradas herméticamente, para mantener el clima interno y con sistemas de ventilación robotizados.

  • Tenemos demasiados de estos edificios inteligentes en los que no podemos abrir las ventanas”, señala la doctora Margarita del Val, inmunóloga del CSIC.

La pandemia ha permitido comprobar que la transmisión por el aire era más grande de lo que se pensaba. Hay que recuperar la ventilación natural.

Solo los sistemas de filtrado de aire plenamente seguro, aparatos muy caros y minoritarios, garantizan un ambiente sano. Y no sabemos si serán efectivos de cara al próximo patógeno que provoque una pandemia.

Mayor control de los antibióticos

El problema de la resistencia a los antibióticos no es nuevo, pero se ha agravado con la pandemia. Es fundamental que se invierta más en buscar soluciones y educar sobre esta problemática, incluso entre el sector sanitario.

Hay hospitales en los que se está dando antibiótico como tratamiento preventivo a pacientes de covid incluso cuando no hay infección”, critica el investigador Comas.

"Se dan antibióticos como tratamiento preventivo contra la covid"

La resistencia a los antibióticos ya está provocando serios problemas: “Hay cada vez más pacientes que no se mueren del cáncer que padecen, sino de las infecciones que cogen durante el tratamiento”, dice Comas.

El cambio climático, ya apuntado como riesgo de nuevas pandemias, va a tener incidencia en el problema de los antibióticos. Ya se ha visto con la reaparición de la tuberculosis o la llegada de la fiebre del Nilo a Andalucía.

Hacia las vacunas nasales

Las vacunas contra la covid, al menos las aprobadas hasta ahora, reducen los casos graves y frenan los contagios, pero no los evitan.

Son las vacunas intranasales, que van directamente a las mucosas las más efectivas y las que frenarán la transmisión”, recuerda el virólogo Luis Enjuanes, especialista en coronavirus del CSIC.

"Las vacunas intramusculares no son la solución definitiva"

¿Por qué no se han creado vacunas de este tipo hasta ahora? “Porque las farmacéuticas no quieren arriesgarse. Una vacuna de este tipo que actúa tan próxima al cerebro requiere mucho más cuidado”, admite Enjuanes.

Por eso las primeras propuestas han sido intramusculares. Eso ya está cambiando. “Las vacunas intramusculares no son la solución definitiva a la covid”.

Tanto Pfizer como Moderna están trabajando para conseguir la versión intranasal de su vacuna de ARN mensajero”, anuncia el virólogo, durante el II Simposio del Observatorio de la Sanidad.

Armar un ejército pandémico

El punto más político de las nuevas medidas que están para quedarse es la inversión en sanidad. Esa es una decisión necesaria, pero que requiere de la asunción de los mandatarios.

Invertir en salud no es gasto. Cada año de aumento de esperanza de vida, es una mejora económica en el país. Hay que aumentar el presupuesto sanitario.

"A ningún país se le ocurre dejar de tener un ejército porque lleve cien años sin tener una guerra. Yo he vivido la epidemia de Sida y Ébola, y es de esperar que el sistema sanitario haya aprendido a estar preparados", apunta el doctor Arribas.

La mayor mortalidad no vendrá de las guerras, sino de las pandemias.