Asesorado por Teresa Baró, experta en habilidades de comunicación

 

Por Soledad López, periodista especializada en salud

transmitir emociones mascarilla

La obligatoriedad de llevar mascarilla nos plantea un nuevo problema. Y no nos referimos a la sensación de ahogo que provoca en algunas personas o a las afecciones de la piel si la llevamos muchas horas.

La mascarilla tapa medio rostro, en concreto la boca y con ella la sonrisa, que es la expresión que tenemos los seres humanos para dar la bienvenida o expresar felicidad.

Con la boca también podemos expresar enfado, asco, rechazo... Y todo ello sin decir ni una palabra.

El uso de la mascarilla nos priva de toda esa información, y hay que hacer un esfuerzo extra por hacernos entender, transmitir lo que sentimos y también interpretar las emociones del otro.

La experta en comunicación Teresa Baró, autora de "Inteligencia no verbal" y "La gran guía del lenguaje no verbal" de editorial Paidós, nos da estrategias para comunicarnos mejor en tiempos de mascarilla y de distancia social.

Fíjate en los ojos del otro

Teresa Baró asegura que antes, con una simple sonrisa, podíamos adivinar si aquella persona conocida que nos encontrábamos por la calle se alegraba de vernos y estaba dispuesta a pararse para tener una conversación.

Con la mascarilla esto se complica, lo que nos obliga de entrada a ser más observadores para reconocer al otro, que no siempre es fácil con media cara tapada, y a fijarnos en otras partes del rostro como los ojos que nos pueden ofrecer información.

  • Cuando los ojos se empequeñecen y se marcan las arruguitas de alrededor es señal de alegría.
  • Una cejas arrugadas indican contrariedad, rechazo o enfado.
  • Unos ojos muy abiertos y unas cejas arqueadas son señal de sorpresa.

el cuerpo también nos da información

Estamos programados para interpretar las emociones de los demás a partir de las señales que nos envía el rostro, pero el cuerpo también nos puede dar información en este sentido.

En tiempos de mascarilla, toca fijarse en estos detalles:

  • Unos hombros caídos revelan cansancio o tristeza.
  • Una postura excesivamente erguida y tensa, y un caminar rápido indican que la persona tiene prisa y que, probablemente, no tiene tiempo a pararse a hablar.
  • Unas piernas que se mueven en exceso pueden ser indicativo de nervios.

Fijarnos en esos detalles nos ayudará a averiguar la predisposición del otro.

Cómo hacerte entender mejor

Con la mascarilla no solo es complicado adivinar cómo se siente el otro, también resulta más difícil transmitir o expresar lo que sentimos. En esto sentido, Teresa Baró nos da estrategias para hacernos entender y evitar malentendidos.

Saluda sin la sonrisa

Antes bastaba con una mirada y una leve sonrisa para saludar a alguien.

  • Ahora conviene ser más proactivo y utilizar otros códigos como el saludo con la mano y la palabra (buenos días, ¿qué tal?, ¿cómo estás?). No hacerlo nos puede hacer quedar por personas poco sociables, alerta la experta.

Muestra amabilidad con una inclinación de cabeza

La alegría puede mostrarse a través de los ojos, pero la amabilidad es más difícil.

  • Por eso ahora la consigna para las personas que trabajan atendiendo al público es que recurran a una leve inclinación de cabeza, igual que hacen los japoneses.
  • Este gesto indica que estás a la disposición de esa persona y sustituye perfectamente a una sonrisa amable.

Alza el tono y utiliza las manos

La mascarilla reduce los decibelios de nuestra voz, por eso nos cuesta más entender lo que nos dicen.

  • Toca hablar más alto y claro, y acompañar la palabra con gestos con las manos para reforzar o ilustrar nuestro mensaje.

Recurre a las caricias verbales

Con la mascarilla puesta y la distancia obligada de 2 metros, se hace más difícil mostrar los sentimientos. Somos de tocarnos y abrazarnos, y ahora no podemos hacerlo.

En este sentido, Teresa Baró insiste en que la palabra vuelve a ser nuestra gran aliada.

"Es el momento de recurrir a lo que yo llamo caricias verbales utilizando expresiones que dejen claras nuestras emociones: 'cómo me alegro de verte', 'qué bien te veo...' Y todo ello acompañándolo del tono adecuado", asegura Baró.

Utiliza el sentido del humor

"Nos damos el codo en lugar de la mano", "Muchos abrazos y besos virtuales"... Cualquiera de estas frases dichas con sentido del humor ayuda a romper el hielo cuando te encuentras con alguien, la gente se relaja, se crea complicidad y, sobre todo, favorecen la risa aunque la llevemos tapada.

  • Y el sentido del humor es uno de los mejores rituales para conectar con las personas.

Mascarillas transparentes

  • "Lo que nos desorienta es no poder ver el rostro, por eso las mascarillas transparentes podrían ser una solución ya que permitirían ver la boca y sus múltiples expresiones", asegura Teresa Baró.
  • Existe un modelo de uso único desarrollado en Suiza que está dirigido a los médicos. También hay modelos que incorporan un plástico transparente que deja a la vista prácticamente todo el rostro.

Tags relacionados