Asesorado por el Dr. Jorge Ferrús, implantólogo y periodoncista

Por Soledad López, periodista especializada en salud

Cómo evitar el mal aliento que provoca la mascarilla
GTRES

El mal aliento es una de las tantas consecuencias que solemos atribuir al uso de mascarillas. Desde que las hemos incorporado a nuestro "vestuario", son muchas las personas que se quejan de un constante mal sabor de boca.

Pero.... ¿realmente la mascarilla puede acabar provocando halitosis o incluso otras patologías bucodentales como se ha llegado a decir? El doctor Jorge Ferrús, implantólogo, periodoncista y cofundador de la Clínica Dental Ferrus & Bratos de Madrid, nos saca de dudas.

Las mascarilla no aumenta las patologías bucales

Lo primero que hay que dejar claro es que el uso de mascarilla no aumenta las patologías bucodentales. "Los dentistas, por ejemplo, usamos mascarilla un mínimo de 8 horas al día. Si hubiera algo patológico en ello habrían estudios que lo demostrarían, y no los hay", asegura el Dr. Farrús.

  • Lo que sí provoca la mascarilla es una cierta sensación de ahogo. Y es normal porque la cámara que crea alrededor de tu boca hace que vayas inhalando cíclicamente el aire que exhalas (anhídrido carbónico).
  • Cuanto más capacidad de filtrado tenga la mascarilla y más te proteja, más notarás esa falta de oxígeno, aunque obviamente la sensación de ahogo es solo eso, una sensación pero nada patológico.

En cuanto al mal aliento, se ha apuntado a que la falta de oxígeno que provoca la mascarilla podría alterar el equilibrio de los millones de bacterias que conviven en la boca.

Tampoco esto es cierto. Si la mascarilla alterara la población bacteriana de la boca podría causar halitosis, pero también otras patologías como caries o incluso periodontitis y no es así, aseguran los expertos.

Entonces, ¿por qué los dentistas han notado en consulta un aumento de los casos de halitosis?

La mascarilla desenmascara la halitosis

Existen dos tipo de halitosis, nos explica el Dr. Ferrús:

Halitosis patológica

Como su nombre indica, está provocada por una patología.

  • En el 90% de los casos el origen está en la boca. Las causas más habituales son las bacterias que provocan la periodontitis. La lengua vellosa –en ella las papilas filiformes (los pelitos de la lengua) son muy profundas– acumula más restos y genera bacterias que también aumentan el riesgo de halitosis.
  • En el 10% restante, el origen proviene del aparato digestivo. El reflujo gastroesofágico o la helicobacter pilori (la bacteria que provoca úlceras de estómago) también es causa de mal aliento.

"Algunas personas que tenían halitosis patológica y no lo sabían, ahora que están respirando su propio aire a causa de la mascarilla se están dando cuenta de que tienen un problema que desconocían", aclara el Dr. Ferrús.

Halitosis no patológica

No está provocada por una enfermedad, sino por algo circunstancial que origina sequedad bucal, o por alimentos o malos hábitos que generan mal olor:

  • Hablar durante mucho rato, sin beber agua, seca la boca y genera mal aliento.
  • Después de hacer deporte también hay sequedad bucal y mal sabor de boca.
  • La halitosis al levantarte también es muy común, y la causa también es la falta de hidratación porque durante la noche la boca genera mucha menos saliva.
  • El alcohol, fumar o comer alimentos como el ajo también generan halitosis.

"La mascarilla provoca que ese mal aliento puntual que antes no notábamos, pero que los que estaban cerca sí, ahora entre en nuestras fosas nasales y lo percibamos como halitosis", señala el especialista.

En resumen:

  • La mascarilla no provoca halitosis, ni patológica ni no patológica, simplemente pone de relieve un problema que ya existía.

Cómo combatir ese mal sabor de boca

Si notas mal aliento desde que usas mascarilla, el Dr. Ferrús aconseja poner en práctica las siguientes medidas:

  • Cambia la mascarilla con frecuencia. Por ejemplo, las quirúrgicas deben desecharse cada 4 o 6 horas. También puedes descansar de la mascarilla, pero solo en aquellos lugares y momentos que sea seguro hacerlo.
  • Las mascarillas quirúrgicas provocan menos sensación de halitosis que una FFP2. Estas últimas protegen más del exterior pero también dejan entrar menos aire, por lo que no son necesarias si no requieres una protección especial (personal sanitario, espacios cerrados...).
  • La hidratación es fundamental para combatir la sequedad bucal, que provoca mal sabor de boca. Bebe agua a lo largo día, en especial al levantarte.
  • Mastica chicles o caramelos con xilitol o sorbitol. Combaten el mal aliento y, además, el hecho de masticar o chupar genera saliva, reduciendo el mal olor porque hidrata la boca y realiza un efecto limpieza en la cavidad oral.
  • También puedes recurrir a enjuagues con xilitol para el mal aliento un par de veces al día.
  • Obviamente, es importantísimo un correcto cepillado de dientes tres veces al día, que realmente es lo que elimina las bacterias que generan mal aliento.

Y si a pesar de estas medidas sigues no tanto mal aliento, acude al dentista para descartar que el origen no sea patológico

Dolor mandibular por el uso de mascarilla

El Dr. Ferrús asegura que están observando un aumento de los problemas articulares en la zona de la mandíbula por el uso de la mascarilla. Las causa son:

  • La ansiedad que genera su uso en algunas personas hace que aprieten los dientes dando lugar a bruxismo.
  • La falta de costumbre de llevar mascarilla provoca que algunas personas adelanten sin querer la mandíbula para crear más espacio o porque les molesta. "Ese gesto, a lo largo del día y durante muchos días, ha provocado un aumento de la incidencia de la alteración temporal mandibular, que origina dolor de cervicales o contracturas".

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