Asesorado por Miguel Arenas, profesor colaborador de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC y experto en Prevención de Riesgos Laborales

Por Diana Llorens

oficina postpandemia

Durante la pandemia de Covid-19, el teletrabajo ha evitado el contagio en espacios a menudo llenos de gente como las oficinas.

Pero a medida que baja el número de contagios y que avanzamos en las fases de la desescalada, muchas empresas se plantean la vuelta de los trabajadores a las oficinas y surgen las dudas sobre las medidas para garantizar la seguridad de los trabajadores.

Medidas especiales por la COVID-19

En relación a las medidas que hay que tomar para prevenir el contagio de la Covid-19 en las oficinas, “no existe una normativa con vocación de permanencia”, comenta Miguel Arenas, profesor colaborador de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC y experto en Prevención de Riesgos Laborales.

Sin embargo, en las distintas ordenes dictadas por el Ministerio de Sanidad hay recomendaciones en función de la fase en las que estemos.

COVID-19: riesgo laboral

En la Ley de Prevención de Riesgos Laborales se habla de que el trabajador tiene “derecho a una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo”. Existen también normativas sobre riesgos biológicos, pero como cuenta Miguel Arenas, lo de la Covid-19 nos ha superado absolutamente a todos”.

Las empresas tienen la obligación de garantizar la seguridad de los trabajadores

De hecho, la Covid-19 actualmente es también un riesgo laboral porque existe la posibilidad de que nos contagiemos en nuestro puesto de trabajo.

  • Por eso las empresas están obligadas a contar con un servicio de prevención de riesgos laborales, ya sea dentro de la empresa o externo, que es el encargado de evaluar los riesgos (incluido el de contagio por la Covid-19) y establecer las medidas de prevención oportunas según las características de cada empresa.

Distancia social, principal medida de prevención

Actualmente, según el Ministerio de Sanidad la primera medida para la prevención colectiva del contagio en el entorno laboral es la distancia social.

  • La distancia de 2 metros entre los trabajadores debe primar sobre el uso de mascarillas”, indica Miguel Arenas.

Y donde no se pueda evitar la distancia social porque se trate de locales de uso público (sean cerrados o abiertos, pero con confluencia con clientes), entonces cobra relevancia el "uso de mascarillas y la utilización continua de hidroalcoholes para poder evitar la infección”, añade Arenas.

Adaptar los espacios y el aforo

Evidentemente, la distancia social obliga en muchos casos a reorganizar los espacios. Desde separar las mesas hasta establecer turnos de trabajadores.

Instalación de mamparas

El Ministerio en alguna orden ya lo apunta, por ejemplo, cuando ordenó la obertura de bibliotecas apuntó a la instalación de mamparas”, comenta Arenas.

  • Sin embargo, el uso de mamparas sería una medida de prevención añadida que no eliminaría la necesidad de establecer una distancia de más de 2 metros o, si no es posible, usar mascarilla. “Aquel concepto que teníamos de oficinas diáfanas, parece que desaparece y ahora nos van a volver a encajonar", lamenta Arenas.

Limitación del aforo

  • En aquellos lugares de trabajo cara al público, la distancia social conlleva la limitación del aforo.

Espacios comunes

Tener que mantener la distancia social implica que se tomen medidas especiales en espacios comunes como, por ejemplo, el ascensor.

  • El uso de las escaleras deberá prevalecer porque el ascensor lo van a poder usar una o dos personas como máximo.

Desaparece el concepto de oficina diáfana y vuelve la oficina compartimentada

  • En el caso de las salas de reuniones, por el momento deberán fomentarse las reuniones virtuales y, en caso de que no sea posible, mantener la separación de 2 metros entre personas.

Apostar por el teletrabajo

"En las órdenes ministeriales y en los decretos ley que se han publicado se insiste continuamente en que, en la medida de lo posible, el teletrabajo tiene que ser la prioridad”, asegura Miguel Arenas.

  • Después de esta experiencia inesperada con el teletrabajo, es probable que muchas empresas lo sigan fomentando una vez pase la pandemia. Sin embargo, el teletrabajo aun no está bien regulado y a menudo no se tienen en cuenta los riesgos laborales que comporta.
  • En los últimos meses se ha comentado mucho el tema de la fatiga digital, de cómo se alargan las jornadas con el teletrabajo.
  • El teletrabajo también puede facilitar el desarrollo de problemas osteomusculares: “en el trabajo normalmente tenemos una silla ergonómica y un puesto de trabajo acorde”, afirma Arenas, de los que a menudo carecemos en casa.
  • Conlleva, además, problemas de conciliación entre la vida laboral y la familiar, especialmente en esta situación en la que los niños no han podido ir a la escuela.

¿la empresa debe dar mascarillas?

Las recomendaciones del Ministerio de Sanidad indican que se deben tomar medidas de desinfección en el lugar de trabajo.

  • Y si son necesarias las mascarillas, los geles hidroalcohólicos y otro equipos de protección porque no se puede mantener la distancia de seguridad, "estos tendrían la consideración de equipo de protección individual y debería proporcionarlos la empresa de forma gratuita para el trabajador, y además proporcionar la formación necesaria para utilizarlos”, subraya Arenas.

¿se puede tomar la temperatura?

Algunas empresas están optando por medidas como la toma de temperatura a la entrada o el uso de cámaras térmicas que plantean dudas acerca de la privacidad de los trabajadores y de los clientes.

“De repente parece que todo vale para no sufrir una exposición al virus”, alerta Arenas. Sin embargo, estas medidas pueden llevar a discriminar a las personas, así como plantear problemas con el tratamiento de los datos.

“El trabajador se podría negar alegando que vulnera su privacidad”, matiza el experto.

¿Las medidas por la COVID-19 han llegado para quedarse?

A medida que vamos avanzando en las fases de la desescalada, parece contradictorio que en los espacios de trabajo debamos seguir unas medidas diferentes a las que seguimos otros ámbitos.

“Cuando empecemos a ir a los estadios de fútbol, vuelva el turismo, empezaremos a ver que no puede ser que vayamos a un centro comercial y podamos estar en contacto con otras personas y en el trabajo tengamos que estar a dos metros del compañero, comenta Arenas.

Creo que va a ser complicado que se mantengan esas medidas, todo depende de cómo evolucione la enfermedad”, concluye.

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